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En Curumaní están sin agua, el alcalde no soluciona

Las interrupciones reiteradas, la falta de continuidad y las deficiencias en el suministro de agua potable mantienen inconformes a habitantes de Curumaní, Cesar. En el reciente mes de agosto, la comunidad hizo llegar un comunicado formal a la empresa ACUACUR y a la Alcaldía Municipal, administrada por Hermes Martínez, en el que reclamó por suspensiones de varios días, falta de información y un servicio que calificaron como irregular e insuficiente.

 Según los residentes, recientemente algunos sectores permanecieron hasta cuatro días sin agua, mientras que en otros el líquido llega durante pocas horas. La problemática persiste.

En apartes del comunicado indicaron: “El servicio se suspende por varios días seguidos, recientemente estuvimos 4 días sin agua, sin llegar siquiera el caudal mínimo vital. El suministro falla tanto si llueve como si no llueve, lo que demuestra que el problema no es solo climático, sino por fallas operativas y estructurales”.

“Las suspensiones son sin aviso, sin explicación y sin plazo de restablecimiento. Afectan la salud, la higiene, alimentación y calidad de vida”.

Por lo anterior, realizaron exigencias puntuales a ambos citados en el comunicado, como: “Restablecer de inmediato el suministro continuo y suficiente de agua potable Informar públicamente las causas y el plan de solución definitiva. Garantizar el servicio esencial conforme a la ley y a los derechos de la población. Coordinar con la Alcaldía acciones urgentes para mejorar el servicio”. 

Mientras que al alcalde Hermes Martínez le pidieron una intervención inmediata para que la comunidad no padezca más por falta del vital líquido. 

 

No hay gestión, pero si fallas estructurales y administrativas 

A estas quejas se suman cuestionamientos sobre las condiciones técnicas de la empresa y de la planta de tratamiento. Alex Oliveros Galindo, concejal municipal, explicó que actualmente existen varios factores que estarían afectando la prestación del servicio. Uno de ellos está relacionado con la principal fuente de abastecimiento, que es la quebrada San Pedro, cuyo caudal se ha reducido debido a la temporada seca, que atraviesa la región.

De acuerdo con Oliveros, ACUACUR cuenta además con dos pozos profundos construidos años atrás para suplir las deficiencias de la fuente superficial durante los periodos de menor caudal. Sin embargo, advierte que el agua subterránea requiere un proceso de tratamiento diferente al que actualmente se aplica en la planta del municipio.

«El sistema de tratamiento que tiene el municipio es para tratar agua de río, no agua de subsuelo», señaló. Según su explicación, el agua extraída de los pozos estaría siendo llevada a la misma planta de tratamiento diseñada para una fuente superficial, es decir, quebrada o río, situación que, a su juicio, requiere una solución técnica independiente.

El cabildante también atribuyó parte de las dificultades a las obras de cambio y sectorización de redes que adelanta Aguas del Cesar. Explicó que durante los trabajos es necesario realizar cortes para efectuar empalmes e instalar macromedidores, lo que genera interrupciones en distintos sectores.

«Hoy día el municipio está teniendo problemas de tres y cuatro días sin agua en algunos sectores. En otros sectores, cuando se la ponen, apenas demora dos horas», manifestó Oliveros. Añadió que cuando las tuberías permanecen vacías durante los cortes, posteriormente requieren tiempo para volver a llenarse, reduciendo aún más el periodo efectivo de suministro en algunas zonas.

 

Planta de tratamiento en malas condiciones 

Otro de los aspectos señalados está relacionado con las condiciones de la planta de tratamiento. Oliveros aseguró haber realizado una visita recientemente y manifestó preocupación por el estado de los sistemas utilizados para el proceso de potabilización.

«El sistema de filtrado, el sistema de floculación, el sistema de sedimentación está en muy mal estado», afirmó. También cuestionó las condiciones del laboratorio donde se realizan las pruebas para determinar los productos químicos requeridos de acuerdo con la calidad del agua.

El entrevistado por el Semanario La Calle sostuvo que la infraestructura presenta actualmente condiciones que, según su apreciación, son incluso más deficientes que las que encontró durante una visita realizada hace aproximadamente nueve años, cuando se desempeñaba como secretario de Planeación del municipio.

A los problemas técnicos se suma, una situación financiera que estaría limitando la capacidad de ACUACUR para realizar inversiones y mejorar la prestación del servicio. Aseguró que la empresa no estaría recaudando ni siquiera la mitad del valor correspondiente al servicio de agua potable, por lo que dependería en buena medida de los subsidios que recibe del municipio.

«Una empresa que no cobra lo que produce termina siendo utilizada algunas veces inviable para poder buscar un operador», sostuvo, al advertir sobre el riesgo que, desde su perspectiva, representa para la sostenibilidad de la empresa la falta de recaudo.

En ese sentido, planteó la necesidad de fortalecer las estrategias de cobro y generar una mayor cultura de pago entre los usuarios, de manera que la empresa pueda disponer de recursos propios para realizar mantenimiento e inversiones.

Cuestionamientos a la contratación

Oliveros también planteó presuntos cuestionamientos relacionados con la forma en que ACUACUR estaría siendo utilizada para la ejecución de determinados contratos. Según el dirigente, el régimen especial de contratación de las empresas de servicios públicos permitiría adelantar procesos mediante mecanismos diferentes a los utilizados directamente por las administraciones municipales.

«La están utilizando en el municipio como contratadero», afirmó Oliveros, quien consideró que esta situación podría estar desviando la atención de ACUACUR de sus funciones principales, como la administración del acueducto, el recaudo, el mantenimiento de las redes y el tratamiento adecuado del agua.

Mencionó un proyecto financiado con recursos de regalías para la recuperación hídrica de las ciénagas de Santa Isabel y San Sebastián, en el que, según dijo, ACUACUR fue escogida como operadora.

De acuerdo con la información entregada por el entrevistado, el proyecto contemplaba una intervención de 40 hectáreas en la Ciénaga de Santa Isabel y 50 hectáreas en la Ciénaga de San Sebastián. Sin embargo, Oliveros aseguró que la ejecución habría sido muy inferior a las metas inicialmente planteadas.

«En Santa Isabel no alcanzaron a intervenir cuatro hectáreas y en San Sebastián aproximadamente tres», manifestó.

Usuarios buscan una respuesta 

A las denuncias por las deficiencias técnicas y administrativas de ACUACUR se suma la inconformidad de los usuarios, Álvaro Leyva, representante de los usuarios del servicio de agua potable, ante ACUACUR advirtió que la continuidad del servicio sigue siendo uno de los principales problemas.

“Antes nosotros teníamos el servicio de agua las 24 horas del día, con una facturación accesible, pero la prestación ha desmejorado, le llega a uno día por medio y, a veces, pasan hasta ocho días sin que llegue el agua”, afirmó Leyva.

El dirigente comunitario reside en el barrio Camilo Torres, donde asegura que varios habitantes afrontan dificultades similares. Una de las causas estaría relacionada con los trabajos de optimización y sectorización de redes que se adelantan en el municipio, obras que aseguró no fueron socializadas adecuadamente.

Leyva cuestionó además la instalación de nuevas tuberías, que en la conexión estaría generando una disminución en el caudal y la presión. “Cuando tú metes dos tuberías de la misma pulgada el caudal disminuye”, manifestó.

El representante de los usuarios también señaló presuntas fugas en diferentes puntos de la red durante los trabajos de adecuación, que están siendo realizados por Aguas del Cesar.  “Se ve que San Pedro se desangra. San Pedro es el caudal el que trae el agua por gravedad, pero el agua se fuga y es una dificultad para el pueblo”

Frente a los reclamos de los usuarios, Leyva cuestionó la atención recibida por parte de la empresa prestadora y aseguró que, pese a haber acudido en varias oportunidades a las instalaciones de ACUACUR, no ha logrado reunirse directamente con el gerente.

“Yo he ido tres veces y me toca hablar con un muchacho que trabaja ahí en facturación. El gerente no le da la cara a uno”, manifestó.

Ante este panorama, el representante de los usuarios hizo un llamado a ACUACUR, al contratista encargado de las obras y a la Alcaldía de Curumaní para que adopten medidas que permitan recuperar la continuidad del servicio.

“Que haya el servicio de agua como estaba antes, 24 horas, porque no es posible que digan día por medio. Hay partes donde no llega el agua. En el caso mío, en el barrio Camilo Torres, tengo ocho días sin agua”, concluyó.

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