publicidad

publicidad

El rincón del psicólogo

El optimismo

Por: ISAÍAS CELEDÓN COTES 

«Incluso la noche más oscura terminará y el sol saldrá» Víctor Hugo

Si permaneces alegre, regocijado, gozoso, y satisfecho: eres un optimista. Algunas personas son pesimistas, con la debilidad a ver y juzgar las cosas en su aspecto más desfavorable.

Por otra parte, existen  los pesimistas puros, quienes  atribuyen al universo la mayor imperfección posible. El pesimismo no es sino un estado de ánimo. El optimismo por el contrario, constituye todo un sistema, en la simpatía e interés a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable.

Es rancia la sentencia: Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad; mientras que un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad. El optimismo es una actitud filosófica creadora, que atribuye al universo la mayor perfección posible. Es creadora, porque nos ayuda a aprovechar  los apuros personales y sociales, para idear nuevas maneras de vivir. El optimismo no tiene que ver con la ausencia de problemas, sino con la habilidad para encararlos y salir adelante con ellos, sin olvidarnos de lo que realmente es importante. Hoy es el mejor día para comenzar a entrenar tu optimismo. Recuerda, en el calendario no existe algún día.

El optimismo es uno de los tópicos que mayor interés ha despertado entre los investigadores de la psicología positiva. El optimismo es un estado de ánimo que nos predispone para la acción. Es la vitamina que endulza los sabores de la vida. Esta actitud no tiene la capacidad de cambiar las cosas que suceden afuera, sólo nos permite verlas con otros ojos.

El optimismo tiene que ver con la liviandad, es decir, con esa forma de tomarse las cosas no tan en serio. Es como salir de una prisión, que nunca tuvo barrotes.

Las personas optimistas tienen tres características, muy fáciles de imitar:

1.- Persisten en ir tras sus metas, pese a los obstáculos y contratiempos.

2.- No operan por miedo al fracaso, sino por esperanza al éxito.

3.- Consideran que los contratiempos se deben a circunstancias manejables antes que a fallas personales…

publicidad

publicidad