Los ‘Contra’, el grupo de gestores que participó en la organización del Festival Cuna de Acordeones desde sus primeros años y que estuvo al frente del certamen desde su segunda edición, decidió romper el silencio y exigirle públicamente al presidente de la Fundación, Raúl Hernández, explicaciones sobre la sorpresiva suspensión del festival de 2026.
La pregunta que le hacen a Hernández es tan sencilla como incómoda: ¿por qué se canceló el Cuna cuando faltaban apenas unas semanas para su realización?
El festival estaba programado del 16 al 19 de septiembre, pero el pasado 26 de agosto se anunció que no se realizaría y que habría que esperar hasta 2027. Para los ‘Contra’, una decisión de semejante magnitud no puede quedar reducida a un comunicado ni a explicaciones generales. Villanueva merece saber qué ocurrió, cuándo se tomó la decisión y qué alternativas se analizaron antes de bajar el telón del festival.
El terremoto registrado el 10 de agosto en Chocó aparece como uno de los argumentos alrededor de la suspensión. Sin embargo, los ‘Contra’ cuestionan si realmente se agotaron las posibilidades. ¿Se buscaron apoyos? ¿Se habló con las autoridades? ¿Se consultó al sector privado? ¿Se contempló modificar la programación? ¿Por qué no convertir el Cuna en una jornada de solidaridad con los damnificados?
Pero hay otra tormenta que rodea a la Fundación: la situación de su Consejo Directivo y la continuidad de Raúl Hernández en la presidencia. Los ‘Contra’ reclaman claridad sobre las renuncias conocidas y sobre quién tiene actualmente las riendas de una institución que, según ellos, no puede seguir navegando en medio de la incertidumbre.
Por eso están pidiendo una Asamblea Extraordinaria. Quieren respuestas, revisión de lo ocurrido y, sobre todo, que se cumplan los estatutos de la Fundación.
El mensaje de los ‘Contra’ es claro: el Cuna no es propiedad de una junta, de un presidente ni de un grupo particular. Es patrimonio cultural de Villanueva. Y precisamente por eso, quienes tienen la responsabilidad de conducirlo deben responder ante la comunidad.
Raúl Hernández tiene ahora la palabra. Villanueva espera explicaciones sobre la suspensión del festival y sobre el futuro de una celebración que, después de tantos años de historia, no puede quedar a la deriva.

