Los padres están criando hijos en “Jaulas de oro”, excesivamente alimentados con la idea del TENER y poco del SER. Hijos criados con el desprecio de las obligaciones familiares, académicas, sociales y cívicas. Sin empatía por el bien del prójimo, con dificultades para controlar sus impulsos agresivos y sus frustraciones y a ésta hay que agregarle una autoestima y amor propio mal entendido. Ni que decir de la inversión de valores, en términos de jerarquía familiar.
Del sistema patriarcal pasamos al matriarcado y ahora estamos viendo el filiarcado, en el cual los hijos mandan ( bueno…eso creen ellos) y los padres incapaces ya no logran desempeñar su papel, ¿Será miedo? o ¿Modernismo?. Los padres deben actuar con mucha firmeza y autoridad en determinadas situaciones y deben aprender que el poner límites, genera seguridad tanto para el niño, como para el adolescente.
Además en toda organización social, siempre existe una estructura jerárquica, por eso les digo a los padres, ósea a papá y mamá, que son ustedes los que mandan en el hogar y sus hijos tienen que obedecer y respetarlos. Para que tu hijo te respete, lo primero que debes hacer es recordarle, que eres su padre y no su “amigo”, o su mamá y no su “amiga”; eso significa que estás a su lado para marcarle pautas y ponerle limites, aunque muchas veces le cueste aceptarlos.
¿POR QUÉ LOS PADRES NO PUEDEN SER AMIGOS DE SUS HIJOS? Porque hay estudios centrados en los estilos educativos y en la manera en que se negocian las normas y limites en casa. Todos coinciden en que el peor de los modelos es el “padre amigo” o la “madre amiga, es una relación donde no hay jerarquía, pero usted si puede fomentar un clima de cercanía y de confianza. Asuma su rol de padre!
PERFIL DE UN HIJO MALTRATADOR…. Se trata de hijos malcriados, rebeldes e inconformes con todo, que desde muy temprana edad, tratan de imponer sus criterios y logran todo aquello que desean. Se creen los dueños de la casa y discuten continuamente con sus padres. La mayoría de los autores de maltrato son los adolescentes varones, que ejercen comportamientos violentos con sus madres-
Las conductas más habituales, son las amenazas, el maltrato psicológico, insultos, humillaciones, lesiones leves como arañazos o bofetadas, empujones, golpes, sembrando el miedo en el hogar y debilitando la autoridad de los padres. Suele ser más frecuente en familias con un nivel socioeconómico medio o alto y en hogares donde ha existido el divorcio (cuando la pareja, no queda en buenos términos).
¿POR QUÉ LOS HIJOS SE CONVIERTEN EN MALTRATADORES? El comportamiento se debe, porque cuando están pequeños, no se les corrigen determinadas formas de actuar y los padres tienden a ser permisivos. Además quieren compensar la falta de tiempo con cosas materiales, de ésta forma empiezan a perder autoridad y poco a poco son los hijos los que se imponen en el hogar. De pensar que ésta ocurre por la falta de disciplina y formación a tiempo, pero tenga cuidado con la disciplina severa, con tendencia al maltrato físico, ya que ésta trae consecuencias graves y negativas y es el que NO, debe utilizarse.
La disciplina se refiere a los métodos para enseñar a los hijos carácter, autocontrol, valores y conducta moral. Los padres que aman a sus hijos los disciplinan o corrigen a tiempo, para que en el día de mañana, no les cause sufrimiento.
¿CÓMO ACTUAR? La primera vez que su hijo falta el respeto, los padres tienen que corregirlo inmediatamente. Así su hijo tenga 5 años, debe ser corregido, porque si no, puede ser el inicio de un comportamiento negativo, desafiante, desobediente u hostil ante la figura de autoridad. Lo más importante es mantener siempre el mismo criterio en el momento de corregir u actuar. El si es si y el no es no, tratando a los hijos con amor y firmeza. A los hijos les digo, que sus padres merecen todo su respeto y amor, valórelos y disfrútelos.
Efesios 6:2-3 “HONRA A TU PADRE Y A TU MADRE, QUE ES EL PRIMER MANDAMIENTO CON PROMESA; PARA QUE TE VAYA BIEN Y SEAS DE LARGA VIDA SOBRE LA TIERRA.” Los hijos de todas las edades deben honrar a sus padres, sin importar si sus padres “merecen” o no el honor. Eso incluye escucharlos, prestarles atención y someterse a su autoridad.
El mandamiento de honrar a los padres, es el único mandamiento con promesa, el honor engendra honor, Dios no honrará a aquellos que no obedezcan su mandamiento de honrar a sus padres, si deseamos complacer a Dios y ser bendecidos, debemos honrar a nuestros padres.




