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LA MOVILIDAD EN LA CIUDAD

Nuestra historia local se ha encargado de derrotar de antemano, y por excusión, la tesis de “A mejor transporte público, menor uso de vehículos particulares”. En Valledupar aún no conocemos el servicio público cómodo, eficiente y con horarios precisos que conecte los diferentes puntos de nuestra geografía urbana a pesar de las expectativas creadas por el Conpes 3656 del 26 de abril 2010, referente al Sistema estratégico de transporte público de pasajeros. Por ese lado, seguiremos esperando.

Haya o no transporte publico eficiente, la movilidad de los ciudadanos es una necesidad que debe ser satisfecha cada día para cumplir cualquier tipo de actividad ya sea dentro o fuera de la ciudad, a pié o utilizando algún vehículo, y en ese contexto, el servicio público de pasajeros es y será el eje principal de atención en las urbes con futuro promisorio.

Ante los limitados recursos públicos para atender la población creciente, las ciudades latinoamericanas han recurrido a intensificar el uso del suelo urbano donde ya hay servicios públicos, redes viales y actividades consolidadas, antes de decidirse por la expansión hacia zonas agrícolas, donde habría que llevar nuevas inversiones públicas para hacerlas habitables.

El estacionamiento en calle, como se ve en las ciudades europeas, es una opción viable que forma parte de la estructura de la movilidad urbana, donde el parquímetro ha sido aceptado en la medición del tiempo de estacionamiento en un costado de los ejes viales, bajo la efectiva vigilancia policial.

Para llegar a ese esquema, se requiere entonces concebir un instrumento técnico aprobado por el Concejo municipal, que sea socializado una y otra vez a todos los que utilizan la malla vial de la ciudad, donde se especifiquen las actividades permitidas, los estacionamientos públicos, privados o mixtos y se indiquen las zonas aptas y no aptas para el parqueo de carros, motos y bicicletas.

Inicialmente se formularía el Plan Maestro de Movilidad Urbana, que incluye cuatro componentes esenciales: 1). La Demanda: Donde se cuantifica y caracteriza los viajes realizados por peatones y por vehículos motorizados y no motorizados dentro de la ciudad. 2). La Oferta: Define la infraestructura y espacios habilitados para que se satisfaga la demanda; incluye avenidas, calles, puentes, zonas de estacionamientos, andenes, ciclorrutas, parques, paraderos públicos, centros de intercambio modal, entre otros. 3) La Regulación: Conjunto de normas, estándares y procedimientos que condicionan la movilidad. 4) La Administración: Define las instituciones encargadas de analizar las estadísticas y la planificación de los factores de movilidad y por consiguiente de evaluar, diseñar y operar los tres componentes anteriormente mencionados. Se identifica en ese grupo a las Secretarías de Tránsito, los operadores, el control de tráfico y los concesionarios.

Si la pregunta es quien formula y donde se incluye el Plan Maestro de Movilidad, la respuesta es: la Administración municipal debe adelantar los estudios que deban ser incluidos en el proceso de revisión y actualización del Plan de Ordenamiento Territorial, de esa manera, se tendrá un marco de acción para los diferentes planes, programas y proyectos, donde por jerarquía funcional, aparecen el plan vial, el plan de estacionamientos y el plan de espacio público que en Valledupar no tenemos.

Las razones para formular desde ahora el plan de estacionamiento que incluya los propietarios privados, públicos o mixtos son evidentes:

Gracias al bajo control del uso del suelo, en Valledupar se ha desarrollado una indiscriminada mezcla de actividades comerciales que genera aglomeración de personas en horas pico, llevando a la ocupación de andenes por parte de carros, motos, carretillas y ventas ambulantes como práctica tradicional. Este escenario de caos, ha reducido en diversas zonas de la ciudad las opciones de movilidad, estimulando a los conductores de vehículos particulares a parquear en cualquier sitio, a pesar de la amenaza de ser sancionados por las autoridades de tránsito.

Para controlar el cumplimiento de las normas y señales de tránsito que prohíben parquear (también de no parquear ni detenerse) en algunas zonas de la ciudad, se ha implementado la operación de grúas que remolcan diariamente gran cantidad de automóviles y camionetas de conductores desprevenidos que han dejado su vehículo en zona no permitida, para hacer alguna diligencia de carácter urgente.

En nuestra ciudad, las zonas que presentan facilidades para el estacionamiento en calle, están en manos de particulares que de manera informal “cuidan” los vehículos. Esta práctica está más relacionada con el cobro por el uso del espacio que por prestar un servicio de vigilancia. Los cuidadores no tienen un contrato de concesión para el uso y explotación comercial del espacio público, por lo que no facturan ni asumen ninguna responsabilidad por los daños que ocurran a los vehículos. Sobre este particular, el Código Nacional de Policía, Ley 1801 de 2016, especifica en los artículos 89 y 90 la reglamentación de los estacionamientos o parqueaderos abiertos al público, que aquí no se aplica.

El diagnóstico del Plan de Estacionamiento de la ciudad, debe identificar las zonas de mayor demanda y las posibilidades físicas de prestar el servicio en calle sin que se altere la libre circulación de los vehículos. En este componente se incluye también la oferta de estacionamientos privados y la relación de capacidad para responder a la demanda de las diferentes comunas de Valledupar.

Los ingresos acumulados por concepto de multas de tránsito no deben ser presentados como un logro de la administración en la búsqueda de opciones para financiar los gastos generales de la Alcaldía. Las normas de tránsito evitan accidentes y protegen la vida de peatones, ciclistas y motorizados, pero su efectividad depende en gran medida de los programas de cultura ciudadana que deben ser reforzados de manera permanente.

Invitamos entonces a las altas autoridades del municipio a revisar el tema. La persecución indiscriminada de infractores no puede ser la única opción de trabajo para las concesiones de grúas que no ofrecen información ni alternativas para el estacionamiento público. La administración municipal tiene la obligación de generar las facilidades para que todos los componentes de la movilidad urbana funcionen de manera ordenada.

Convocamos entonces a reuniones de trabajo en el inmediato plazo, para analizar los estudios sobre movilidad en Valledupar y las restricciones reales que han impedido que se tenga un Plan Maestro de Movilidad y los consecuentes Plan vial, Plan de Estacionamientos y el Plan maestro de espacio público de Valledupar.

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