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Alcalde de La Paz estaría cobrando coimas a contratistas del hospital Marino Zuleta

El Semanario La Calle publicó el 11 de diciembre de 2024, en sus cuentas de las distintas redes sociales y en su página web, la siguiente información: “A este periódico llegó la semana pasada una información que, supuestamente, circuló por WhatsApp, de unas supuestas coimas que estarían pidiendo a contratistas de la Empresa Social del Estado (ESE) Hospital Marino Zuleta Ramírez, de La Paz, Cesar. La Calle localizó a una de las personas mencionadas allí y le escribió un mensaje a su teléfono. Una hora después de recibir y leer el mensaje, esa fuente llamó al periódico para negar lo que allí le achacaban. Extrañamente, tres horas después de la llamada, la fuente envió el siguiente mensaje al periódico: ‘Como le comenté en la llamada, nada de lo dicho en ese mensaje es cierto, nunca he manifestado ninguna información relacionada con estos temas y mucho menos he realizado comentarios de las personas antes mencionadas, no tengo nada más que decir acerca del comunicado, espero no verme involucrada en nada que pueda perjudicar a personas con las cuales nunca he tenido inconvenientes, ni relación. Muchas gracias y feliz noche’. La misma fuente que envió la información la semana pasada, la hizo llegar nuevamente hoy y aseguró que sí es cierto que se están dando esas coimas”.

Resulta que, desde principio de febrero del presente año, esas denuncias se han intensificado por lo que este Semanario decidió darle cobertura en su edición impresa, que, además de la página web, también se difunde por las redes sociales.

Vanessa Milena Torres Martínez, gerente del hospital

El PIC y el EBS vs concejal de las entrañas del alcalde Wilson Rincón

Las nuevas denuncias allegadas a este periódico dan cuenta de que por los pasillos de la ESE Marino Zuleta ya es vox populis que en los programas del hospital están pidiendo dinero a contratistas para poderles mantener el contrato, especialmente en los programas del Plan de Intervenciones Colectivas (PIC) y los Equipos Básicos de Salud (EBS). De acuerdo a las fuentes, las presiones de exigencias de ‘coimas’ las vienen realizando, esencialmente, con los coordinadores, que deben pasar una tarifa de 1 millón de pesos mensuales, dinero que es entregado a un concejal de entera confianza del alcalde Wilson Rincón.

¿Para pagar el préstamo usado en la pasada campaña a la Alcaldía?

Según las fuentes que insisten en las coimas que deben pagar los contratistas, estas son ordenadas por una alta funcionaria con cargo ad hoc en la Alcaldía para pagarle a su hermano un generoso préstamo que él habría hecho para ayudar a financiar la campaña por el primer cargo público del municipio. Lo que dicen las fuentes es que el personal del hospital (principalmente, el vinculado con el PIC y los EBS) dan su ‘aporte’ mensual al concejal y éste, a su vez, lo entrega a la funcionaria ad hoc y ella lo abona a la deuda con el hermano.

Grave que se metan con el PIC

Como es sabido, el PIC es un plan complementario al Plan Obligatorio de Salud (POS) que se lleva a cabo en los hospitales: busca mejorar la salud de la comunidad. Este programa se define en la Resolución 518 de 2015 como “un plan complementario al Plan Obligatorio de Salud -POS y a otros beneficios, dirigido a impactar positivamente los determinantes sociales de la salud e incidir en los resultados en salud, a través de la ejecución de intervenciones colectivas o individuales de alta externalidad en salud…, desarrolladas a lo largo del curso de vida, en el marco del derecho a la salud y de lo definido en el Plan Decenal de Salud Pública -PDSP” (Art. 8).  Por tanto, el PIC constituye una herramienta de política pública dirigida a que las personas, familias y comunidades puedan recibir intervenciones colectivas sin barreras económicas, geográficas, culturales o sociales, partiendo del reconocimiento de las condiciones diferenciales de la población y su realidad territorial. 

De manera que quitarle de su sueldo a quienes se encargan de implementarlo, sería correr el riesgo de desmotivar a los actores claves de este importante programa. 

Y ni se diga del EBS

Los Equipos Básicos de Salud (EBS) son grupos de profesionales de la salud que brindan atención médica gratuita en las comunidades. Son parte de la estrategia de Atención Primaria en Salud (APS); es decir, los EBS son fundamentales para el sistema de salud colombiano, pues funcionan como estructuras operativas encargadas de ejecutar acciones de salud de manera permanente y sistemática. Lo cierto es que estos equipos ofrecen un cuidado integral de la salud a lo largo del curso de vida de las personas, familias y comunidades, especialmente en territorios asignados, a través de servicios y atenciones en salud.

Una característica fundamental de los EBS es que ellos operan bajo un modelo extramural: los servicios se brindan fuera de las instalaciones de salud tradicionales, promoviendo así la continuidad del cuidado y una mayor cobertura en los diferentes entornos. Por tanto, como sucede con el PIC, no es para nada bueno desmotivar al personal que trabaja en estos equipos, obligándolos a pagar ‘coimas’ de su sueldo.

Y como si las ‘coimas’ fueran poco: tensión entre la gerente del hospital y el alcalde

La gerente del hospital, Vanessa Torres; su esposo, Isaid Trujillo, y el alcalde Wilson Rincón

Como lo informó el Semanario La Calle, también en diciembre, se presentaron fricciones entre el alcalde Wilson Rincón Álvarez y Vanessa Milena Torres Martínez, gerente de la ESE Hospital Marino Zuleta Ramírez. Y no, precisamente, por el cobro de las ‘coimas’. En esa oportunidad, las discusiones se dieron porque “la gerente pretendía bajar el presupuesto para el 2025, lo que afectaría el funcionamiento normal de la ESE. También quiere suprimir los cargos que dejó la ex gerente Claudia Guerrero”.

La fuente le agregó a La Calle que el alcalde y la primera dama “pisan fuerte” porque tienen mayorías en la Junta Directiva de la ESE, “motivo por el cual, a partir de este año, manejarán la contratación. La señora gerente (que los contratos los manejaba ella a su antojo), en represalia, pretendía prescindir de todo el personal cercano al burgomaestre”.

Este periódico contó cómo el 10 de diciembre hubo una reunión entre el alcalde Rincón y la gerente Torres. “Esa guerra está fuerte: el alcalde salió guapo de esa reunión porque la gerente no quiere hacer lo que dice el alcalde. Ahí tienen unos carros contratados para el Plan de Intervenciones Colectivas (PIC, complementario al Plan Obligatorio de Salud -POS-), que son del marido de la exgerente Claudia Guerrero, que el alcalde quiere volver a nombrar. La gerente actual quiere sacar esos carros”.

Lo peor, según las fuentes, es que a finales de este mes se empezarán a renovar contratos del PIC y de los EBS. Peor por la tensión que genera entre quienes “deben firmar el contrato con la condición verbal de entregar, cada mes, la respectiva ‘coima’ al concejal de las entrañas del alcalde Rincón”.

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