publicidad

publicidad

ESTADOS EQUIVOCADOS

(Continuación del Estado Interior)

Indudablemente necesitamos diferenciar entre los acontecimientos exteriores de la vida práctica y los estados íntimos de la consciencia. La vida en sí misma es una serie de acontecimientos que se procesan a través del tiempo y del espacio. Estos acontecimientos o eventos llegan incesantemente como oleadas o impresiones; aprender a manejar inteligentemente todos estos eventos día a día, puede determinar la calidad de nuestra vida, especialmente desde el punto de vista emocional y espiritual.

 

La historia de nuestra vida no consiste únicamente de los eventos más importantes tales como la fecha de nacimiento, los cumpleaños, cuando recibimos los grados de primaria, bachillerato, universidad, nuestro primer empleo, cuando nos casamos, etc., etc. En realidad esta película está incompleta pues no hemos tenido en cuenta nuestros estados interiores, por lo menos los más importantes, cuando se han presentado algunos eventos que fueron determinantes durante el transcurso de nuestra vida, como por ejemplo cuando estuvimos a punto de morir en un lamentable accidente ocasionado por nosotros mismos u otros, o cuando fuimos heridos en un atraco por oponernos estúpidamente estando en desventaja. Es muy posible que cuando se presentaron estos eventos desagradables, manejamos estados interiores equivocados.

 

Los eventos llegan por oleadas, pero no todas las personas los manejan correctamente. Hay personas que tienen una serenidad impresionante cuando se presentan situaciones peligrosas o anormales, y otras que actúan impulsivamente, o sea que primero actúan y después piensan. 

 

En otras palabras unos manejan correctamente los estados interiores y otros actúan con estados equivocados. La vida en sí misma es una serie de acontecimientos que se procesan a través del tiempo y del espacio.

 

Alguien dijo: “La vida es una cadena de martirios que llevamos enredada en el Alma”. Desatar estas cadenas es asunto de cada cual; si nosotros luchamos para mantener el estado interior adecuado ante los miles de eventos que se nos presentan durante el transcurso de nuestra vida, indudablemente estaremos triunfando allí donde mucha gente ha fracasado, y entonces se puede decir que la frase anteriormente citada no es válida para nosotros. No cabe la menor duda que el trabajo sobre sí mismo se refiere específicamente a los diversos estados psicológicos de la consciencia.

 

Ciertamente nosotros cargamos en nuestro interior muchos errores y que tenemos numerosos estados equivocados permanentemente. Si queremos cambiar realmente, necesitamos con urgencia máxima e inaplazable, modificar radicalmente esos estados equivocados de la consciencia. La modificación absoluta de los estados equivocados, origina transformaciones completas en el terreno de la vida práctica. Cuando uno trabaja seriamente sobre los estados equivocados, obviamente los sucesos desagradables de la vida, ya no pueden herirle fácilmente.

 

La única manera de entender lo anterior, es vivenciarlo en el terreno mismo de los acontecimientos. Si nosotros no trabajamos sobre sí mismo, seremos siempre víctima de las circunstancias; seremos como un barco sin brújula entre las aguas tormentosas del mar. Los acontecimientos cambian incesantemente en sus múltiples combinaciones; vienen uno tras otro en oleadas, son influencias en la vida diaria; hay buenos y malos acontecimientos; algunos eventos serán mejores o peores que otros. Modificar ciertos eventos es posible; alterar resultados, modificar situaciones, etc., está ciertamente dentro del número de las posibilidades.

 

Hay situaciones de hecho que de verdad no pueden ser alteradas; en estos últimos casos deben aceptarse conscientemente, aunque algunas resulten muy peligrosas y hasta dolorosas. Incuestionablemente el dolor desaparece cuando no nos identificamos con el problema que se

ha presentado. 

 

Debemos considerar la vida como una serie sucesiva de estados interiores; una historia auténtica de nuestra vida en particular está formada por todos esos estados. Al revisar la totalidad de nuestra propia existencia, podemos verificar por sí mismos en forma directa, que muchas situaciones desagradables fueron posibles gracias a estados interiores equivocados.

 

Hay muchos ejemplos en la Historia, de personajes importantes que tuvieron muerte prematura, a causa de manejar estados interiores equivocados:

 

-Alejandro Magno, quien fue temperante por naturaleza, falleció a temprana edad a los treinta y dos años, a causa de su orgullo y excesos en sus campañas para dominar el mundo. La ambición y el poder fueron su perdición; su cuerpo físico no aguanto tanto y colapsó.

-Luis XV, Rey de Francia, falleció relativamente joven, debido a sus excesos, pues tenía un harén a su disposición en el otrora famoso Parque de los Ciervos, en una zona del Palacio de Versalles, y cuyas damas estaban a disposición del Rey; tuvo una muerte horrible de mucho sufrimiento a causa de la viruela que en esa época era casi incurable, a más de otras complicaciones. En sus últimos días su cuerpo se fue descomponiendo poco a poco, despidiendo olores nauseabundos insoportables. Dicen los Historiadores que casi nunca se bañaba, porque en esa época existía la estúpida creencia de que el baño debilitaba el cuerpo y lo volvía más vulnerable a las enfermedades, virus y bacterias. Aún hoy en día algunos países todavía creen en esto.

-Enrique VIII, Rey de Inglaterra también murió a causa de sus excesos, a más de que fue perverso, y lo dominaba la gula, pues al final pesaba cerca de 200 kilos. Dicen los Historiadores que su cuerpo se fue deteriorando tanto, que expelía malos olores, y las personas que lo acompañaron en sus últimos días, tenían que taparse la nariz porque no soportaban los fuertes olores provenientes de la putrefacción de su cuerpo, como consecuencia de unas úlceras incurables que tenía en una de sus piernas. 

-Maximiliano De Robespierre, también apodado el Incorruptible, (y de hecho lo era), protagonista de primer orden durante la Revolución Francesa, se creía a sí mismo omnipotente, puro, virtuoso, justo e iluminado. Creía firmemente en un Ser Supremo; condenó a la guillotina a muchas personas culpables e inocentes; odiaba la Monarquía así como la Dictadura; al final algunos de sus copartidarios (miembros de la Montaña), fraguaron una conspiración; fue acusado de traición y condenado a muerte, pues casi todos tenían “cable pelaos” y podían ser descubiertos, acusados y ejecutados, ya que Robespierre era implacable.

 

Cuando estaba casi perdido, sus amigos más fieles le pusieron en “bandeja de plata” la Dictadura, pero la rechazó, permaneciendo así fiel a sus principios. El Gran Escritor Francés Alphonse De Lamartine, que por cierto era de origen noble, en su hermosa Obra Historia de la Revolución Francesa, lo describió con cuatro palabras: “Robespierre permanecerá sin definición”. Un Gran Maestro Espiritual lo calificó como un “equivocado sincero”.

 

Volviendo al presente, y para no alargar más ESTO, la mejor manera de evitar Los Estados Equivocados lo más que podamos, es por un lado manejar correctamente LOS CINCO CENTROS

DE LA MÁQUINA HUMANA, o sean: El Intelectual que tiene su asiento en el cerebro; el Emocional que tiene su asiento en el corazón; El Motor que tiene su asiento en la parte superior de la columna vertebral; el Instintivo que tiene su asiento en la parte inferior de la columna vertebral; y el Sexual que tiene su asiento en los órganos sexuales. Yo expliqué claramente en uno de mis ESCRITOS anteriores, el funcionamiento de estos CENTROS y lo enviaré gustosamente a quien me lo solicite.

 

Paralelamente a lo anterior es necesario hacer el Trabajito diario lo más que se pueda, y que he repetido en varios de mis ESCRITOS o sea: Oración, Meditación, Autobservación Psicológica, Autoexamen, Muerte del Defecto Psicológico y Sacrificio por la Humanidad.

 

Finalmente me permito agregar que en nuestro querido País, muchas personas inteligentes y de gran cultura intelectual, que se desenvolvían especialmente en el campo de la Política y altas Posiciones del Estado, destruyeron su vida a causa de su ambición y codicia (Estados Equivocados). Terminaron en la cárcel por corruptos, y algunos hasta cometieron crímenes en conciertos para delinquir.

publicidad

publicidad