Lo que debía ser una noche de celebración terminó en una grave emergencia médica para María José Ardila, una joven de 23 años de Cali, quien permanece en estado crítico en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) tras participar en un reto de consumo de licor organizado por una discoteca de la ciudad.
El desafío consistía en ingerir seis rondas de diferentes bebidas alcohólicas en un tiempo determinado, a cambio de un premio de $1.500.000. Según relató su padre, la joven se desplomó luego de manifestar que uno de los tragos tenía un sabor extraño. Tras perder el conocimiento, sufrió una broncoaspiración al inducírsele el vómito, lo que derivó en diecisiete minutos sin respiración efectiva antes de ser reanimada en un centro asistencial.
El padre de Ardila denunció que el establecimiento no contaba con personal médico ni ambulancia para atender emergencias, pese a promover un reto de alto riesgo. Actualmente, la joven continúa entubada y bajo pronóstico reservado.
El caso ha generado gran conmoción en Cali y ha reabierto el debate sobre la responsabilidad de los bares y discotecas frente a la seguridad de sus clientes.
Por otro lado, el Instituto Nacional de Salud (INS) advirtió sobre el aumento de casos de intoxicación por metanol en el país, con 89 reportes en lo que va del 2025, siendo Barranquilla y el Valle del Cauca las zonas más afectadas.

