¿Qué clase de carne están consumiendo los habitantes del municipio de La Gloria? Esa es la única pregunta que se puede hacer después de conocer las condiciones en las que se encuentra el matadero de esa localidad, el cual es un espacio que no cumple con las más mínimas condiciones para que esté en funcionamiento.
El matadero se encuentra a escasos 600 metros del casco urbano del municipio, está a un costado del Río Magdalena. El matadero es una casa que se encuentra en pésimas condiciones, las paredes se están desmoronando, el piso ni siquiera tiene baldosas y además el techo tiene graves problemas en su estructura, mejor dicho y sin aras de exagerar ese matadero está parado de puro milagro.
Sin embargo, y pese a que se encuentra en pésimas condiciones y que además existe desde el año pasado una restricción para que allí no se sacrifique, los cerca de cinco matarifes que se dedican a esta actividad en La Gloria se han tenido que ver en la necesidad de seguir sacrificando reses en ese matadero porque no cuentan con otro espacio.
Cada dos días y en horas de la madrugada alguno de los matarifes del municipio llega hasta el matadero, sacrifica y posteriormente la traslada al pueblo para su respectiva distribución. De manera extraoficial Semanario La Calle conoció que las autoridades se están haciendo los de la ‘vista gorda’ porque no quieren entrar a chocar con los matarifes y así no promover que se generen mataderos clandestinos y así empeorar la situación.
Corpocesar e Invima están pintados en la pared
Lo cierto es que con esta situación tanto el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) al igual que la Corporación Autónoma Regional del Cesar (Corpocesar) están quedando como un zapato, ya que el control que han tratado de hacer para evitar que dicho matadero sigue funcionando ha sido una tarea infructuosa.
El Invima es la entidad de orden nacional que tiene la responsabilidad de “inspección, vigilancia y control de la producción y procesamiento de alimentos, de las plantas de beneficio de animales, de los centros de acopio de leche y de las plantas de procesamiento de leche y sus derivados así como del transporte asociado a estas actividades”.
Desde el 2008 que el Invima inició a vigilar y cerrar los mataderos que no cumplan con la norma se generó en el país toda una controversia, pues más del 80% de estos lugares no cumplían con la condiciones que deberían, de hecho esta entidad tiene una restricción total sobre el matadero de La Gloria pero nadie le ha prestado atención, e igual ocurre con Corpocesar, entidad que desde el junio del año 2012 tiene conocimiento de que el matadero de La Gloria no cumple con las normas que regulan estos lugares, sin embargo a pesar de que el tiempo corre, la situación no cambia sino al contrario pareciera que fueran empeorando.
“Se concluyó que el matadero municipal de La Gloria (Cesar), a pesar de no contar con el permiso de vertimiento por parte de Corpocesar, a pesar de estar destruido completamente y en mísero estado, a pesar de estar bajo medida sanitaria de seguridad por parte del INVIMA consistente en suspensión total de trabajos o servicios, a pesar de estar contaminando las aguas del río Magdalena con desechos fecales y huesos en descomposición, sigue funcionando sin que dicha conducta contraventora de las disipaciones ambientales vigentes haya sido desvirtuada por la entidad investigada”, dice textualmente la Resolución 062 del 9 de abril que emitió Corpocesar contra La Gloria.
A través de dicha resolución, Corpocesar le impuso una sanción de seis millones 400 mil pesos (6.443.500 cifra exacta) contra el municipio de La Gloria por hacer caso omiso a la orden de regular el matadero y evitar que las aguas contaminadas cayeran al río Magdalena, hoy a casi un año de haberse emitido dicha sanción la situación no ha cambiado ya que en la actualidad los desechos del matadero de La Gloria siguen cayendo al río Magdalena, pues como ya lo dijimos este está al lado del afluente más importante del país.
¿Qué dicen en La Gloria?
Semanario La Calle habló con algunos funcionarios públicos de La Gloria sobre el matadero, uno de ellos fue la secretaria de Salud municipal, Arinda Gómez Bonnet, quien sostuvo que la administración conoce el tema y que esto no sólo se está presentando en el casco urbano sino que además en los corregimientos.
“Hemos diseñado un plan de contingencia para contrarrestar el colapso que se viene presentando con el funcionamiento de dicho matadero, hemos venido adelantado un proceso de diagnóstico para identificar a las personas que realizan el sacrificio y también conocer en qué condiciones sanitarias lo están haciendo”, explicó la funcionaria.
Otra de las voces que se expresó sobre el matadero fue el Secretario de Desarrollo Agropecuario de La Gloria, José Eduardo Quintero. Sobre el particular indicó que ya se están tomando acciones con la Policía del municipio y la secretaria de Salud local. “Con la secretaria de Salud y la inspección de Policía estamos adelantando algunas acciones para ver como salimos de esta situación darle a la comunidad y a los mismo matarifes posibles soluciones. Quiero decirla a la comunidad que nos esperen, nuestra administración está comenzando y nosotros estamos concentrados trabajando en aras de solucionar este problema”, sostuvo Quintero.
Por lo pronto la única salida que se vislumbra para que la Gloria tenga un matadero decente viene bien despacio y está bien lejos, se trata de la construcción de un frigorífico que sirva para los municipios del sur del Cesar, dicho proyecto ya está haciendo trámite en la Gobernación del Cesar pero por ahora está sólo en eso, en proyecto.

