publicidad

publicidad

‘Hay mucho loro en la estaca’, La Calle se encargará de informar quiénes llegan 

 

Aunque las elecciones regionales aún no han entrado oficialmente en campaña, la disputa por la Gobernación del Cesar comenzó hace rato puertas adentro y por ahora lo que podemos decir es que ‘hay mucho loro en la estaca’ tanto para la Gobernación del Cesar como para la Alcaldía de Valledupar.

Las reuniones entre dirigentes, los acercamientos entre partidos, las mediciones internas y las conversaciones reservadas ya permiten identificar las primeras fichas de un tablero político que promete ser uno de los más competidos y desesperados de los últimos años, porque muchos quieren sacar pecho como candidato sin tener el recorrido necesario ni el músculo político que se requiere.

Las estructuras tradicionales buscan conservar el poder, mientras sectores alternativos, independientes y cercanos al Gobierno Nacional empiezan a consolidar sus propias apuestas. Ninguno de los nombres ha oficializado una candidatura, pero todos hacen parte de las conversaciones que hoy marcan el pulso político del departamento.

Semanario La Calle hizo un  primer mapa de los bloques que podrían protagonizar la próxima carrera por el Palacio de Gobierno del Cesar, dejando por descontado que muchos se desinflarán dentro de poco, porque no les alcanza ni para concejal, otros porque están quemaos y algunos porque no saben ni donde están parados.

 

El bloque Gnecco-Monsalvo mueve sus principales cartas

Si existe un grupo político que ha marcado la historia reciente del Cesar es el liderado por la familia Gnecco-Monsalvo. Aunque todavía no define públicamente quién será su apuesta para la Gobernación, dos nombres concentran buena parte de las expectativas.

 

Viviana Monsalvo Gnecco

Si hay un nombre que hoy genera expectativa dentro de la política cesarense es el de Viviana Monsalvo Gnecco. Su aparición en el escenario electoral no es producto del azar. Dentro del grupo Gnecco-Monsalvo es vista como una de las figuras llamadas a mantener la vigencia de una organización política que durante décadas ha sido protagonista en el departamento.

En los últimos años ha asumido un papel más visible dentro de esa estructura, participando en la construcción de acuerdos políticos y acompañando las principales decisiones del grupo. Su protagonismo durante la alianza que respaldó la elección del actual alcalde de Valledupar terminó por ubicarla en el radar de quienes siguen el panorama político regional.

Para algunos representa la continuidad de una organización con amplia experiencia electoral; para otros simboliza un relevo generacional dentro del mismo grupo político. Su principal reto será demostrar que puede construir un liderazgo propio más allá del peso que representa su apellido, en un escenario donde la opinión pública exige cada vez más renovación.

José Alfredo Gnecco

Dentro del mismo bloque político también aparece el senador José Alfredo Gnecco, uno de los dirigentes con mayor reconocimiento en el Cesar, pero al que no le alcanzó para ocupar nuevamente su curul en el Senado y esto lo deja lesionado en su imagen frente a los electores y frente a su grupo político.

Su trayectoria en el Congreso y el conocimiento que tiene del departamento hacen que su nombre vuelva a surgir cada vez que comienza una nueva discusión electoral.

Aunque no existe una manifestación oficial sobre una eventual candidatura, distintas fuentes consideran que conserva la capacidad de articular apoyos en buena parte del territorio y mantener un importante caudal electoral.

Sin embargo, una eventual aspiración también tendría el desafío de enfrentar un escenario distinto al de años anteriores, con nuevos actores políticos, mayor competencia y un electorado que empieza a mostrar señales de cambio frente a las estructuras tradicionales.

Los liderazgos regionales buscan abrirse espacio

Más allá de las grandes maquinarias, el Cesar también cuenta con dirigentes que han construido su fortaleza desde los municipios y que podrían convertirse en piezas determinantes durante la contienda.

 

José Eliécer Salazar

El ex representante del Cesar es uno de los nombres que aparece en las conversaciones políticas

 Su gestión administrativa y la estructura política que consolidó  lo convierten en un dirigente con capacidad para influir en una elección departamental y aunque para muchos es ‘un cadáver político’, Salazar piensa que aún tiene chance para montarse en el bus de la Gobernación.

Aunque todavía no ha dado señales de una candidatura, varios sectores consideran que podría representar una opción competitiva o convertirse en un aliado estratégico dentro de una gran coalición. Su desafío será trasladar ese liderazgo regional al resto del departamento.

Quintín Quintero

Su nombre comienza a ganar espacio dentro del panorama electoral. Aunque mantiene un perfil más reservado que otros dirigentes y se le puede ubicar entre el grupo de ‘los quemaos’, diferentes sectores políticos consideran que cuenta con una base territorial importante y capacidad para incidir en municipios donde las grandes organizaciones no tienen un dominio absoluto.

En una elección tan competida, ese tipo de liderazgos puede terminar siendo decisivo. Su principal reto será transformar ese reconocimiento local en una opción con alcance departamental.

Las cartas cercanas al Gobierno Nacional

Mientras las fuerzas tradicionales comienzan a reorganizarse, los sectores políticos cercanos al Gobierno del presidente Gustavo Petro también exploran alternativas para disputar la Gobernación del Cesar.

 

Le puede interesar  Viviana gobernadora, un secreto a voces 

Mildreth Johana Suárez Díaz

El nombre de Mildreth Suárez empezó a sonar gracias al protagonismo que ha tenido dentro de la Agencia Nacional de Tierras en el Cesar. Su trabajo en la implementación de la Reforma Agraria la ha convertido en una figura cercana a los sectores que respaldan al Gobierno Nacional.

Aunque hasta ahora su perfil  ha sido más institucional que electoral, algunos dirigentes del Pacto Histórico consideran que podría representar una candidatura con capacidad para conectar las políticas del Gobierno con las necesidades del departamento.

El mayor reto para una eventual aspiración sería pasar de la gestión pública al escenario político y construir una estructura electoral propia, pero por ahora es una completa desconocida.

Alain Jiménez Fadul

Otro nombre que aparece dentro de ese mismo espectro es el del médico Alain Jiménez Fadul. Su trayectoria en el sector salud y su anterior candidatura a la Alcaldía de Valledupar lo mantienen vigente dentro de los sectores alternativos.

Su perfil técnico y su discurso orientado hacia la salud pública podrían convertirse en una fortaleza frente a un electorado que demanda soluciones concretas. Sin embargo, el desafío continúa siendo el mismo que enfrentan muchos candidatos independientes: competir contra estructuras políticas consolidadas y ampliar su reconocimiento más allá de Valledupar.

Las apuestas independientes buscan abrirse camino

Aunque las grandes estructuras continúan teniendo un peso importante en la política del Cesar, también existen figuras que han construido su liderazgo desde escenarios distintos y que podrían convertirse en alternativas para un sector del electorado que reclama nuevas formas de hacer política y por ahora Alain perdió un raund que tuvo frente a Lina de Armas, que lo sacó ‘de taquito’ del Hospital Rosario Pumarejo de López.

 

Katia Ospino

Después de consolidarse durante más de dos décadas como una de las periodistas investigativas más reconocidas de la región Caribe, Katia Ospino decidió dar el salto a la política convencida de que las transformaciones también debían impulsarse desde los espacios de decisión.

Su candidatura a la Gobernación en 2023 le permitió construir una base política propia alrededor de un discurso anticorrupción y de renovación institucional. Aunque no alcanzó el objetivo electoral, logró posicionarse como una figura reconocida entre sectores ciudadanos que buscan una alternativa distinta a las maquinarias tradicionales.

Si decide volver a aspirar, su principal fortaleza seguirá siendo la credibilidad construida durante años de ejercicio periodístico y su cercanía con organizaciones sociales. El desafío, sin embargo, será convertir ese reconocimiento en una estructura electoral capaz de competir frente a organizaciones políticas con décadas de consolidación.

Katia ha enfrentado varias contiendas que aunque la han dejado fuera de la meta, ha mostrado su talante y su preparación para sus aspiraciones.

Fredys Socarrás

Pocos dirigentes del Cesar tienen el recorrido administrativo y electoral de Fredys Socarrás. Su paso por la Alcaldía de Valledupar y posteriormente por el Viceministerio de Empleo y Pensiones lo mantienen como una figura conocida en la política regional.

Aunque su carrera ha estado acompañada de investigaciones judiciales, varias de ellas ya definidas favorablemente para él, continúa siendo visto por distintos sectores como un dirigente con experiencia administrativa y capacidad para construir alianzas.

En caso de una eventual candidatura, su fortaleza sería precisamente ese conocimiento de la administración pública y el reconocimiento que conserva en Valledupar. Su principal reto consistirá en convencer a un electorado cada vez más exigente y superar el desgaste natural que enfrentan quienes llevan varios años en la actividad política.

Carlos Felipe Quintero es abogado y exrepresentante a la Cámara por el departamento del Cesar, elegido para el periodo 2022-2026 por el Partido Liberal. A lo largo de su trayectoria ha ocupado cargos en entidades del orden nacional y territorial, como el Ministerio del Interior, la Agencia Nacional de Tierras, Findeter, la Secretaría de Gobierno de Valledupar y la Contraloría Distrital de Barranquilla. En 2026 renunció a su curul en el Congreso, decisión que lo dejó habilitado para participar en las elecciones regionales de 2027, donde es considerado uno de los principales precandidatos a la Gobernación del Cesar. Su propuesta política se enfoca en el fortalecimiento institucional, la transparencia en la gestión pública, la seguridad, la generación de empleo y la ejecución de proyectos para impulsar el desarrollo económico y social del departamento.

Las estructuras tradicionales todavía tienen fichas por mover

Mientras algunos sectores hablan de renovación, otros consideran que la experiencia política y las redes construidas durante años seguirán siendo determinantes en la próxima elección. Dentro de ese escenario aparecen tres nombres que comienzan a ser mencionados con mayor frecuencia.

 

Le puede interesar  Viviana gobernadora, un secreto a voces 

Diana Carolina Molina

Con una trayectoria ligada principalmente al sector público, Diana Carolina Molina ha construido su reconocimiento desde la administración y no desde la política electoral.

Su paso por la Gerencia del Fondo de Bienestar Social de la Contraloría General, sin duda le permite una preparación para adquirir experiencia en uno de los sectores más sensibles para el departamento. Precisamente ese perfil técnico es visto por algunos sectores como una fortaleza frente a una ciudadanía que reclama mayor capacidad de gestión.

Sin embargo, una eventual aspiración tendría el reto de trasladar esa experiencia administrativa al terreno político y construir un proyecto electoral competitivo en un escenario dominado históricamente por estructuras partidistas.

 

Alfredo Saade Vergel, abogado, pastor cristiano y dirigente político, ha sido una de las figuras cercanas al proyecto político del Pacto Histórico. Fue precandidato presidencial en 2022 y posteriormente respaldó la candidatura de Gustavo Petro. En el Gobierno nacional se desempeñó como jefe del Despacho Presidencial (o jefe de gabinete). Anteriormente fue presidente de la Asociación de Áreas Metropolitanas de Colombia (Asoáreas), director del Área Metropolitana de Valledupar y trabajó como contratista del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

En medio del panorama previo a las elecciones regionales, el nombre de Saade ha comenzado a mencionarse como un posible candidato del Pacto Histórico para la Gobernación del Cesar. Aunque hasta el momento no existe una confirmación oficial sobre su aspiración, su eventual candidatura hace parte de las versiones que circulan en los sectores políticos del departamento de cara a la definición de avales y candidatos.

 

Un tablero abierto y una elección que apenas comienza

La carrera por la Gobernación del Cesar todavía está lejos de definirse, pero lo que se puede sentir en el ambiente es muchos queriendo aparecer para ganar protagonismo y las redes y portales que fungen como ‘periodismo’ al servicio de los políticos, haciendo lo suyo: mal informar.

Por lo pronto, lo único cierto es que los partidos no han entregado avales, las coaliciones permanecen en construcción y muchos de los nombres que hoy aparecen en el panorama podrían cambiar conforme avance el calendario electoral.

Lo que sí parece claro es que el departamento se encamina hacia una elección donde volverán a enfrentarse las grandes estructuras tradicionales, los liderazgos regionales, los sectores alternativos y las fuerzas cercanas al Gobierno Nacional, en una disputa que pondrá a prueba la capacidad de cada bloque para construir alianzas y conectar con un electorado cada vez más exigente.

Por ahora, no hay candidatos oficiales, pero sí un tablero que ya comenzó a moverse. Los próximos meses serán determinantes para saber quiénes lograrán convertir las conversaciones políticas de hoy en candidaturas reales y quiénes quedarán únicamente como parte de un ajedrez electoral que apenas empieza a jugarse y que La Calle informará de manera veraz.

 

publicidad

publicidad