El presidente Gustavo Petro ha enfocado parte importante de su discurso público en la crisis humanitaria en Gaza, denunciando la invasión israelí y apoyando causas internacionales, pero esto ha generado críticas crecientes desde el Congreso y diversas regiones de Colombia. Opositores y sectores de la sociedad le reprochan que mientras dedica mucha atención a asuntos externos, descuida las urgentes demandas internas, especialmente, la crisis de seguridad que azota a cientos de municipios con violencia, asesinatos y amenazas. En redes sociales, críticos han denunciado que Petro ha publicado más mensajes dedicados al conflicto en Medio Oriente que sobre la inseguridad nacional que afecta al país día a día. Esta divergencia ha abierto un debate sobre prioridades y cómo la política exterior influye o desvía la atención de los problemas domésticos que golpean a la población colombiana.



