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Romario Morón Bertel, el Rey que insistió por su trono

El joven de 24 años, oriundo de La Paz, Cesar, llegó al escenario de último en la ronda final pero fue el primero en alzar el trofeo Cacique Upar en la edición 59 del certamen más importante del vallenato.

Cinco veces se paró frente al escenario más importante del vallenato. Cinco veces apostó por su sueño. Y en la quinta, finalmente, la corona llegó. Romario Morón Bertel, un joven de 24 años nacido en La Paz, Cesar, se convirtió en el nuevo rey Acordeonero Aficionado de la edición 59 del Festival de la Leyenda Vallenata, luego de una final en la que interpretó la puya ‘Cuando suena el acordeón’ y convenció al jurado compuesto por Adriana Romero, Andrés Felipe Caballero y Julio Julio Peralta.

La ironía del destino quiso que Romario fuera el último concursante en presentarse en la ronda de cinco competidores, pero fue el primero en ser nombrado rey. Un cierre simbólico para un recorrido de insistencia y disciplina que empezó muchos festivales atrás y que esta semana encontró su recompensa bajo el cielo de Valledupar.

Entre el derecho y el acordeón: 

Estudiar derecho y tocar el acordeón podrían parecer mundos opuestos, pero en la historia de Romario Morón Bertel, la ley y la música se cruzaron de manera inevitable. Este joven, que estudiante de derecho, creció en La Paz, Cesar, una tierra de juglares donde el acordeón no es un instrumento sino un lenguaje; donde las historias se cantan y el folclor se respira en cada esquina.

Aunque no heredó directamente el talento musical de ningún familiar, la música se impregnó en su ADN por la fuerza de su entorno. Allí, entre raíces profundas y referentes inmensos como Jorge Oñate y la dinastía López, fue forjando su identidad como músico y como intérprete. Su ejecución en la final fue, según los jurados, la mezcla perfecta entre técnica y alma, entre estudio y calle, entre tradición y presente.

Vale destacar que Romario participó en esta competencia por quinta ocasión, convirtiendo su coronación en un símbolo de perseverancia. El trofeo Cacique Upar que hoy reposa en sus manos no es solo un reconocimiento al talento, sino a años de insistencia, de caídas y de aprendizaje silencioso frente a cada tecla y cada fuelle.

Los tres primeros lugares de la final

La final de la categoría Acordeonero Aficionado de la edición 59 dejó el siguiente podio: en primer lugar, Romario Morón Bertel, de La Paz, Cesar; en segundo lugar, Carlos Javier Luquez López; y en tercer lugar, Juan Sebastián López Pereira. Los tres dejaron en alto el nivel del certamen y el futuro promisorio de la música vallenata en manos de las nuevas generaciones.

Romario regresa a su tierra con la frente en alto, abrazado por su gente y convertido en un rey completo: de esos que no solo ganan, sino que representan. En La Paz, Cesar, solo se escucha una voz que retumba en el corazón del departamento. ¡Que viva el rey!

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