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La Ovalle está en líos y ni qué decir del resto de concejales

Los líos jurídicos para los concejales de Valledupar parece que no tienen cuando acabar, porque además del reciente llamado que le hizo la Procuraduría a audiencia pública a los 15 corporados que votaron por la elección de Álvaro Castilla como Contralor municipal, se suma una nueva queja en contra de la única mujer que tiene silla en dicha corporación.

Por supuesto nos referimos a la concejala Gloria Margarita Ovalle, a quien le interpusieron una querella en la Procuraduría Provincial de Valledupar porque, al parecer, estaría inhabilitada para ostentar el cargo de funcionaria pública que hoy tiene.

El lío es por un contrato de prestación de servicios que firmó con la Gobernación del Cesar y cuyo centro de acción fue en la ciudad de Valledupar.

La querella en la Procuraduría fue interpuesta por el ciudadano Cristian David Salas, quien argumenta que Ovalle está inhabilitada porque en septiembre del 2014 hizo una adición al contrato de prestación de servicios profesionales número 2014-02055 con la Gobernación del Cesar.

El objeto de dicho contrato era prestar servicios profesionales con el fin de apoyar la gestión de la Oficina de Control Interno, al tiempo que tenía que apoyar las distintas actividades que se encuentran plasmadas en el plan de acción vigencia 2014, y el lugar de ejecución del mismo fue la ciudad de Valledupar, contrato que estaría vigente hasta diciembre del 2014, situación que la inhabilitaría, pues recordemos que una persona que quiera llegar a un cargo público debe estar alejada de la contratación estatal por lo menos un año antes de celebrarse las elecciones en el territorio donde aspira.

“Como ha quedado en evidencia y tal como se puede comprobar con los documentos que se adjuntan a la presente queja, la doctora Gloria Margarita Ovalle Aguancha violó el régimen de inhabilidades para inscribirse y ser elegida como concejala del municipio de Valledupar, toda vez que no cumplió con lo establecido en el artículo 43 de la Ley 136 de 1994 modificado por el artículo 40 de la Ley 617 de 2000” argumenta el querellante.

Las pruebas contra la Ovalle

Contra Ovalle presentaron 18 pruebas que están inmersas en varios folios que en suma llegan a más de 100 páginas, y entre ellas se resaltan las siguientes: El contrato de prestación de servicios de la concejala, además el modificatorio del mismo, el acta de inicio del contrato, los comprobantes de egreso, pago de seguridad social y los informes de actividades hasta el mes de diciembre del año 2014.

Además también se adjunta como prueba el acta de liquidación de mutuo acuerdo y el informe de órdenes de pago, pruebas que serían irrefutables que podrían dejarla por fuera del Concejo de Valledupar. Semanario La Calle trató de manera insistente establecer comunicación con Ovalle pero nunca respondió a nuestros llamados.

Concejales en apuros

Como si el caso de la Ovalle fura poco, la Procuraduría tiene ‘entre ojos’ a los 15 concejales que votaron por Álvaro Castilla como Contralor municipal, esta situación tiene a más de un corporado ‘comiendo uña’ de los nervios y a la espera de lo que desencadene este caso.

El contralor Castilla fue notificado de dicha audiencia el pasado 30 de marzo, los concejales por su parte ya habían sido notificados días antes. Con las notificaciones confirmadas, el paso que sigue es estipular la fecha de la audiencia que debería ser esta misma semana, todavía no se sabe si sea una audiencia vía skype o estos tengan que viajar a la ciudad de Bogota.

Lo que sí podemos confirmar es que el contralor Castilla viajará a la ciudad de Bogotá y se presentará personalmente en la Procuraduría General de la República.  

“Son acciones que ellos toman a raíz de denuncias que interpuso un ciudadano, más exactamente Elkin Reyes. Ahora nos toca a nosotros aportar las pruebas y defendernos. Lo que si les digo es que Guido Andrés está tranquilo porque el tema que están diciendo de conflicto de interés no es, además el juzgado en un fallo de segunda instancia nos dio la razón frente a la tutela que interpuso Omar Maestre y de esa ya salimos limpio”, concluyó el presidente del Concejo de Valledupar al ser indagado sobre el tema.

La ‘cereza del pastel’

Pero a nombre de los concejales de Valledupar hay aún ‘mucha tela por cortar’, y esta afirmación tiene asidero con el lío del concejal José Gómez con José Carlos Lagos, rector del Liceo de La Nevada, quien señala al corporado de querer quitarle mediante embargo su colegio, por una deuda que asegura ya le pagó; este escándalo promete crecer y crecer como espuma, porque después de la publicación que hizo Semanario La Calle sobre este tema, han sido varios los padres de familia y ex rectores de colegios que han salido a decir que también estarían en la misma situación de Lagos.

Según información que aporta la fuente, los préstamos que Gómez junto a su esposa María Nelsy Contreras hacían a los rectores de colegios privados de la ciudad habrían llevado a la quiebra a muchos de los rectores.

Por ahora lo único cierto en este meollo, es que las acciones legales ya comenzaron de parte y parte, pues mientras el profesor Lagos dice tener todas las pruebas que confirmarían el fraude del concejal y su esposa, el corporado señala que el docente no pagó la deuda pese a que se le dieron muchos plazos para que cancelara, y que además también lo demandó porque quiere enlodar su nombre ahora que es concejal.

¿Y los del Predial?

Y cerramos este ramillete de escándalos y líos jurídicos con nuestros cinco concejales que al parecer, no han tenido plata con qué pagar el Impuesto Predial de las viviendas en las que habitan con sus familias.  

‘Gavi’ Muvdi, Alex Pana, Wilber Antonio Hinojosa, Luis Miguel Santrich y José Amiro Aramendiz Sierra, son los concejales que pasaron su ‘bochorno’ al quedar al descubierto con el incumpliendo en el pago de este impuesto que es de suma importancia para el financiamiento de obras para la ciudad.

Lo más paradójico de la situación es que son justamente los concejales los que a través de sus gestiones de control se encargan de vigilar que los recursos como el pago del Predial no se despilfarren.

Así las cosas, la tan nombrada renovación del Concejo de Valledupar sólo fue de caras, porque con tan poco tiempo de elegidos no salen de un lío cuando ya están en otro, situación que se asemeja bastante a lo vivido en el cuatrienio anterior.    

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