Jueves , noviembre 23 2017
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Corrupción en Colombia consigna de campaña presidencial

La semana pasada en el Congreso se presentó un debate, pero antes de denunciar la corrupción que realmente pasa en Colombia se habló de campañas electorales o campañas políticas; ataques certeros a los diferentes senadores y candidatos a la presidencia.
Esto no es nuevo y entendemos que la izquierda hoy quiera tratar de copiar las estrategias ya planteadas y que han sido exitosas en otros países. Exitosas porque de esa manera consiguieron el poder, pero que fueron un fracaso y un fiasco total como evidentemente tenemos nuestro mayor ejemplo que fue Venezuela.
¿Cómo funciona la estrategia de la izquierda? Como medio de comunicación tenemos la responsabilidad social de decirlo. A la gente se le va olvidando la historia y nosotros no nos estamos inventando cosas nuevas sino que ellos están copiando el modelo Castro-Chavista para poder llegar a esto.
En Venezuela antes de que Chávez llegara al poder de presentó un fenómeno donde los venezolanos empezaron a sentir apatía de la política tradicional. En ese entonces los primeros reflejos de esta estrategia de la izquierda se mostraron en contra del presidente Carlos Andrés Pérez por el aumento de 25 céntimos a la gasolina y también por una compra supuesta de un barco para un país que no tenía puerto.
Después vino Caldera y obviamente se empezaron a presentar, según la oposición, irregularidades de la corrupción, corrupción, corrupción, y todo el que estuviera en el gobierno estaba corrompido según esta gente.
Salió de la nada un profeta de izquierda que gritaba: corrupción!. Este hombre decía que no se iba a meter con los empresarios, que iba a trabajar para mejorar el país y vaya usted a saber que después de que votaron por él, llamó a una Constituyente, se apoderó del país y hoy Venezuela está entre los países más pobres, más corruptos y ahora lleno de narcotráfico.
Esta es la estrategia que la izquierda quiere mostrar en el gobierno, haciendo que nadie quiera votar por alguien de derecha, ni por ningún político tradicional, a los cuales debemos evaluar con lupa, porque sí está bien que hay que tomar los tiempos antes de que viniera el cambio real para Colombia.
Este cambio llegó con el Presidente Álvaro Uribe que tiene mucho que criticar, como el sistema de salud que implantó, donde las clínicas parecen hospitales y ninguna EPS responde si no es a base de tutelas, que también tiene que dar explicaciones sobre delitos de lesa humanidad que se cometieron, pero cuando yo evaluó la economía de Colombia desde la llegada de Uribe podemos decir que este país prácticamente avanzó 20 años luz y por eso los extranjeros vieron a Colombia como territorio de llegada, al contrario éramos un país del que todo el mundo quería salir, por dos hay tantos compatriotas regados por todo el mundo, con eso no podemos echarnos mentiras.
Ahora, ¿Cómo le fue a Santos? Quién pateó todas las loncheras que tenía que patear para abrirle con alfombra roja la llegado a las FARC al gobierno; y eso con algo que realmente todos los colombianos queremos, paz, pero para que funcione no puede haber un retrovisor prendido, dónde digamos que las víctimas, los victimarios, que si los absuelven.
Si realmente queremos hablar de paz en Colombia no podemos hacerlo apuntando a los demás y mucho menos con la consigna de corrupción, pretendiendo que con ella nos vamos a montar. Si existen corruptos como los hay en todas partes del mundo para eso están los entes de control que los meta preso el fiscal, que los inhabilite la Contraloría, y que les haga sus cobros la Procuraduría; esas son las entidades que tienen que estar hablando de corrupción.
Pero no, ahora como ha salido que es el nuevo slogan para todas las candidaturas presidenciales, porque todos quieren hablar de corrupción, los senadores quieren hablar de corrupción, y esto se ha vuelto es política. La paz, otra consigna de la que todo el mundo quiere agarrarse para hacer política, aclaro, sin el fracaso de Santos. Pero es que la paz iba a fracasar porque no estamos dispuestos a perdonar y para llegar a esa paz lo único que podemos hacer es borrón y cuenta nueva; qué pasó antes no sabemos, pero vamos hacia adelante porque estamos como los noviecitos o como las mujeres cantaletosas, que cada vez que quieren discutir nos acordamos la fecha, la hora, el minuto en el que el hombre falló.

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