En Fonseca, más problemas que soluciones con la gestión de Micher Pérez
La administración de Micher Pérez deja más dudas que razones para celebrar. Desde el inicio de su mandato, su gestión ha estado envuelta en controversias legales y políticas que han frenado el desarrollo del municipio. La impugnación de su elección, aún en disputa en el Consejo de Estado, ha generado incertidumbre sobre su continuidad en el cargo. Además, la falta de apoyo en el Concejo Municipal ha limitado la ejecución de proyectos clave, afectando directamente a la comunidad.
A esto se suma la creciente ola de inseguridad que se ha venido presentando durante estos últimos meses del año.
La polarización tras su ajustada victoria electoral también ha dificultado su liderazgo, dejando a Fonseca en una crisis de gobernabilidad que obstaculiza cualquier intento de gestión efectiva.
En lugar de celebrar avances, los fonsequeros enfrentan una administración marcada por promesas incumplidas y problemas sin resolver. La falta de mejoras en servicios esenciales como el acueducto, el alcantarillado y la infraestructura vial es una muestra clara de la ineficiencia de su gobierno. Mientras otros municipios conmemoran este día con proyectos en marcha, en Fonseca la realidad es otra: una comunidad que sigue esperando soluciones mientras la gestión de Micher Pérez avanza sin rumbo claro.
El alcalde de Distracción ‘no da pie con bola’
La administración de Arnaldo Brito como alcalde de Distracción ha estado marcada por la ausencia de resultados concretos para el municipio. Desde el inicio de su mandato, los habitantes han manifestado su descontento ante el incumplimiento de promesas de campaña y la falta de soluciones a problemas urgentes.
Uno de los principales señalamientos contra Brito es la falta de una visión clara para el desarrollo de Distracción. En lugar de liderar con estrategias innovadoras, su administración ha sido percibida como una continuación de las prácticas políticas tradicionales que han mantenido al municipio en el estancamiento. La ausencia de iniciativas concretas en infraestructura, empleo y servicios públicos ha generado frustración entre los coterráneos , quienes ven cómo otras localidades avanzan mientras Distracción sigue sumida en las mismas problemáticas de siempre.
La mala gestión marca la administración de Genaro Redondo
Su gestión, percibida como una simple continuidad del criticado gobierno anterior, la administración de Genaro Redondo ha estado marcada por la falta de soluciones a problemas estructurales como el desempleo, la informalidad y la pobreza. A pesar de las constantes quejas por parte de los riohacheros, a Redondo no le importa lo que pase en la Capital Guajira.
Sin embargo, lo más alarmante ha sido el crecimiento descontrolado de la inseguridad. La delincuencia y la violencia se han disparado mientras la administración se limita a actos simbólicos, como jornadas de oración, en lugar de acciones concretas para recuperar el orden. Los homicidios, robos y enfrentamientos entre bandas criminales han convertido a Riohacha en un territorio de miedo.

