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Jaime y Carlos Arce tienen monopolizadas las clínicas en valledupar

Recibir atención médica en alguna de las clínicas de la ciudad de Valledupar se ha convertido para los habitantes de este municipio en el juego mortal de la ‘Ruleta Rusa’.

Como primera escena el paciente que llega padeciendo de algún malestar debe esperar durante quien sabe cuánto tiempo para que pueda ser atendido, sin tener en cuenta cuál sea el padecimiento o la urgencia.

En otros casos la ‘premura’ en atención se ve supeditada a lo que económicamente pueda suministrar el paciente, como es el caso del señor Luis Rois Morales, quien dio a conocer al Semanario La Calle su experiencia tras ser atendido en la Clínica Valledupar, “Llegué a la Clínica a las 4:30 de la mañana, me tuvieron sentado en una silla hasta las cinco de la tarde más o menos, después me trasladaron, a donde me trasladaron no era habitación, era un sitio ahí separado con sábanas, donde estaba otro señor con quien compartía el lugar, él tenía bronconeumonía, yo pedí que me cambiaran de lugar, no por ser despectivo, sino que al toser el señor yo también me puedo enfermar, uno está expuesto a eso, si puede no sobreexponerse mejor, uno tiene derecho a cuidarse”.

En el momento la solicitud de Rois Morales no fue atendida, según narra él, porque no había habitación disponible, sin embargo, este señor asegura que ‘negociando’ fue atendida su petición, “solicité que me pasaran a una pieza independiente y yo pagaba el valor de ésta que era una platino, sin embargo me tocó amanecer ahí y al día siguiente al mediodía me ubicaron una y me pasaron”, a esta demora en la atención Luis Rois le suma el desaseo de los baños, “hay solo dos baños en urgencias, para poder uno tener acceso a ellos hay que demorar como media hora haciendo cola, tenían papeles, desechos, vómito, eso no provocaba uno entrar ahí, pero tocaba”.

La travesía de Luis Rois no fue solo a su ingreso, manifiesta además que para su salida tuvo que esperar casi doce horas la orden, “el día que me dieron la salida fue a las diez de la mañana, me tocó esperar hasta las seis de la tarde que el médico transcribiera la autorización de la salida”, manifestó el Rois.

Esta es solo una de las realidades que a diario se viven al interior de las clínicas de Valledupar, lo que lleva a preguntarse, ¿es este el común denominador de estos Institutos Prestadores de Salud?, ¿ss casualidad que las quejas comúnmente recaigan en las clínicas de los hermanos Carlos y Jaime Arce?, para nadie es un secreto en Valledupar que la Clínica que lleva el mismo nombre de la ciudad es la abanderada en quejas y que la Clínica Laura Daniela le sigue no solo en asistencia inoportuna al paciente sino en la poca ‘fe’ que los valduparenses le tienen a esta IPS.

¿Sería sano que un grupo se adueñe de la salud privada?

Los medios de comunicación y las redes sociales se han convertido en el muro de los lamentos de los valduparenses, quienes aprovechan esta última herramienta para pedir un S.O.S a la salud privada en Valledupar, donde aseguran no prima la vida de un paciente sino lo que este pueda representar en facturación.

Omar Benjumea, Diputado del Cesar, habló para el Semanario La Calle e hizo énfasis en lo contraproducente que podría ser un ‘monopolio’ de salud privada en la ciudad, “los dueños de clínicas cada vez se reducen más en número y van a defender sus cosas, eso no es bueno para la salud, es bueno porque libera la competencia, pero no es bueno porque puede captar el mercado, por ejemplo cuando hay tres o cuatro productores de azúcar, ponen el precio así es con el arroz, podría llegar a verse esto, la salud se convirtió en un negocio y a pesar de que estamos reformándola y estamos diciendo “no, no es un negocio, es un derecho”, todavía sigue siendo un negocio porque está siendo regido por las reglas del mercado”.

De acuerdo a la información suministrada por una fuente confidencial, en las clínicas de Valledupar se aceptan los pacientes de EPS con las cuales no tienen convenio para después remitirlos por no contratación, “los aceptan sabiendo que no hay contratación para después mandarlos para otro lado”, quien además asegura que los especialistas están compartidos entre las clínicas que son del mismo propietario, por ende el servicio es deficiente en este sentido, porque siempre habrá una de las IPS que esté sin un servicio permanente ya que debe esperar que se desocupe de la otra clínica, tal es el caso de la Santa Isabel, donde los pacientes deben esperar para ser intervenidos quirúrgicamente ya que las cirugías se hacen por ‘tandas’.

Según las declaraciones de María Rosa Ardila Correa, líder de la oficina de Talento Humano de la Clínica Médicos Ltda., los hermanos Jaime y Carlos Arce no funcionan en conjunto, cada quién opera la IPS de la cual es propietario, “La Clínica Laura Daniela y la Santa Isabel el dueño es el señor Jaime, mientras que el Doctor Carlos Arce es el dueño de clínica Médicos y San Juan Bautista, que queda en La Guajira, en la Clínica Valledupar solo tiene unas acciones”.

¿Piensan dejar crecer el problema?

Si con las manos ‘metidas’ en varias IPS las quejas llueven, con una más a su cargo, no escampará, esa es la preocupación de la comunidad, quienes ponen en manifiesto que en cada uno de los centros asistenciales de salud no se cuenta hasta el momento con especialistas o cirujanos permanentes, esto, basados en que cuando llegan a solicitar atención les ha tocado esperar que el cirujano aparezca o que el internista termine turno en la otra clínica para poder asistir a los pacientes de la otra IPS.

Según el diputado Benjumea una falta de apoyo en lo público tiene ‘enferma’ la prestación de servicios en salud en Valledupar, “no hay un acompañamiento en la red pública con la red pública, eso se abrió con el nuevo Plan Obligatorio de Salud, hay algunos negocios donde suceden cosas como que tú le vas a pagar al de la ambulancia para que el trauma te lo lleve a las clínicas privadas, como que tú le pagas a los conductores de ambulancia que vienen de los hospitales de los pueblos para que lleven pacientes a las clínicas y no al Rosario, incluso hay unos contratos directos de las alcaldías con las clínicas donde están favoreciendo más a las clínicas locales privadas, eso no es ilegal, lo que pasa es que no es ético, a mí me parece que hay que pensar bien antes de seguir dando esos contratos hacia las empresas privadas, hay que mirar cómo se están haciendo las cosas, hacerlas al derecho y esto comienza por fortalecer la red pública, luego la red privada que debe ser más vigilada que la pública”.

En la calle 14 con carrera 18 se construye la nueva Clínica de Alta Complejidad del Caribe, sin embargo, “en este momento las clínicas están contratando volumen que les permite abaratar costos, ellas no están obligadas a comprar gasolina en bombas, las bombas de Uci las pueden comprar chinas en cambio para el Ministerio de Salud en el hospital esto si tiene que ser bajo ciertos parámetros, eso les permite a ellos mejorar sus precios y competir mejor que los hospitales, eso ha hecho que se llenen y como está barato el servicio, prestan el servicio como en un hospital público, la gente está en los pasillos, en las sillas, me parece que lo que hay que hacer es fortalecer la red pública, es nuestro deber y los alcaldes tienen que coger conciencia de eso, los directores de hospitales también, las clínicas que no cumplan hay que hacerles un proceso en cuanto a la calidad de la atención que se está prestando y si no lo está prestando pedirles que amplíen o darles un plazo, facilitar las cosas, tampoco verlos como enemigos sino como ayudantes del sector, el problema en este momento es que no están como ayudantes del sector, sino que son los principales prestadores del servicio” menciona Omar Benjumea.

“El trancón lo generan las EPS”

Rubén Darío Carrillo, ex secretario de Gobierno Departamental, dirigente político, deja un manifiesto sobre el ‘dolor de cabeza’ en el que se ha convertido la atención en salud en el ‘Valle’, “en el caso de prestación de servicios, personalmente lo atribuyo más que a la falta de capacidad de las clínicas, a la situación que genera el manejo financiero que dan las EPS a los recursos con los que deben pagar los servicios que prestan las IPS, no solamente afecta las clínicas sino al mismo hospital Rosario Pumarejo de López, toda la situación es generada por las EPS, estas no pagan, manipulan los pagos, no reconocen a veces los costos de los procedimientos médicos, en muchos procedimientos en las clínicas los servicios se están prestando a pérdida, todo el tema, todos los líos se concentran en el tema de las EPS reciben la plata y le dan mal manejo, a veces demoran para pagar o no pagan, ellos son los que tienen la sartén por el mango y las IPS son las que están dependiendo es de lo que las EPS dictatorialmente determinen y se ven obligadas las clínicas a contratar con EPS porque ahí está su mayor mercado por lo que pagan la población afiliada a las EPS aun cuando en algunos casos deban prestar servicio a pérdida”.

La Secretaria de Salud Departamental, Erika Mendoza Gómez, se refirió a lo que desde la dependencia vienen vigilando en las clínicas, “se está trabajando en acompañamiento y asistencia técnica a estos prestadores de servicio, es más eficiente y eficaz estar permanentemente generando un acompañamiento a los prestadores siendo vigilantes que generando esas actuaciones de pronto de procesos sancionatorios administrativos que finalizan con cierre de servicios, a lo largo de un proceso tenemos mesas de trabajo que vamos a implementar desde el 17 de Junio”

“El sistema está conformado por varios factores que son las EPS, IPS, los entes territoriales, los puestos de salud, entre otros, el sistema trabaja a través de una red, hay situaciones que se deben trabajar por parte de las EPS, de los hospitales o de las clínicas, para que las cosas funcionen como deben ser hay que trabajar con las EPS para que se dé la eficiencia en los tramites competencia” agregó Mendoza Gómez haciendo referencia a que ninguna clínica trabaja sola.

Nadie puede estar pagando por ‘accidentado’

Acerca del ‘negocito’ de los ‘estrellados’ la Secretaria de Salud Departamental agregó: “Es imposible que las clínicas generen este tipo de prácticas porque nosotros tenemos un Centro Regulador de Urgencias y Emergencias que es el que controla y coordina todo el tema frente a las ambulancias, tanto de la red pública como privada, entonces es absolutamente inaceptable que esta práctica se esté haciendo, no tenemos conocimiento alguno de un reporte frente a la situación, estamos controlando toda la red frente a la referencia y contrareferencia que es lo que opera en el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias”.

La ‘Médicos’ atendió

A través del departamento de Talento Humano fue atendido el Semanario La Calle por la Clínica Médicos Limitada, María Rosa Ardila Correa manifestó que el hacinamiento de pacientes es algo que se escapa de las manos, pues deben dar asilo a todos, porque así lo manda la ley: “las clínicas tienen que recibir a todo el que llegue por urgencias que es básicamente por donde nos llega el 80 por ciento de los pacientes a las clínicas, hay demasiados usuarios, a veces ellos mismos prefieren permanecer esperando en la clínica en una silla a que se les pueda atender, mientras el especialista o los médicos en turno atienden otros pacientes, porque son muchos”.

Sobre el posible pago por ‘accidentados’ Ardila Correa apuntó: “por lo menos en la clínica nosotros no pagamos, nosotros no pagamos pacientes porque igual si nosotros tenemos un grupo de ambulancias en la calle es para prestar el servicio a la comunidad, cuando hay un accidentado lo importante es salvarle la vida a la persona, no sé quién estaría haciendo los pagos, o a quién estarían favoreciendo, lo que se quiere en la prestación del servicio es ayudar al accidentado a que reciba atención inmediata”.

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