La primera vuelta presidencial dejó una de las mayores paradojas políticas del Caribe colombiano. Mientras Abelardo de la Espriella ganó la elección a nivel nacional con más de 10,3 millones de votos y el 43,73 % de la votación, en La Guajira ocurrió exactamente lo contrario. Allí el vencedor fue Iván Cepeda, quien alcanzó 140.364 sufragios y el 55,29 % de los votos, superando ampliamente a Abelardo, que obtuvo 96.495 votos y el 38,01 %.
La diferencia no fue menor. Cepeda derrotó a Abelardo por casi 44.000 votos en el departamento. El resultado dejó ganadores evidentes, derrotados relativos y una conclusión política que pocos esperaban: La Guajira volvió a comportarse de manera diferente al promedio nacional.
Martha Peralta: la gran ganadora de la jornada

Si alguien puede reclamar una victoria política contundente en La Guajira es la senadora Martha Peralta. Ella respaldó la candidatura de Iván Cepeda y las urnas terminaron dándole la razón en el departamento. Aunque el candidato del Pacto Histórico quedó en segundo lugar nacional, en La Guajira obtuvo una de sus victorias más amplias del país.
Eso les permite llegar fortalecidos al nuevo ciclo político que comienza tras la primera vuelta. La lectura es simple: apostaron por la candidatura que logró conectar con la mayoría de los electores guajiros. Y en política regional, los resultados territoriales suelen tener tanto valor como los nacionales.
Martha Peralta consolida su liderazgo
Para Martha Peralta la elección tiene un significado especial. La senadora no solamente respaldó al candidato ganador en La Guajira. También se convierte en una de las dirigentes que podrá reclamar un papel importante dentro de la campaña de segunda vuelta.
La contundencia de la votación obtenida por Cepeda en el departamento fortalece su posición dentro del Pacto Histórico y la proyecta como una de las principales figuras políticas de la región Caribe dentro de la coalición de gobierno. Pocos dirigentes podrán exhibir una diferencia de casi 44.000 votos sobre la candidatura que terminó ganando la primera vuelta nacional.
Deluque pierde el departamento, pero sigue en la pelea nacional

La situación del senador Alfredo Deluque es más compleja. Su apuesta por Abelardo de la Espriella terminó siendo exitosa desde una perspectiva nacional. Abelardo ganó la primera vuelta presidencial y llegará a la segunda como favorito. Eso significa que la estructura política que hoy gobierna La Guajira a través de Jairo Aguilar sigue teniendo asiento en la mesa principal de la política colombiana.
Sin embargo, el resultado departamental deja interrogantes. La candidatura respaldada por Deluque no logró imponerse en La Guajira y fue derrotada con amplitud por Iván Cepeda. La conclusión es que el grupo político conserva una enorme capacidad de poder institucional y mantiene abiertas todas sus opciones hacia la segunda vuelta, pero no logró traducir ese poder en una victoria electoral departamental.
No es una derrota estratégica. Pero tampoco es el resultado que esperaba una estructura acostumbrada a ganar en su territorio.
El verdadero valor de Deluque está en lo que viene
La lectura más fría indica que Deluque sigue siendo uno de los dirigentes mejor posicionados de La Guajira. ¿Por qué? Porque su candidato está en segunda vuelta. Y porque si Abelardo termina llegando a la Casa de Nariño, pocos dirigentes del Caribe podrán reclamar una cercanía política tan evidente con el nuevo gobierno. Por eso, aunque perdió la batalla departamental, sigue plenamente vigente en la guerra nacional.
El Centro Democrático quedó reducido a un papel secundario
La primera vuelta también dejó una conclusión contundente para el uribismo. Paloma Valencia no logró consolidarse como alternativa competitiva ni en Colombia ni en La Guajira. Con apenas el 2,44 % de la votación departamental y el 6,92 % nacional, su candidatura terminó muy lejos de la disputa principal.
El resultado refleja una realidad que ya venían advirtiendo varios analistas: una parte significativa del electorado de derecha decidió migrar hacia Abelardo de la Espriella. La consecuencia es evidente. Por primera vez en muchos años, el Centro Democrático dejó de ser el eje principal alrededor del cual gira la oposición colombiana.
La verdadera sorpresa la dieron los guajiros
Más allá de los nombres y de las casas políticas, la gran noticia de la jornada fue el comportamiento electoral del departamento. Mientras Colombia se inclinó hacia Abelardo de la Espriella, La Guajira decidió respaldar masivamente a Iván Cepeda.
La diferencia fue tan amplia que no puede explicarse únicamente por el trabajo de una campaña o de una estructura política. Refleja una tendencia que ya se había observado en elecciones anteriores y que vuelve a aparecer con fuerza: el electorado guajiro mantiene una relación particular con los proyectos políticos asociados al cambio y al progresismo.
La segunda vuelta ya comenzó
Los resultados dejan un escenario interesante. Martha Peralta puede exhibir la victoria departamental. Alfredo Deluque conserva la ventaja de haber respaldado al ganador nacional. Y el Centro Democrático quedó obligado a redefinir su papel dentro de una oposición que hoy tiene un nuevo liderazgo.
Pero la principal conclusión es otra. Ninguna de las grandes fuerzas políticas de La Guajira quedó fuera del tablero. Por el contrario. La segunda vuelta convertirá al departamento en un territorio estratégico donde volverán a encontrarse dos bloques que ya demostraron tener una importante capacidad de movilización. La primera batalla terminó. La verdadera pelea apenas comienza.



