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Libardo Cruz está fuerte: ¿Gumer?, en pañales

Con el calendario electoral en marcha y las estrategias políticas afinándose, el departamento del Cesar está a la expectativa de los movimientos políticos que se gestan para enfrentar la contienda electoral. La carrera hacia el Congreso de la República ya empieza a mostrar sus primeros movimientos clave, y uno de los nombres que vuelve al ruedo es el del actual Representante a la Cámara por el Partido Conservador, Libardo Cruz.

El congresista ha confirmado que buscará nuevamente una curul en la Cámara, pero lo hará bajo una configuración política distinta a la de su última elección. En esta ocasión, al parecer no contará con el respaldo de Fernando De La Peña, cabeza visible de los chanceros en el departamento del Cesar.

Ruptura política: el adiós de Fernando De La Peña

En elecciones anteriores, Libardo Cruz accedió al Congreso con el respaldo del grupo político que tradicionalmente ha estado vinculado a las apuestas permanentes, conocido popularmente como «los del chance». Este sector, que durante años fue liderado por Benjamín Calderón —figura emblemática en la política cesarense—, quedó bajo el control de Fernando De La Peña tras la muerte de Calderón.

Sin embargo, el actual panorama evidencia una fractura en esta alianza. Fernando De La Peña ha decidido apostar por un relevo generacional dentro de su grupo político, impulsando la candidatura de su hijo, Gumer De La Peña, como el nuevo heredero del poder electoral de los chanceros.

Esta jugada busca mantener la influencia del grupo de los chanceros dentro del Congreso, pero con un rostro diferente y de su entera confianza. Según fuentes políticas locales, Fernando insiste en que Gumer será el candidato oficial de su grupo, dejando a Libardo Cruz fuera de sus apoyos.

El respaldo de Ape Cuello: un escudo fuerte para Libardo

Ape Cuello

Pese a perder el respaldo de Fernando De La Peña, Libardo Cruz no se presenta como un candidato débil. Todo lo contrario. Su apuesta por la reelección cuenta con el aval del Partido Conservador a nivel departamental, liderado por el congresista Ape Cuello, uno de los barones electorales más influyentes del Cesar.

Cuello ha sido clave en el fortalecimiento del conservatismo en la región, y su respaldo equilibra la balanza frente a la pérdida del capital político que significaba la alianza con los De La Peña, de acuerdo con el análisis de los entendidos de la política en el Cesar.

Además, Libardo Cruz cuenta con experiencia, conocimiento del territorio y presencia institucional, lo que puede permitirle consolidar una base electoral propia y menos dependiente de los grandes grupos tradicionales.

¿División o renovación?

Según el analista político César Martínez, El caso de Libardo Cruz y su distanciamiento de la cabeza visible de los chanceros, Fernando De La Peña, pone sobre la mesa un fenómeno que no es nuevo, pero que cobra fuerza en esta contienda: la fragmentación de las estructuras políticas tradicionales y el surgimiento de nuevas figuras dentro de los mismos grupos políticos.

Mientras Gumer De La Peña representa la renovación generacional del grupo del chance, su irrupción también genera dudas sobre su capacidad de mantener la hegemonía electoral que en su momento construyeron Benjamín Calderón y su padre.

Por su parte, todo apunta que Cruz puede sobrevivir sin el apoyo de los chanceros, porque cuenta con la fortaleza de un partido (Conservador), que busca mantenerse relevante en el Congreso desde las regiones.

El tablero político se mueve

Con estas primeras jugadas, el Cesar entra en una etapa de definiciones. La elección a la Cámara de Representantes promete una batalla entre viejos aliados convertidos en adversarios, con intereses familiares, partidistas y personales en juego, asegura Martínez.

Afirma además que el electorado cesarense tendrá la última palabra. «De aquí a marzo, veremos si pesa más el apellido De La Peña, la maquinaria conservadora o el trabajo legislativo de los últimos cuatro años», recalcó el experto en política.

Lo único claro es que Libardo Cruz no se retira: vuelve al ruedo, esta vez sin De La Peña, pero con la camiseta del Partido Conservador bien puesta.

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