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TRANSFUGUISMO O ¿DESPLAZAMIENTO FORZOSO?

Se acabaron los lagartos oportunistas, ya no podemos cuestionar el transfuguismo porque paso de ser una práctica execrable a ser un recurso legal de la nueva reforma política que posibilita el cambio de partido sin sanciones.
Se le denomina transfuguismo a la práctica o tendencia que tienen algunos miembros de partidos políticos de cambiarse a otro partido al aproximarse nuevas elecciones buscando una victoria futura con los más opcionados.
Todos los partidos están autorizados para hacer coaliciones nacionales, al existir disgustos por razones ideológicas el parlamento sectario tiene todo el derecho de emigrar a otro movimiento. El artículo aprobado quedó así: “Quien siendo miembro de una corporación pública decida presentarse a la siguiente elección por un partido distinto, deberá renunciar a la curul al menos 12 meses antes del último día de inscripciones, salvo que en dicho periodo el partido decida conformar una coalición de listas y el respectivo miembro de la corporación pública esté en desacuerdo con esta. En dicho caso, el miembro de la corporación pública podrá presentarse como candidato a cargo o corporación política por otro partido, movimiento político o grupo significativo de ciudadanos sin renunciar a su curul o incurrir en doble militancia. Este derecho será autónomo e individual y no podrá ser oponible por el partido o movimiento político”.
El transfuguismo se da en todos los niveles, también existe de carácter informal en los mandos medios y bases no militantes que buscan acomodo cerca del candidato que más beneficios le proponga. La política es como un matrimonio de amores y desamores donde las partes no están obligadas a estar juntas para siempre.
Hay dos tipos de transfuguismo; el corrupto y el forzoso, el primero no lo tocaremos porque es obvio de que se trata, pero hay un transfuguismo forzoso que en algún momento nos ha tocado vivir; al igual que un campesino cuando llega un grupo paramilitar o guerrillero y lo hace desplazarse en contra de su voluntad, así muchas veces el líder que no solo debe tener vocación de poder, sino también vocación de servicio y vocación social como en alguna columna lo escribí, le toca contra su voluntad cambiarse de toldas políticas por diferentes factores; ejemplo cuando abusan de él y de su vocación de servicio; cuando pequeños emperadores especialistas en la manipulación y control de individuos llegan a las fronteras de la degradación de tu humanidad o simplemente cuando la corrupción sobrepasa los niveles de tolerancia de un ser humano, en fin son muchas las razones que tiene un líder para cambiarse.
Pero al igual que el campesino desplazado que no quiere salir voluntariamente o por capricho de su terruño, sino que la falta de tacto del cacique político que se le olvida que trabaja con personas y no con bestias, o los ambientes tóxicos llenos de chismes y mal información le hacen tomar decisiones radicales.
Cuando se entra a un almacén de calzado a buscar un par de zapatos, siempre hay la tendencia de no comprar el primero que se le muestra, así se miden varios, esta acción no quiere decir inmadurez, es la dinámica misma de la búsqueda de algo que se acomode a nuestra horma del pie. La política también tiene una dinámica, después que no sea un hábito corrupto el del transfuguismo se convierte en un derecho de supervivencia, sinceridad, de mucho carácter.
Algo que se puede catalogar como debilidad es militar toda la vida de manera hipócrita y servil frente a un mini emperador dictatorial que ha expuesto todas las formas de tortura psicológica frente a la dignidad humana de un líder.
Entendiendo todo esto, el señalar a alguien por que se cambie de partido ya no es un argumento válido para manchar la dignidad de un líder ya que ahora es una práctica entendida y legal.

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