¿ÁRBOLES O CABLES…?
Difícil desconocer que por estos días el intenso calor azota a los vallenatos; no obstante las lluvias que de manera intermitente caen sobre varios sectores del municipio especialmente en la zona alta de la sierra nevada. Ello demuestra que el calentamiento global, llegó para quedarse y para incrementarse en grado sumo, que está afectando nuestra salud humana y animal.
Este será un tema inquietante, que debe incluirse dentro del orden prioritario de las administraciones públicas, cuya competencia le corresponde por ley, y en la cual hemos sido casi que indiferentes para establecerla como acción, dentro de la administración pública, permanente y sostenible para que pueda iniciar la tarea de contrarrestar semejante fenómeno que está matando la vida; y que si no se asume con respeto y seriedad, se constituirá en la mayor amenaza del planeta, del cual no somos ajenos por lo que nuestro organismo experimenta en el día a día.
NO DESCANSARE HASTA QUE VALLEDUPAR CREA UNA OFICINA DEL ÁRBOL Y DEL MEDIO AMBIENTE, que regule para siempre este componente arborio de la vida; que como vamos después de calificar nuestra capital, la ciudad verde, seremos al ritmo de la inoperancia la CIUDAD DEL DESIERTO, lo cual se puede constatar en las calles, bulevares y parques por la manera irracional de destruir cientos de árboles, con la complacencia de Corpocesar, que autoriza algunos para esta criminal tala; y otros que lo hacen sin ninguna clase de autorización sin que otra autoridad local, se lo evite es el caso de las empresas de servicios públicos (energías, telefónicas, agua, gas, televisión por cable, empresarios de la construcción, el mismo tránsito municipal y los particulares que sin ninguna limitación hacen y desasen con nuestros árboles que nos dan oxígeno, sombra, alimentos y conserva la fauna, en contraprestación a ello, TODOS, ABSOLUTAMENTE TODOS, SIN CONTROL CONTRA LOS ARBOLES incluido el comején y las parasitas ( pajaritas).
Siempre presto a contribuir en esta tarea, como muchos de manera silenciosa están en la disponibilidad para crear la oficina del árbol y expedir el reglamento que regularía todo lo concerniente a la política de mantener uno de nuestros mejores atractivos para el mundo nuestra arborización, la cual en adelante a través de una regulación deberá pagarse los derechos por el daño ecológico en compensación en dinero al municipio a través de una tasa arbolea; es decir todo aquel que toque un árbol debe pagar llámese empresa públicas o privadas incluido los particulares; y a largo plazo incluir la obligación de que las empresas que utilicen cableado deben hacerlo subterráneamente, de lo contrario bienvenido el DESIERTO
Aprovecho esta oportunidad para recordar que el árbol denominado Ficus elástica, gomero, o árbol del caucho,1 es una especie perennifolia del género de los higos, el cual por su desconocimiento de su desarrollo fue sembrado en las avenidas de Valledupar; y que por sus características de peso se inca en la tierra a través de raíces aéreas o barbas, las cuales han sido cortadas dejándolo sin esa fortaleza y lógicamente constituyéndose en un peligro, que se debe examinar para retirarlos antes que sea demasiado tarde.




