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EL VALOR DE COMPARTIR… “LA GENEROSIDAD”

LA GENEROSIDAD es un valor, una virtud, es una de las más claras manifestaciones de nobleza de espíritu y grandeza de corazón que puede dar una persona. Una de las mayores expresiones de generosidad es la labor que desarrollan los voluntariados: Damas Rosadas, Cruz Roja, Liga de Lucha contra el Cáncer etc .donde realizan diversas tareas para contribuir a su exitosa labor, en otras palabras, la convicción de hacer un beneficio a la comunidad pobre y vulnerable, sin esperar nada a cambio; es ayudar con buena voluntad.

En la actualidad muchas mujeres y hombres son ejemplo silencioso de generosidad: La mamá que hace de comer, limpia la casa y además le da tiempo para ir al trabajo, el padre que duerme muy poco para dar el sustento a sus hijos, la empleada doméstica que hace todos los días las mismas cosas, el estudiante que hace lo que debe hacer, obteniendo las mejores notas, la adolescente generosa que ayuda a sus amigos cuando tienen problemas, todos ellos constituyen ejemplos que sin duda deberíamos seguir, dar sin esperar nada a cambio; recordemos que la generosidad es la puerta de la AMISTAD, el cimiento del amor.

Educar a los niños para que comprendan el valor de la generosidad es una tarea de los padres y educadores. Cuando los niños empiezan a relacionarse con otros iguales, sea un amigo o un hermano, es natural que desarrolle un sentimiento de propiedad sobre sus cosas, juguetes… No podemos decir con eso que los niños sean egoístas. Es una reacción natural, como el sentir celos, que algo sea suyo, les da seguridad y por ello no lo quieren compartir. Para conseguir que los niños sean generosos es necesario educarlos en este valor, poco a poco. Los chicos necesitan ver que sus padres ayudan a otras personas y les hacen favores, ejemplo cuando se compra una chocolatina, es importante que los padres la dividan entre todos: un pedacito para papá, para mamá, para ti, para la abuelita etc.

Traigo una historia preciosa, que quiero compartirla con todos mis lectores SEMANARIO LA CALLE, me ha gustado la forma en que expresa ese AMOR único de familia, porque nos entregamos por completo sin exigir nada y da la fuerza necesaria para seguir adelante.

EL COLLAR DE TURQUESA AZUL

El hombre estaba tras el mostrador, mirando la calle distraídamente. Una niñita se aproximó al negocio y apretó la naricita contra el vidrio de la vitrina. Los ojos de color del cielo brillaban cuando vio y pidió ver el collar de Turquesa azul. “Es para mi hermana”. ¿Puede hacerme un paquete bien bonito ?. Dijo ella. El dueño del negocio miró desconfiado a la niñita y le preguntó: ¿Cuánto dinero tienes?. Sin dudar, sacó del bolsillo de su ropa un pañuelo todo atadito y fue deshaciendo los nudos. Los colocó sobre el mostrador y dijo feliz : ¿Esto alcanza?. Eran apenas algunas monedas las que exhibía orgullosa. ¿Sabes?, Quiero darle este regalo a mi hermana mayor. Desde que murió nuestra madre, ella cuida de nosotros y no tiene tiempo para ella. Es su cumpleaños y estoy segura que quedará feliz con el collar que es de color de sus ojos .El hombre fue para la trastienda, colocó el collar en un estuche, lo envolvió con un vistoso papel rojo e hizo un hermoso lazo con una cinta verde. “Tome, dijo a la niña, llévelo con cuidado “. Ella salió feliz, corriendo y saltando calle abajo.

Todavía no había terminado el día, cuando una linda joven de cabellos rubios y maravillosos ojos azules, entró en el negocio. Coloco sobre el mostrador el ya conocido envoltorio deshecho y dijo: ¿Este collar fue comprado aquí ?. El empleado cortesmente le pidió que esperara un momento, fue a llamar al dueño, quien de inmediato regresó y con la más respetuosa sonrisa le dijo: Si señora, este collar es una pieza especial de nuestra colección exclusiva y en efecto, fue comprada aquí, esta mañana. ¿Cuánto le costo?. “El precio de cualquier prenda de mi tienda, es siempre un asunto confidencial entre la empresa y el cliente “. La joven exclamo: Pero mi hermana solo tenía algunas monedas que juntaba, vendiendo muñecas de trapo con ropa vieja, y mi sueldo es demasiado modesto y apenas me alcanza para sobrevivir.

El hombre tomo el estuche envolvió nuevamente con cariño el regalo, colocó la cinta y lo devolvió a la joven y le dijo:”ELLA PAGO EL PRECIO MAS ALTO QUE CUALQUIER PERSONA PUEDE PAGAR. ELLA DIO TODO LO QUE TENIA”. Dos lágrimas rodaron por su mejilla, mientras sus manos tomaban el paquete, abrazándolo fuerte contra su pecho. (Autor desconocido)

La vida se hace de regalos, sin seleccionar, ni preguntar, ni escoger. Cumpliendo su misión de dar. Déjale a Dios el balance de lo que debes recibir, porque en ese libro de la GENEROSIDAD, del esfuerzo y de la entrega, se hace la vida. La Generosidad con AMOR no solo reanima a quien recibe, reconforta a quien ofrece.

UN BUEN INICIO DE SEMANA A TODO EL CESAR Y LA GUAJIRA. RECUERDEN LA GENEROSIDAD Y LA HUMILDAD VAN DE LA MANO.

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