En un paso histórico para la protección de la niñez en Colombia, la plenaria del Senado aprobó en cuarto y último debate el proyecto de ley que prohíbe el matrimonio infantil y las uniones tempranas forzadas con menores de 18 años. Esta iniciativa, que ha sido presentada sin éxito desde 2007, fue impulsada principalmente por las representantes Alexandra Vásquez y Jennifer Pedraza y deberá ser sancionada por el presidente Gustavo Petro para convertirse en ley.
El proyecto, promovido bajo el lema #SonNiñasNoEsposas, fue presentado con la ponencia de la senadora Clara López, de la coalición del Pacto Histórico, y contó con el respaldo de organizaciones como Profamilia, Alianza para la Niñez, Save the Children, Valientes, la ONU, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa), la Unesco, y universidades como la Nacional, los Andes y el Externado.
Durante el debate en el Senado, surgieron desacuerdos en torno al artículo 15, enfocado en estrategias de prevención en instituciones educativas. La senadora Karina Espinosa (Partido Liberal) y sectores conservadores solicitaron que el artículo especificara los contenidos de dichas estrategias, excluyera el tema del aborto y que estuviera basado en el «sexo biológico» con las categorías de «hombre y mujer» únicamente. Esta propuesta fue finalmente negada por la plenaria.
Otra proposición, presentada por la senadora Aida Quilcué, pedía que la política pública fuera consensuada con las comunidades indígenas antes de aplicarla en sus territorios. Quilcué, junto con la ponente López, abogaba por un enfoque diferencial en el diseño de la ley, pero fue rechazada debido a que, según el senador Jonathan Ferney Pulido, podría poner en riesgo la aplicación plena de la ley en todo el país.
Con la aprobación de esta ley se busca la creación de una política pública para sensibilizar sobre los efectos y consecuencias del matrimonio y las uniones tempranas, así como el Programa Nacional de Atención Integral a Proyectos de Vida para niños, niñas y adolescentes.

