Como es costumbre, cada vez que se acerca el mes de diciembre y durante toda la temporada navideña y de fin de año, las autoridades no solo en el Cesar, sino en Colombia, comienzan las campañas para prevenir el uso de pólvora; sin embargo, a pesar de esas acciones, las cuales vienen acompañadas de sanciones y todas las implicaciones legales, no se puede decir que hay una Navidad sin quemados, porque a pesar de ello, las personas la compran y existen accidentes, donde en muchos casos los lesionados son niños.
Debido a que el inicio de las celebraciones decembrinas en el departamento del Cesar estuvo marcado por cuatro casos de quemados con pólvora, en el que tres fueron menores de edad, las autoridades intensificaron el programa ‘La pólvora no es un juego’. Las acciones se fortalecerán en las siguientes semanas, porque aún quedan fechas críticas según la intensificación de la vigilancia epidemiológica, que son 24, 25 y 31 de diciembre y el primero de enero.
Pero esto lo que deja ver es que por muchas campañas y sensibilizaciones que hagan las autoridades, a la pólvora no hay quien le gane, porque, aunque los números varíen, año tras años se registran casos de quemados, donde los más afectados son los niños.
En los distintos municipios del departamento se han lanzado las campañas, estas desarrolladas con charlas, caminatas, obras de teatro y un sinfín de actividades, todas con el objetivo de concienciar a las comunidades de no usar pólvora, pero aún siguen las personas haciéndose las de oídos sordos.
La primera fecha que fue el 7 y 8 de diciembre dejó en el Cesar a un adolescente de 14 años quemado en el rostro y con una afectación ocular, luego de manipular un ‘tote’, cuando se encontraba en las torres Lorenzo Morales de Valledupar. Otro caso se registró en San Diego, donde un hombre de 21 años de edad resultó quemado en sus manos, comprometiendo cuatro dedos; mientras que en Pueblo Bello una niña de 13 años resultó con quemaduras al caerle un ‘tote’ que fue lanzado cerca del lugar donde se movilizaba en un carro. Y en el sur del Cesar, un pequeño de 7 años tuvo quemaduras en su cuerpo. Esto ocurrió en Aguachica.

“Hacemos un llamado a los padres de familia para que sean responsables y no compren pólvora a sus hijos ni permitan que la manipulen. No dañen la Navidad de sus familias. La pólvora no es un juego”, dijo el secretario de Salud del Cesar, Jorge Juan Orozco, quien envió un mensaje a todas las familias del departamento teniendo en cuenta que se acerca la temporada navideña y con la campaña ‘La pólvora no es un juego’ invita a que eviten el uso de la pólvora en sus celebraciones.
Por su parte, el director del Instituto Colombiano del Bienestar Familiar, Regional Cesar, Gabriel Castilla, aseveró que se debe ser cero tolerantes frente a todo tipo de vulneración de derechos de los niños, niñas y adolescentes, “seamos un entorno protector para ellos, cerremos el cerco a esos mal llamados juegos con pólvora, para celebrar en armonía, en familia no es necesario que nuestra niñez manipule pólvora”.

Mientras que la secretaria de Salud de Valledupar, Elba María Ustariz hizo un llamado a la comunidad para que no manipule pólvora como tampoco les den a sus hijos estos elementos. “De igual forma, a los tenderos y dueños de negocios los invitamos a que no vendan estos artículos pirotécnicos en sus establecimientos porque está prohibido”, acotó.
Pero a pesar de las recomendaciones, las personas hacen caso omiso y solo en el año 2018, el Cesar reportó 18 personas quemadas con pólvoras, entre los cuales 13 fueron adultos y cinco menores. Al cierre de esta edición la cifra iba en cuatro, de los cuales tres son menores.
Las cifras
El Instituto Nacional de Salud (INS) informó que 15 personas, entre ellas tres menores de edad, resultaron quemadas por la manipulación de pólvora tras la celebración de la noche de las velitas. El informe de la entidad aseguró que, en los primeros días de diciembre de este año, se han registrado en total 55 víctimas en todo el país; 36 de los quemados son menores de acuerdo a la cifra global.
El INS resaltó que, a comparación del año pasado, ha habido una reducción significativa de los casos, pues para esta misma fecha del 2018 se registraron 97 personas quemadas con pólvora.
Frente al tipo de lesiones, la entidad explicó que el 90 % son quemaduras, 61 % laceraciones, 24 % contusiones, 10 % amputaciones, 15 % daños oculares y el 5 % corresponde a daños auditivos.
Respecto a la actividad causante, señaló que el 59 % fue por manipulación, 15 % por observación y 7 % por transportar estos elementos pirotécnicos.
Por otro lado, mencionó que, de acuerdo al tipo de artefacto, el 21 % son totes, 2 % cohetes, 2 % luces de bengala, 12 % voladores y 2 % volcanes.
Las autoridades de salud buscan reducir significativamente las cifras de quemados respecto a diciembre de 2018 y los primeros días de 2019, donde en total resultaron afectadas 832 personas.
Con esto se ratifica que por más que se gaste en campañas para sensibilizar a la gente, muchos no son conscientes del daño que pueden causarse a sí mismo o a los demás con la manipulación de pólvora. Hacen falta acciones contundentes para así prevenir accidentes como estos.


