En una polémica que ha generado alarma a nivel nacional, más de 9,000 pacientes con VIH fueron trasladados sin previo aviso por EPS controladas por el gobierno de Gustavo Petro a la Fundación Siam, un centro especializado en atención a esta enfermedad. Los pacientes afectados denuncian una atención deficiente, cambios inesperados en sus tratamientos farmacológicos sin consulta médica adecuada, y demoras que estarían poniendo en riesgo su salud. Organizaciones civiles y expertos en derechos de pacientes han exigido transparencia y soluciones urgentes para garantizar continuidad en el acceso a medicamentos y cuidados médicos. La medida ha abierto una investigación que pone bajo escrutinio la gestión sanitaria en el actual gobierno, con especial atención a los mecanismos de protección de poblaciones vulnerables.

