Desatendidos, así se sienten las familias que residen en el asentamiento humano San Rafael y en el barrio San Cristóbal, en el municipio de Río de Oro, sur del Cesar.
Múltiples han sido los ‘gritos’ que ésta comunidad ha hecho a la Administración Municipal, y según los habitantes, en la Alcaldía se hacen los ‘sordos’.
Sin agua, sin alcantarillado y esperando supuestamente la construcción de unas viviendas de interés social, transcurren los días de estos lugareños, que les ha tocado ‘con las uñas’ levantar paredes en un terreno que saben que no les pertenece, pero que ocupan mientras les solucionan algo.
Leidys Camila Amaya, Presidenta de la Junta de Acción Comunal del asentamiento humano San Rafael, narró al Semanario La Calle la problemática que hoy los aqueja en este sector de Rio de Oro, “era un grupo de casas que ellos iban a entregar, era de Inurbe, esto tiene más de diez años, este proyecto comenzó desde el 2004, va a cumplir casi once años ya y de las casas sólo decían que las iban a hacer, que las entregaban y lo que sucedió fue que a finales del año pasado la Alcaldía mandó a aplanar unos lotes, que están al fondo y los entregaron prácticamente por política, vinieron unos concejales, los dieron a personas que ya tienen ‘modo’ y habían concejales que tenían lotes ahí, lo sé porque venían acá a pelear y a decir que si se metían a los lotes tendrían problemas, porque esos lotes eran de ellos”.
De acuerdo a lo manifestado por la comunidad, en Rio de Oro, la solución de vivienda a la comunidad vulnerable es nula, por eso siempre les toca ir improvisando en algún lote, mientras esperan lo que dicen nunca sucederá: “un milagro”, esto manifiesta Leidys Camila: “Hay una propiedad del Estado que cuando llegan desplazados ahí es que reubican a las familias, aquí le llamaban ‘El Ancianato’, a quienes pidieron que les dieran un lote les dijeron que no, que eso no se podía dar porque estaban comprometidos, aquí la gente está cansada de que siempre sean los mismos los que tienen, la gente que tiene plata es la que más consigue”.
Los residentes de este asentamiento humano no entienden aún como en su condición de desplazados no han visto ni ‘media’ gestión del Alcalde Manuel Márquez Páez, para tratar de solucionarles y darles un techo donde meterse, “aquí lo que hay es pura familia desplazada, gente que aparece en el registro de víctimas, que han salido de otras partes y les tocó hacerse en este asentamiento, solo queremos ver la ayuda de la Alcaldía, nosotros aquí no nos estamos adueñando de esto, hicimos esto porque aquí no hay proyectos para las víctimas, aquí no ayudan, yo soy bachiller tengo hasta un técnico y aquí uno no puede decir vamos a estudiar, aquí eso no lo apoyan como en otras partes, uno de ver que no hacían nada se hizo este asentamiento humano, hemos hecho tutelas, han pasado tres alcaldías con esta que no han entregado este proyecto de viviendas”, asevera Leidys Amaya.
Las familias que han decidido formar parte del asentamiento humano San Rafael, aseguran que solamente una vez en año y medio le han visto la cara al Alcalde por esos lados, 21 hogares en condición de desplazamiento van perdiendo ya en esta administración la esperanza de lograr algo, puesto que sacando cuentas políticas ya el calendario ha venciendo, solo les queda esbozar: “si este Alcalde no solucionó en 4 años, en seis meses menos, estamos montando una asociación de vivienda a ver si logramos algo con la Gobernación o con el Ministerio de Vivienda”.
No hay Santo que les haga el ‘milagrito’
Bajando del asentamiento humano San Rafael, se encuentra el barrio San Cristóbal, donde la situación si está bien de vivienda, pero anda ‘grave’ por otros lados, sin embargo la atención es la misma que recibe la primera comunidad mencionada: ninguna.
El líder comunal de San Cristóbal, Jonathan Quintero Quintero, asegura que nada de lo que han hecho ha logrado ‘conmover’ al Mandatario Municipal, “hemos sido un barrio olvidado por las administraciones, sobre todo por la actual, tenemos una carretera en muy malas condiciones, somos uno de los barrios que la administración olvida, pero se acuerda cuando hay elecciones, la gente de mi barrio y yo, como presidente en cabeza, actuamos en un paro, cerramos la vía el año pasado porque no veíamos solución, busca uno al Alcalde o manda derecho de petición y nunca los contesta, entonces nos tomamos el atrevimiento de cerrar la vía y así logramos reunirnos con Manuel Márquez, el Alcalde, y ahí se comprometió en muchas cosas que actualmente no ha cumplido, en estos momentos estamos en la espera de qué solución nos va a dar”.
Lo que denuncia Jonathan es que el mal estado de las calles de este sector les afecta, en invierno o en verano, “en invierno la situación era terrible, la vía se ponía peor, el barro ensuciaba a los niños, a los habitantes en general, ahí nos ofrecieron una ayuda, pero a lo que llegó el tiempo seco se olvidaron de ese compromiso, el polvo también afecta, el Alcalde lo único que ha hecho en Rio de Oro es pavimentar la calle donde vive la mamá de él”.
Del Alcalde ni sus ‘luces’
Al acercarse el Semanario La Calle hasta el Palacio Municipal de Rio de Oro, Manuel Márquez Páez no se encontraba allí, al consultar por su línea telefónica para establecer el contacto vía celular, sobre lo cual advirtieron que el mandatario de esta municipalidad semanalmente cambia de número, evitando ser contactado o ‘molestado’ por las problemáticas de su municipio.
Lo que empeora el asunto es que al cierre de esta edición, el alcalde Manuel Márquez Páez cumplía 74 días sin ir hasta la Alcaldía, “esto ha sido prácticamente un abandono del cargo, el Alcalde solo gestiona para él, con respecto a eso de las viviendas el Alcalde ha sido tutelado, con incidente desacato y no pasa nada”, asevera la fuente, quien prefiere se mantenga en reserva su nombre.


