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Cepeda fue ‘el chacho’ en La Guajira, pero Abelardo conquistó a San Juan 

La primera vuelta presidencial de 2026 confirmó que La Guajira sigue siendo uno de los territorios más favorables para la izquierda en Colombia. Sin embargo, también dejó una novedad política que podría tener profundas implicaciones para el futuro inmediato del departamento: por primera vez en varios años, una candidatura de derecha logró romper la hegemonía progresista en uno de los municipios más importantes del sur guajiro.

La comparación entre los resultados de la primera vuelta de 2022 y los de 2026 muestra que Iván Cepeda heredó casi intacto el mapa electoral que Gustavo Petro construyó hace cuatro años, pero también evidencia que Abelardo de la Espriella consiguió avances significativos en varias zonas del departamento y logró una victoria estratégica en San Juan del Cesar.

De Petro a Cepeda: una herencia casi intacta

En 2022 Gustavo Petro ganó La Guajira con 113.489 votos, muy por encima de Federico Gutiérrez y Rodolfo Hernández. Cuatro años después, el comportamiento electoral del departamento demuestra que la estructura política y social que respaldó al petrismo continúa vigente. Cepeda ganó en Albania, Barrancas, Dibulla, Distracción, El Molino, Fonseca, Hatonuevo, La Jagua del Pilar, Maicao, Manaure, Riohacha, Uribia, Urumita y Villanueva.

Es decir, ganó en catorce de los quince municipios reportados. La conclusión es contundente: el proyecto político de izquierda conserva prácticamente todo el territorio que había conquistado en 2022.

El corredor minero sigue siendo territorio progresista

Si existe una zona donde la hegemonía de la izquierda parece consolidada, es el corredor minero. Albania, Barrancas y Hatonuevo volvieron a entregar triunfos contundentes al candidato progresista. En Albania, Petro había obtenido 5.609 votos en 2022. Cepeda elevó la cifra hasta 7.040 sufragios y superó el 71 % de la votación.

En Barrancas la historia fue similar. Petro había conseguido 6.941 votos y Cepeda alcanzó 8.124, imponiéndose con más del 66 %. Hatonuevo también permaneció firmemente alineado con la izquierda, entregando a Cepeda casi el 70 % de los votos. Los resultados muestran que la influencia de las estructuras sociales, sindicales y comunitarias vinculadas históricamente a esta región continúa favoreciendo a los sectores progresistas.

Riohacha y Maicao siguen siendo las joyas de la corona

La gran noticia para la campaña de Cepeda fue conservar los dos mayores censos electorales del departamento. En Riohacha obtuvo 37.453 votos frente a 26.917 de Abelardo. En Maicao consiguió 25.692 sufragios contra 20.966 de su rival.

Aunque la derecha creció considerablemente respecto a los resultados obtenidos por Rodolfo Hernández en 2022, no logró arrebatarle a la izquierda ninguna de estas dos plazas fundamentales. Para cualquier campaña presidencial, ganar simultáneamente Riohacha y Maicao equivale a asegurar una parte sustancial del capital electoral guajiro.

El poder wayuu se mantiene con la izquierda

Otro de los hallazgos más relevantes aparece en la Alta Guajira. Uribia volvió a respaldar de manera clara a la izquierda. Petro había ganado allí con 7.033 votos en 2022. Cepeda elevó esa cifra hasta 12.551 votos y superó el 56 % de la votación. Manaure siguió una tendencia similar. Mientras Petro había obtenido 4.330 sufragios, Cepeda alcanzó casi 8.000 votos y duplicó prácticamente la votación histórica del progresismo en ese municipio.

Estos resultados sugieren que buena parte del voto indígena wayuu continúa alineado con los sectores cercanos al proyecto político que gobierna actualmente el país.

San Juan del Cesar: la gran sorpresa electoral

Pero si hubo un municipio que rompió la tendencia general del departamento fue San Juan del Cesar. En 2022 Gustavo Petro había ganado con 6.398 votos, superando tanto a Federico Gutiérrez como a Rodolfo Hernández. Cuatro años después ocurrió algo completamente distinto.

Abelardo de la Espriella obtuvo 10.232 votos frente a 7.360 de Cepeda y logró quedarse con el municipio. No se trata solamente de una victoria local. San Juan es una de las principales plazas electorales del sur de La Guajira y uno de los municipios con mayor influencia política en la región; por eso, su cambio de color constituye la principal novedad del mapa electoral guajiro.

Villanueva y El Molino: donde la derecha estuvo cerca

Aunque permanecieron en la órbita de Cepeda, dos municipios mostraron un crecimiento notable de la derecha. En Villanueva, Cepeda ganó con apenas siete puntos de diferencia. Y en El Molino la distancia fue aún menor. Allí obtuvo 2.114 votos frente a 1.926 de Abelardo. La diferencia fue inferior a 200 sufragios. Estos resultados convierten a ambos municipios en potenciales territorios de disputa para futuras elecciones.

El sur guajiro se vuelve más competitivo

La comparación con 2022 permite observar un fenómeno que probablemente será objeto de análisis durante los próximos años. Aunque la izquierda conservó casi todo el departamento, la derecha logró crecer significativamente en el sur guajiro.

Municipios como San Juan del Cesar, Villanueva, Urumita, El Molino y La Jagua del Pilar muestran una competencia mucho más cerrada que la observada hace cuatro años. La Guajira sigue siendo mayoritariamente progresista, pero ya no presenta los mismos niveles de dominio absoluto que caracterizaron la elección de 2022.

Ganadores y perdedores del nuevo mapa

El principal ganador es Iván Cepeda. Consiguió conservar catorce de los quince municipios reportados y mantuvo bajo control las principales concentraciones electorales del departamento: Riohacha, Maicao, Uribia, Manaure, Fonseca, Albania y Barrancas.

El segundo ganador es Abelardo de la Espriella. Aunque perdió ampliamente el departamento en términos territoriales, logró avances importantes en numerosos municipios y conquistó San Juan del Cesar, una victoria que le permite exhibir crecimiento político en una región tradicionalmente esquiva para la derecha.

Entre los perdedores aparece Paloma Valencia. En prácticamente todos los municipios quedó relegada a posiciones marginales y nunca logró convertirse en una amenaza real para ninguno de los dos finalistas.

La conclusión

El mapa político de La Guajira cambió menos de lo que muchos esperaban. La izquierda conservó casi intacta la herencia electoral de Gustavo Petro y mantuvo el dominio sobre la inmensa mayoría de los municipios. Sin embargo, la victoria de Abelardo de la Espriella en San Juan del Cesar y su crecimiento en varias localidades del sur revelan que la derecha comienza a construir una base más sólida en un departamento que durante los últimos años había sido uno de los principales bastiones del progresismo en el Caribe colombiano.

La Guajira sigue siendo territorio de la izquierda, pero ya no es un territorio sin disputa.

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