El Sistema Integrado de Transporte Públicos de Valledupar no deja de ser noticia y blanco de señalamientos tanto de ciudadanos como de empleados. Estos últimos mostraron una vez más la realidad que viven respecto a las condiciones laborales que enfrentan. 
Uno de los trabajadores relató que desde febrero de este año los pagos han sido irregulares llevándolos a enfrentar una crisis económica en cada hogar.
Wilfran (nombre usado para proteger la identidad del trabajador), relató que a la fecha la empresa no ha cancelado la quincena del 15 y 30 de agosto además de lo corrido de este septiembre.
“Llevo dos años y medio laborando en la empresa como conductor, y antes los pagos si eran puntuales, lo cual desde este 2026 no ha sido así. Tampoco pagan la Caja de Compensación Familiar, los niños tienen 7 meses que no reciben el subsidio”, relató Wilfran.
Tampoco están al día con el pago de la salud y pensión, ya que en el caso de Wilfran aparece en el régimen subsidiado y no como cotizante por prestaciones sociales.
“Las horas extras tampoco las pagan. Ejemplo, a mí me llaman a trabajar a las 3:30 de la mañana porque están fallos de personal, yo cumplo y debo salir a las 3:00 de la tarde, pero termino a las 4:00 p.m., esa hora extra no la pagan sino no que la van acumulando para un día libre o la pierdo”, puntualizó el empleado.
Para entender otra de las falencias que se presentan hay que remontar a 2022, cuando el SIVA anunció la llegada a Valledupar de 130 busetas modelo 2022/2023, lo cual sí sucedió. Esto se dio con una inversión de $ 45 mil millones, para permitir a los usuarios una experiencia confortable, segura y eficiente.
Estos vehículos de servicio público funcionan a gas natural, con capacidad para 25 pasajeros, y salieron directamente de la compañía Superpolo que fabricó la carrocería sobre los chasis procedentes de Italia.
La inversión de los $45 millones, fue asumida 100 % por el Ministerio de Transporte, en un proceso de licitación y adjudicación que para ese entonces estuvo a cargo de la exgerente Katrizza Morelli Aroca.
Ahora la realidad es otra. Los mismos trabajadores aseguraron que de los 130 buses hay operativos 59, es decir, que 71 no están operativos.
“Está sucediendo que los buses no los están reparando de la manera adecuada, los mecánicos que están en los talleres cumplen órdenes, y es que si a un bus se le daña una pieza en específico la van reemplazando de otro vehículo que ya estaba varado por alguna otra razón. Van quitando una pieza para ponérsela a otro y así sucesivamente”, explicó un trabajador.

Las inversiones recibidas
El SIVA no es autosostenible, desde la gerencia en reiteradas ocasiones han manifestado el cobro del pasaje que actualmente está en $3.300, no es suficiente para cubrir los gastos operativos y salariales, por ello los compromisos pactados desde el inicio dan como resultado que anualmente la Gobernación del Cesar y la Alcaldía de Valledupar giren millonarios recursos.
Solo la administración municipal a través del Fondo de Estabilización Tarifaria giró en 2024: $4.000.000.000,00; 2025, la misma inversión y este año en curso van $2.000.000.000,00. Asimismo, para la Financiación de Acuerdo de Restauración ha recibido, año 2024: $3.429.000.000,00. 2025: $3.429.000.000,00. En 2026 no se ha realizado inversión en este ítem.
Para el funcionamiento, año 2024: $1.393.869.953,00. 2025: $1.831.344.180,00. y 2026: $1.792.927.301,00.
Aparte de estos recursos la administración departamental ha invertido desde 2022, más de $30.000 millones.

¿Quién se responsabiliza?
La administración de los buses está bajo dos figuras. Inicialmente el Sistema Estratégico de Transporte Público de Valledupar, que es la entidad pública del Gobierno municipal que planifica, vigila y construye las estaciones, (como la terminal norte, que costó más de 20.000 millones de pesos y sigue sin funcionar), además de vías para el sistema en la ciudad.
Seguidamente entra el operador Movivalle, cuyo representante legal es Alberto Rodríguez. Esta entidad es la contratada para el funcionamiento operativo y el pago de los salarios de todos los empleados.
Frente a todos estos cuestionamientos anteriormente señalados, este medio de comunicación buscó la versión o alegatos de la gerencia del SIVA, actualmente a cargo de Luis Gabriel Rivera, tras la salida de Jaime González, no obstante, indicaron que no darían pronunciamiento, ya que la responsabilidad recae en Movivalle, cuyo representante legal, tampoco contestó, pese a los reiterados llamados.


