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Los alcaldes que llevaron al ‘atolladero’ a Valledupar

Un crecimiento agigantado hacia todos lados, pero las mismas vías de hace 20 años, un acueducto obsoleto, así como un desorden financiero, es la realidad que vive el municipio de Valledupar, a raíz de mandatarios que llegaron con promesas falsas a enriquecer sus arcas y a estancar el desarrollo de la ciudad.


El desorden comenzó con Jhony

Después de varios mandatos que impulsaron el desarrollo de Valledupar entre ellos el de Aníbal Martínez Zuleta, Rodolfo Campo Soto y el primer mandato de Elías Ochoa Daza, se formó el desorden y el declive vino para la ciudad de la mano de Jhony Pérez Oñate, quien junto al gobernador Lucas Gnecco le puso fin a los programas que venían impulsando la pavimentación.

Uno de los programas que erradicaron del mapa fue la pavimentación por autogestión que había logrado un alto porcentaje de calles pavimentadas en los diferentes sectores de la ciudad, lo que a su vez permitía que se ampliaran la cobertura de buses y el desarrollo de las comunas.

Pero no solo frenó los programas de desarrollo, sino que dejó varios elefantes blancos en la ciudad, como la famosa Unidad Materno Infantil, donde al día de hoy ninguno de los mandatarios le quisieron ‘meter el diente’ y está en ruina total.

Pero Jhony Pérez quería dejar su huella, pues no solo le bastó con dejar ‘elefantes blancos’ si no que acabó con la Oficina del Fondo Municipal de Valorización, debido a una propuesta de campaña, al no cobrar la valorización anteriormente llamado reflejo, el municipio dejó de hacer obras viales en la ciudad, al punto de que la oficina de recaudo no dio ni para su propio sostenimiento y la segregaron.


El segundo gobierno de Elías Ochoa, un fiasco

El segundo periodo de Elías Ochoa Daza, fue un fiasco para la ciudad, la inmersión de los grupos paramilitares para esa época en las instituciones, hicieron que el mandatario de turno mantuviera estancado el desarrollo del municipio.

Aunque según conocedores del tema se hicieron ‘cositas’, el municipio no progresó como se debía y siguió en el mismo desnivel en el que venía, cero obras, cero inversión, sin embargo para terminar de dejar su nombre escrito con filigrana en la Alcaldía, poco hizo y terminó investigado por la Procuraduría por líos con unos contratos.


Ciro no se desligó del desastre y siguió en las mismas

Otro de los alcaldes de Valledupar que siguió en la línea de mantener en el sumidero al municipio fue Ciro Pupo Castro, quien llenó de promesas a la población, y se montó en el poder haciéndole creer a los vallenatos que iban a erradicar a Electricaribe, sin embargo los años pasaron y nada de eso sucedió.

Pero no fue lo único, pues él fue otro de los alcaldes que dejó huella pero negativa, para que nunca lo olvidaran, pues él fue el genio que embarcó a la ciudad en un mundo de deudas, para supuestamente hacer el famoso Parque Lineal que se llevó el río, o como la plaza de vendedores ambulantes, La Granja, de la cual hoy solo quedan las varillas.

Pero Pupo hizo para vender, pues cogió la Secretaría de Planeación municipal, es decir la columna vertebral de la administración y la redujo a solo una oficina asesora, así mismo hizo una restructuración de personal, es decir sacó un montón de gente que estaba ahí para meter a la de él, lo que le generó demandas millonarias al municipio.


El ‘Ava’ y su bomba

Otro de los alcaldes que inmortalizó su nombre fue Rubén Ava Carvajal y no precisamente por las obras de impacto que haya hecho para la ciudad, pues poco fue lo que se hizo en su gobierno para contribuir al desarrollo de Valledupar.

La modificación hecha en el Plan de Ordenamiento Territorial para ajustarse a unas normas exigidas por el Ministerio de Minas y Energía y la construcción de una estación de servicio en la Avenida Fundación sepultó su nombre, pues aseguran los habitantes de Valledupar que dicho cambio fue para poder montar su negocio.

Pero hay más, pues ‘Ava’ Carvajal también habría contribuido al desangre de Emdupar. En su gobierno el gobernador de turno, Cristian Moreno Panezo, habría donado 28 mil micromedidores para que fueran instalados en la ciudad, no obstante dicha donación generaría para la Empresa de Servicios Públicos una manada de contratación para poder instalar dichos aparatos, según conocedores del tema era la oportunidad para que la empresa surgiera, sin embargo allí hubo desorden de contratos, de plata, y hasta de medidores, pues este medio conoció que todos no fueron instalados, por lo que hasta ‘Ava’ habría contribuido al desangre de la boba del paseo, Emdupar.


Luisfa y sus 36 mil

Sin tapujos y sin asco, así llegó Luis Fabián Fernández a la Alcaldía de Valledupar, pues pese a la situación en la que se encontraba el municipio, un empréstito de 36 mil millones de pesos sepultó su nombre a la fama.

Ni agua, ni alcantarillado, ni nuevas redes, ni mayor cobertura, ni mucho menos plata, pero en cambio una gruesa deuda fue lo que dejó el gobierno de Luis Fabián Fernández en los dos años que estuvo como alcalde de la ciudad.

Fue de ahí donde se agarró nuestro actual mandatario Fredys Miguel Socarrás Reales para embaucar al municipio en Ley 550, y jalarse un discurso de que no hay plata para nada, según todos los mandatarios que llegan al municipio de Valledupar ‘la olla está pelada’, no obstante en la actualidad hay más de 10 candidatos haciendo fila para alcanzar la silla del Palacio Municipal y es el momento para que la comunidad tome conciencia y analice su voto.

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One comment

  1. Sin comentarios….todo esta bien claro en el reportaje, lo que si queda en la conciencia del pueblo valduparence es la nueva oportunidad de elegir bien el 25 de octubre

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