Durante su posesión como magistrado de la Corte Constitucional, Carlos Camargo expresó su agradecimiento a la Corte Suprema por su nombramiento. Sin embargo, una investigación revelada por La Silla Vacía destapó una polémica que podría afectar su imagen y la percepción sobre el proceso de selección. Se descubrió que, en su etapa como Defensor del Pueblo, Camargo nombró a familiares de 9 de los 22 magistrados actuales de la Corte, un hecho que genera cuestionamientos sobre posibles favoritismos y manejo de influencias en altos cargos del sistema judicial. Este señalamiento ha abierto un debate sobre la transparencia y ética en los nombramientos dentro del aparato judicial colombiano.




