El Ejército Nacional, junto con la Fiscalía y la Policía, logró que siete integrantes de la subestructura Francisco José Morelo Peñate del Clan del Golfo se entregaran voluntariamente en el departamento del Cesar, producto de una operación de inteligencia y presión militar constante. Los sujetos entregaron material de guerra, equipos de intendencia y comunicaciones, lo que supone un duro golpe a la capacidad operativa de esta estructura criminal, que durante años ha impuesto control ilegal sobre campesinos y comerciantes de la región mediante extorsiones y amenazas. El brigadier general Jorge Ricardo Hernández Vargas destacó que esta acción contribuye significativamente a restablecer la seguridad y la paz en el Cesar, debilitando las redes delictivas que afectaban a la comunidad.

