La capital del Cesar fue el epicentro para la presentación de los resultados de un proyecto de investigación que señala las vulneraciones de los Derechos Humanos en territorios mineros los países de Argentina, Brasil, Perú y Colombia.
Esta socialización ofrecida en el Banco de la República por la Mesa Departamental de los Derechos Humanos y Territorios del Cesar, y la organización Pensamiento y Acción Social (PAS), es de vital importancia porque se da a conocer la real situación de vulnerabilidad a la que están sometidas las comunidades que habitan los sectores donde se explota minería a gran escala.

“La práctica del extrativismo minero genera múltiples daños y afectaciones más allá de los ocasionados al medio ambiente y a la salud se generan daños territoriales socioculturales, espirituales y de desarraigo, que cambian de manera drástica las culturas, saberes y prácticas ancestrales de las comunidades”, señaló Guillermo Pérez, representante ante la Mesa de Derechos y Territorios del Cesar y representante de los campesinos.
La postura del país se basó en el corredor minero del Cesar y las comunidades campesinas e indígenas de zonas como El Hatillo, Boquerón y Plan Bonito que se han visto afectadas por los trabajos de excavación a cielo abierto.
Guillermo Pérez señala que es importante respetar la autonomía territorial de las comunidades, reconocer los derechos del campesino como sujeto especial susceptible de derechos, practicar de forma sana la consulta previa libre e informada y por ultimo no explotar yacimientos minero energéticos en lugares donde hay asentamientos humanos ancestrales.

