Lunes , mayo 29 2017
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Columnista luz helena lemus

VOCACIÓN DE PODER O SERVICIO

Ya vemos los muertos resucitar, los varones políticos de la región que sólo se aparecen para reactivar sus estructuras electorales abandonadas después de cada campaña. Vienen las elecciones presidenciales del 2018 y ya los vemos en lugares públicos saludando, repartiendo su nuevo número celular, número que casualmente después de cada contienda electoral por algún motivo siempre cambian, dejando en el limbo a sus líderes de bases y a su electorado ilusionado. Pero llegó el tiempo de campaña y hay que reaparecer; así no sean ellos los actores directos, pero hay que ostentar caudal electoral frente al futuro mandatario presidencial.

Estos son los mismos que dicen tener Vocación de Poder, no entienden en realidad la palabra Vocación, que en su jerga personal no es otra cosa que su ambición desmedida, su apetito interesado por perpetuarse en esferas que le den acceso a las riquezas públicas; estos no entienden que el ejercicio de la política es el arte de manejar bien los asuntos de la ciudadanía y lo han traducido como el arte de usar vilmente a las personas. A estos señores se les ha olvidado la frase “primero la gente” y hoy sólo dicen “primero el poder” no importándoles pisotear aquellos que les dan ese poder, o sea la gente.

Ellos solo buscan migajas de poder con su clientelismo, destruyendo sistemáticamente la democracia, son seres anti-pensantes que ya no aportan ideas para la solución de conflictos históricos a nivel nacional, regional o local, que le han restado sentido al ejercicio del poder transformador que sólo encuentra su energía en la ‘Vocación de Servicio’.

Pero es muy gratificante saber que se está reactivando una generación a nivel nacional cuyo corazón está puesto en la ‘Vocación de Servicio’, que no es otra cosa que la predisposición que tenemos algunos individuos para satisfacer las necesidades de los menos privilegiados, poniendo en práctica la solidaridad y el accionar desinteresado. Al brindar un servicio solidario, recibimos algo que los señores ambiciosos no pueden entender, ni podrán entender jamás; Si, obtenemos una recompensa que no es dinero, pero no es la recompensa que ellos buscan, solo utilizan a las personas para subir escalones de poder y despilfarrar el tesoro público; la recompensa nuestra se puede calificar como la satisfacción interna, la satisfacción espiritual generada por una conciencia que sabe que esta haciendo lo correcto, y lo correcto es usar nuestras fuerzas para mejorar la vida de los demás.

Parecerían dos vocaciones contrapuestas, los famosos lideres con Vocación de Poder, que su motor principal es el egoísmo, el egocentrismo y el materialismo, sumados estos a sus vidas vacías, establecidas en una zona de confort y pereza mental que los imposibilita para dar soluciones viables y positivas a las crisis que nos aquejan.

Mientras que esta nueva generación con ‘Vocación de Servicio’, tiene un fuerte convencimiento pleno y apasionado que nace de la actitud empática hacia los demás, es la inclinación altruista de un espíritu solidario para causas nobles que nos da fe que somos útiles a la sociedad y no simples parásitos.

Qué bueno que se reactive la ‘Vocación de Servicio’ en el liderazgo y anhelamos que se reactive en aquellos que dicen tener ‘Vocación de Poder’; pero que no se reviva como mero elemento ilusorio y efímero de campaña, sino que se reactive como principio vital de sus vidas, que le den sentido a su existencia llenando el vacío concebido por el hambre que genera la ambición y la codicia; y que inútilmente lo han querido llenar con fortuna

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