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CORRESPONSABILIDAD CIUDADANA…AUSENTE EN VALLEDUPAR

Uno de los objetivos fundamentales del Estado es mejorar la calidad de vida de la división geopolítica administrativa del Ente Territorial. Los Planes de Desarrollo aprobados a cada mandatario establecen conjunto de políticas públicas que conduzcan al incremento del bienestar colectivo y clima social en que discurre la vida en su circunscripción.
Lo anterior exige complejo proceso de concertación, entre el sueño de ciudad que diseña el aspirante a ejercer la representación del Ente Territorial, programa de gobierno inscrito ante la Registradora Nacional para someter al escrutinio público y ser bendecidos con los votos de elector primario y el marco legal de exigencia, que una vez posesionado tiene cinco (5) meses para obtener la aprobación por parte del Concejo Municipal o Asamblea Departamental según sea el caso.
Complejo proceso porque exige alineamiento y relacionamiento de visiones concertadas en el colectivo social mediante procesos sociales conjuntivos de planeación participativa, durante esos cinco primeros meses del mandato. Son dos grandes actores que tienen responsabilidad en el sueño de ciudad que se quiere construir.
Este proceder se viene cumpliendo históricamente en Valledupar, en el contexto del Estado Social de Derecho, exigido por la Constitución de 1991 que transformó la actuación el Estado y su misión. Pero en el ámbito nacional, como territorial, medios de comunicación y sociedad civil, registran inconformidades por incumplimiento de lo pactado. Los órganos de control del Estado, poco o nada han actuado en la verificación de los pactos realizados suscritos en planes de desarrollo.
En el año 2015, el proceso electoral de Valledupar mayoritariamente eligió la propuesta realizada por Augusto Daniel Ramírez Uhía, basada fundamentalmente en la ausencia de autoridad y la necesidad de ejercerla, por el caos de ciudad que atravesaba Valledupar: Municipio en ley de intervención económica por su inviabilidad financiera, niveles de desempleo preocupante, indicadores de pobreza al alza, informalidad laboral creciendo desenfrenadamente, crisis en sector salud, recesos en coberturas de educación media y servicios públicos básicos, caos vehicular en movilidad de la ciudad y en general crecimiento exponencial de la población detectado por el Banco Mundial como una de la cuatro ciudades en el mundo que más crecimiento poblacional ha tenido en el último quinquenio, que condujo al acompañamiento de la Universidad de Nueva York para el manejo y ordenamiento del espacio público urbano.
Hoy el mandatario, podría en un balance de su gestión manifestar que aun el haber recibido un municipio quebrado, inviable financieramente, la inversión pública no se ha detenido gracias a la alianza con el gobierno departamental, nunca antes observado en la historia de Valledupar. Se aprecia trabajo mancomunado de los dos mandatarios. Podría decir que gracias a ello se han intervenido las principales vías urbanas para mejorar la movilidad, fundamentalmente en sectores vulnerables de la ciudad.
Pero como este escrito no se trata de una defensa a ultranza del mandatario, sino diagnosticar el momento actual por el que atraviesa la ciudad con algunos procesos sociales disyuntivos, fundamentalmente en el tema de movilidad, este medio desea aportar algunos conceptos en esta construcción de sociedad en la que participamos y tenemos rol principal que cumplir.
En anterior escrito enunciamos cómo Valledupar se convirtió en polo de atracción poblacional como ciudad capital del primer departamento en explotación de recursos naturales no renovables. Directamente esta situación impactó la movilidad y la tranquilidad de sus residentes. De todos es sabido que los delitos contra el patrimonio han aumentado no por causa de la decidía gubernamental, sino que existes hechos sociales que ameritan revisarse
Se desempolvan normas que regulan la movilidad suscritas por otras administraciones, se logra suscribir convenio con la Policía Nacional para que concurra a ejercer la presencia de autoridad tanto en el tema vial en controles, no solo al fenómeno del mototaxismo sino en general, control vial a todo conductor. Se aumentó la planta de reguladores de tránsito. Se han realizado campañas en pro de reconstrucción del tejido social se ha trabajado en la recomposición de la familia, etc.
Pero tal como manifestamos al inicio de este escrito, aquí existen dos grandes actores, la responsabilidad gubernamental o institucional y la corresponsabilidad ciudadana. Hemos descrito el primero de los factores, pero el segundo nadie manifiesta el papel y el rol que debe cumplir la sociedad civil como corresponsables de la calidad de vida ciudadana.
Organismos como ‘Valledupar Cómo Vamos’ ya había expresado el bajo índice de corresponsabilidad ciudadana en Valledupar, demostrado en: falencias en cultura ciudadana en mantener limpia la ciudad; ejemplo, no arrojando basuras en sitios no indicados, bolsas de agua en toda la ciudad, parqueos de automotores en vías arterias, ocupación indebida del espacio público, andenes tomados por vendedores ambulantes desplazando a transeúntes que deben caminar por circuito vial de automotores, con los riesgos que esto contrae.
Ahora que se cumple con el mandato constitucional de campaña, programa de gobierno y plan de desarrollo, tanto mototaxistas como transportadores privados, que exigen garantías y responsabilidades sociales institucionales para ejercer su actividad, no se comprometen en ordenar a sus bases y reorientar su actividad cumpliendo con su responsabilidad social empresarial.
Desmenucemos esto…se otorgó a transportadores privados, para compensar posibles pérdidas por aquello del fenómeno mundial del mototaxismo, el día miércoles sin moto y sábados sin parrilleros, decretos diseñados en otras administraciones en su misión constitucional de garantizar la movilidad urbana. ¿Pero cuál ha sido la actitud del sector privado? continuaron con su irregular actuación de no garantizar fluidos transporte durante horas económicamente activas y a primeras horas de la noche ya no se ve transporte público de colectivos, mientras algunos señores de la llamada mancha amarilla, los taxis, desbordan el cobro de tarifas no autorizadas.
Entonces la pregunta que debemos hacernos es si los mandatarios cumplen con diseño e implementación de políticas públicas, ¿cuál es mi compromiso y qué rol debo desempeñar? Esto es, cómo correspondo a la aplicación del conjunto de estrategias y políticas que diseñan para mejorar la calidad de vida mía y de mi generación
Qué bello es ver la paja en el ojo ajeno y no apreciar la viga que tiene el nuestro

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