El muelle turístico de Chimichagua, uno de los principales símbolos del municipio y puerta de entrada a la ciénaga de Zapatosa, enfrenta un evidente deterioro que ha generado preocupación entre habitantes, líderes sociales y visitantes.
La estructura, inaugurada en 2015 para promover el ecoturismo, la cultura y el desarrollo económico de la región, presenta actualmente daños en varias de sus áreas, acumulación de residuos sólidos, presencia de animales y uso inadecuado de espacios destinados al disfrute de turistas y residentes.
Según denuncias ciudadanas, algunas zonas del muelle son utilizadas como centro de acopio improvisado para actividades pesqueras, mientras que la presencia de ganado ha contribuido al desgaste de la infraestructura. A esto se suma la acumulación de bolsas plásticas, envases y otros desechos que afectan la imagen de este importante atractivo turístico.
Líderes comunitarios aseguran que, además de las inversiones que puedan realizar las autoridades, es necesario fortalecer la cultura.




