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Supersalud abrió investigación a la Secretaria de Salud del Cesar y la Clínica Laura Daniela

El Superintendente Nacional de Salud, Norman Julio Muñoz, ordenó una visita inspectiva a la Clínica Integral de Emergencias Laura Daniela en Valledupar, con el fin de establecer las circunstancias que rodearon el fallecimiento de 16 neonatos, en hechos ocurridos entre junio de 2016 a enero de 2017, que al parecer estarían relacionados con la utilización de un medicamento para el desarrollo pulmonar de bebes prematuros.
El equipo auditor designado y que realizó la visita inspectiva entre el 26 y el 29 de julio del presente año, evidenció que hubo fallas administrativas en la selección, adquisición y recepción del medicamento utilizado, situación que es materia de investigación por todas las entidades competentes.
“Ordené de manera inmediata, la apertura de una investigación administrativa tanto la Secretaría de Salud del Cesar y como a esta clínica, para establecer las responsabilidades frente a una situación tan grave, en donde presuntamente hubo dilación en el proceso por parte del ente territorial, y en uso de la competencia preferente que tiene esta entidad, asumimos la investigación que debió realizar dicha secretaría”, advirtió el Superintendente Muñoz.
De acuerdo al concepto emitido por el equipo auditor, se identificaron las siguientes omisiones: se evidenciaron fallas administrativas en el proceso de contratación con proveedores de medicamentos y una ausencia total de seguimiento al procedimiento definido por la propia institución para su selección, de tal forma que se compraron medicamentos sin la verificación de la documentación mínima para el inicio de una relación comercial.
Se encontraron órdenes de compra sin firma de quien elabora y de quien autoriza, y órdenes de compra con fecha posterior a la entrega de productos en la farmacia.
Se observó que las compras se generaron más como un resultado de la experiencia del personal responsable de la misma, que realmente por un proceso sistemático como consecuencia del histórico de uso de medicamentos en el centro asistencial.
Se identificaron fallas en el proceso técnico de recepción de medicamentos, al permitirse el ingreso del mismo con un registro sanitario que no correspondía con el producto y calificado por el INVIMA como de origen fraudulento.
La clínica radicó, procesó y pagó facturas que no cumplen con las exigencias definidas por el Estatuto Tributario de la DIAN.
La información suministrada por la IPS, carece de confiabilidad, toda vez que las bases de datos con los pacientes a los que se le suministró el medicamento tuvieron que ser construidas y se encuentran con información incompleta, creando un alto nivel de incertidumbre sobre la veracidad de los datos.

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