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¿Las obras están paralizadas por mala planeación o torpeza deliberada?

Es un hecho lamentable pero a la final cierto… muchas de las obras que iniciaron durante la administración municipal y departamental, quedarán inconclusas, y la esperanza de finalización de las mismas está proyectada a 15 años, según sustenta la literatura del controversial empréstito que por estos días fue aprobado. Siendo así las cosas, los ‘reinados’ políticos cesarenses aportaron más elefantes blancos a este ‘zoológico infraestructural’.

Y es que no se sabe cuál ámbito es el más lastimero: Por un lado, las prometedoras obras departamentales que se convertirían en las apalancadoras del desarrollo académico, económico y social de la región, hoy se encuentran a la espera de la inyección de recursos adicionales para la conclusión de las mismas.

El caso de mayor visibilidad es el de la Universidad Nacional, que según las proyecciones recientes debería recibir a la primera tanda de estudiantes en enero del 2016, hoy no sólo está ‘cruda’ (24% de avance) en su desarrollo infraestructural, sino que además lo poco avanzado ha sido con materiales vencidos, estructuras metálicas oxidadas y con la necesidad de adicionar 18 mil millones de pesos más.

Por otro lado, las adeudadas obras que a nivel municipal han dejado como resultado el detrimento avanzado de los parques así como la falta de pavimentación de varios bulevares de la capital vallenata. La remodelación del parque Los Cortijos, cuya duración fue de 18 meses, tuvo un valor cercano a los 2 mil millones de pesos. Frente a esto, varios vecinos del sector manifestaron, “aunque el parque quedó excelente, la obra no parece de dos mil millones de pesos”.

Ante este panorama, la pregunta más común sería ¿cuál es el trabajo de los funcionarios de la Secretaría de Planeación y la Secretaría de Obras de ambos gobiernos?, ¿cuáles serán las ‘sofisticadas metodologías’ con las que hacen planeación las secretarías de ambos gobiernos?, ¿es una verdadera falla de los planificadores o una movida intencionada para el beneficio de pequeños sectores mediante las adiciones presupuestales?

Rubén Darío Carrillo, ex secretario de Gobierno Departamental, se refirió al asunto como “una costumbre que al parecer no hemos superado. O las obras no tienen fin o fueron mal planificadas, y ahora se está desnudando toda esta problemática tanto en Alcaldía y Gobernación a pocos meses de acabar con sus períodos de gobierno”.

El Semanario La Calle conoció una denuncia de parte de una fuente oficial y quién prefirió mantener su identidad en reserva, “en cuanto a la mermelada que reciben concejales y diputados, ¡por supuesto! hoy lo que se ha implementado es una intervención en todo orden de quienes tienen la capacidad de aprobar las adiciones, el caso concreto de concejales y diputados por ejemplo, porque ellos son los que tienen que aprobarle estas medidas o actos a los gobernantes. Entonces, como existe esa capacidad, o bien se dejan sobornar o bien terminan extorsionando. Esto se da en todo el país, tristemente. De ahí que veamos a concejales que cuando acaban sus períodos pasan de ser modestos a tener carros nuevos, casas, etc. Esa es una muestra fehaciente de que en el transcurso de su desempeño fueron favorecidos y participaron en contratación, porque sino ¿de dónde más?. El gobernante no puede darle un cheque a un concejal para comprar su voto. Es la famosa mermelada, ésta no se da directa sino indirectamente a través de las contrataciones.”

Y lo dan a los particulares sobre los que no recae la intervención de los organismos de control, como la Procuraduría, Contraloría o la misma Fiscalía. En cambio el gobernante si, la entidad pública si es controlada y por eso cualquier procedimiento lo realizan a través de los particulares que contratan. Eso no es la regla general, habrá muchos diputados y concejales que no se dejan contaminar, pero la verdad es que se ha generalizado y digamos que casi todos están en esas dinámicas, tristemente. Por eso ya los ciudadanos no creen en políticos”.

El Semanario La Calle ahondó en el tema, valiéndose de la opinión del ex secretario de Gobierno del Cesar para analizar el horizonte de las obras que hoy por hoy están paralizadas y a la espera de adiciones para poder terminarlas.

Rubén Darío Carrillo – “Es realmente preocupante para el departamento y la ciudadanía que hayan iniciado unas obras de las que asume uno que debía haber una buena planeación, contemplando todos los costos para que se pudiesen terminar debidamente y ponerlas al servicio de la gente. En vez de eso, lo que estamos encontrando al final de esta administración es que hay unas obras importantes que se están quedando desfinanciadas o que no incluyeron unos aspectos que actualmente se están requiriendo en forma de adiciones. Esto se da por una mala planeación, esto da pie a que más a delante se presenten unos elefantes blancos, como los hay en el departamento y en el país.”

El también ex candidato a la alcaldía de Valledupar mencionó varios casos concretos, “La Universidad Nacional es el más protuberante de los procesos, pero otro por resaltar es el del estadio ‘Erasmo Camacho Calamar’, del que tengo entendido que solamente se va a poner al servicio del público una parte del estadio por no entregar completamente la obra. El hospital de Aguachica está detenido por falta de recursos, y así, otros varios casos que ahora se me escapan y que son relativos a la Gobernación Departamental”.

En cuanto al municipio, el proyecto de pavimentación de la Avenida Sierra Nevada y el mejoramiento de los parques encontró coyuntura en el reciente tema del empréstito. “El que se hayan quedado sin recursos suficientes para terminar la pavimentación de esta avenida y el mejoramiento de los parques, ¿y que ahora el alcalde Freddy Socarras este solicitando al Concejo una adición de 22 mil millones de pesos para a su vez hacerle adiciones a esos contratos? Lo que no está bien es que se hagan adiciones si son temas nuevos, si no estaban contemplados en el contrato inicial, por lo que deberían hacerse contratos nuevos y no adiciones a los contratos que ya venían en desarrollo”, expresó Rubén Carrillo.

Respecto al tema de las contrataciones, es necesario tener claro un par de conceptos. A pesar de que la ley permite que se hagan adiciones a un contrato de hasta el 50% del valor inicial pactado en el valor del contrato, los organismos de control, especialmente la Procuraduría, ha establecido una regla que admite que hayan adiciones por un mayor valor del contrato final, pudiendo llegar hasta un 15% más de lo contratado. No obstante, si dicho porcentaje se pasa, eso se convierte en evidencia de una mala planificación, desfasada, y esto es materia de sanciones disciplinarias.

“Por ejemplo, en el caso de la Universidad Nacional se habla de una pavimentación, una iluminación para el caso de la Avenida Sierra Nevada, y esas fueron obras que no fueron contempladas en el contrato inicial y que para poder hacerlas en sano cumplimiento de la ley, se debe abrir un nuevo proceso contractual para poder realizar esa otra obra que es completamente distinta a lo pactado”, especificó Carrillo.

Como una acotación al tema, este tipo de sobrecostos en las adiciones de los contratos son justificados en casos de fuerza mayor, como por ejemplo ante un terremoto o cualquier fenómeno natural y cuyo nivel de devastación justifica el uso de grandes recursos para la reconstrucción de edificaciones, etc.

Josefina Hernández, presidenta de la Sociedad de Ingenieros del Cesar, se refirió al tema aludiendo que tenían muy poco conocimiento del cómo se están desarrollando las obras, ya que para nada se tuvo en cuenta la ingeniería local. “Nosotros en varias ocasiones pedimos formalmente que nos socializaran las obras, pero nunca nos hicieron partícipes ni de socializaciones ni de convocatorias. Fuimos a la Gobernación y nos pusimos a disposición del Gobernador, así como también pusimos a su consideración un acompañamiento para la creación de los pliegos y otros trabajos, pero nunca fuimos atendidos realmente. Sin conocer los detalles del contrato es difícil saber las causas de estas demoras”, dijo la representante del gremio de ingenieros.

Por su parte, el secretario de Planeación Departamental, Federico Martínez, se refirió al tema de las obras, y dijo “las obras están andando, no tenemos obras suspendidas, todas están en ejecución.”

Dentro de las obras que, según denuncias de la ciudadanía, se encuentran actualmente estancadas son:

Mirador del Santo Ecce Homo
Parque Lineal Hurtado
Canal de Panamá
Avenida Sierra Nevada
Cancha del barrio 12 de Octubre

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