Estas actividades están a cargo de Aseo del Norte, Valledupar Ciudad Verde y de una cuadrilla de troperos a cargo de la Alcaldía Municipal.
En Valledupar, el mantenimiento y la intervención del arbolado urbano están a cargo de diferentes actores, entre ellos Aseo del Norte, operador del servicio público de aseo, y Valledupar Ciudad Verde, concesión de la Alcaldía Municipal. Aunque ambas entidades realizan trabajos relacionados con los árboles de la ciudad, las funciones que cumplen, la forma en que intervienen y los recursos con los que operan son diferentes, según explicaron sus representantes.
La inquietud surge precisamente porque, desde la ciudadanía y el control social, existe preocupación frente a la posibilidad de que las dos entidades terminen interviniendo los mismos árboles. Mientras el servicio de poda de Aseo del Norte hace parte de la tarifa que pagan los usuarios en la factura de energía cuyo valor oscila entre los $34.000 a $107.000, dependiendo la estratificación; Valledupar Ciudad Verde funciona con recursos del municipio, es decir, con recursos públicos provenientes de los contribuyentes en los impuestos municipales.

Para conocer si existe una posible duplicidad de funciones o si, por el contrario, se trata de labores complementarias, el Semanario La Calle, consultó a Erney Galván, veedor ambiental del departamento del Cesar y vocal de control de los servicios públicos; a Odacir Camargo, gerente de Valledupar Ciudad Verde; y a Mauricio Muriel, gerente de Aseo del Norte.
Los tres explicaron desde sus respectivas competencias qué trabajo realiza cada entidad y cómo se diferencia la intervención sobre el arbolado de la ciudad.

La advertencia del veedor
Erney Galván explicó que lo primero es diferenciar las actividades que desarrolla cada entidad. Según el veedor, Aseo del Norte, como empresa prestadora del servicio público de aseo, tiene dentro de sus obligaciones la poda técnica de árboles en vías y áreas públicas, actividad que hace parte del componente tarifario que pagan los usuarios.
“Primero que todo hay que diferenciar las actividades que están desarrollando cada una de las empresas. La empresa de aseo como servicio público, dentro de sus actividades está la recolección de residuos sólidos, de barridos y poda técnica de árboles en vías y áreas públicas dentro del componente tarifario. Eso lo pagamos a través de la tarifa”.
Galván agregó que estas intervenciones se realizan mediante micro rutas y programaciones, y que existe un inventario de árboles sobre el cual se establecen las intervenciones.
“Eso lo hacen a través de unas microrutas y programaciones mensuales. Porque existe un inventario de árboles en el cual ellos tienen que intervenir, creo que dos veces anuales, dependiendo de la especie de árbol. Entonces lo que hacen es un despeje en la vía. No hacen una poda ya a nivel técnico, a todo el árbol, sino simplemente ellos se han dedicado al despeje de la vía”.

En cuanto a Valledupar Ciudad Verde, el veedor señaló que su función tiene un alcance distinto y está relacionada con la infraestructura verde de la ciudad.
“La otra tiene que ver con la concesión ambiental Valledupar Ciudad Verde. Es una concesión que es a 16 años, de eso lo conocemos, y la función principal de ellos es la planificación y la construcción y conservación y también la rehabilitación de la infraestructura verde. O sea, toda la arborización de la ciudad, de manera técnica, ellos la van a intervenir.»
Según Galván, el punto que debe ser revisado por la administración municipal es la coordinación entre las diferentes entidades que pueden intervenir un mismo espacio.
“Lo que de pronto habría que revisarse es que no vayan a estar haciendo en el mismo punto las mismas actividades cada una de las empresas. Por decir algo, la empresa de Aseo del Norte va a intervenir los árboles que están dentro del Batallón y el obelisco; después, a los 15 días, va Ciudad Verde, interviene los mismos árboles y después van los troperos (que son cuadrillas de limpieza directamente de la Alcaldía) e intervienen los mismos árboles. Entonces eso podría causar un detrimento patrimonial”.
Para el veedor, la responsabilidad de evitar una eventual duplicidad recae en la planeación de la administración municipal.
“Eso es lo que tiene que el municipio organizar y planificar a través del Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos, PGIRS y darle las funciones a cada uno”.
Galván también hizo énfasis en que los recursos provienen de fuentes diferentes y que, por ello, debe existir una adecuada coordinación.
“Uno son los recursos de las tarifas que pagamos en las facturas de aseo y otros son los impuestos que pagamos para sostener a la concesión Ciudad Verde y la contratación que hacen con los troperos. Entonces el municipio tiene que planificar con respecto a la intervención de esas áreas”.
El veedor también señaló situaciones relacionadas con árboles que representan riesgos para la comunidad y que aún no habrían sido intervenidos. En este punto mencionó el caso de un árbol ubicado cerca de la institución educativa Carlota Uhía de Baute, entre los barrios Villa Miriam y El Progreso, de esta capital.
“Nosotros hemos denunciado varios árboles que se encuentran en riesgo, la comunidad se encuentra en riesgo, sobre todo la escuela Carlota Uhía de Baute tiene una ceiba al lado y alguna vez ha soltado algunas ramas que han deteriorado los techos y los vecinos que están ahí en el sector también han sido afectados por las ramas cuando se caen de la ceiba”.

Lo que responde Valledupar Ciudad Verde
Por su parte, el gerente de Valledupar Ciudad Verde, Odacir Camargo, explicó que la concesión tiene entre sus responsabilidades el mantenimiento y conservación del arbolado urbano, además de otras labores ambientales.
“Nosotros dentro de nuestro compromiso de Valledupar Ciudad Verde tenemos el mantenimiento y conservación de todo el arbolado urbano de la ciudad, pero también la conservación y mantenimiento de los humedales y las franjas del río Guatapurí que va desde el puente Hurtado hasta la carrera cuarta. También tenemos el tema de jardinerías y riego de lo que tenemos asignado”.
Camargo también señaló que la concesión tiene responsabilidades relacionadas con el censo del arbolado y el plan de manejo.
“Está el censo del arbolado urbano de la ciudad, el manual de silvicultura, la necesidad de hacer un estudio de gases de efecto invernadero para mirar cómo está la ciudad hoy, a mitad del proyecto cómo va y al finalizar. Son tres estudios que tenemos que hacer. Igual nos corresponde mantener el censo del arbolado actualizado”, dijo el funcionario
Sobre la diferencia con Aseo del Norte, fue enfático en señalar que las intervenciones no tienen el mismo propósito.
“Lo que pasa con Aseo del Norte es que ellos solamente hacen podas de realce. O sea, ellos no hacen control fitosanitario. Nosotros sí hacemos control fitosanitario”.
“En el control fitosanitario retiramos todas las plagas, los parásitos que tienen los árboles y recuperarlo. Eso es lo que nos hace diferente a Aseo del Norte, que simplemente hace podas de realce.»
Camargo sostuvo además que, de acuerdo con el nuevo PGIRS, las actividades de ambas entidades están diferenciadas.
En cuanto a los recursos, el gerente confirmó que Ciudad Verde funciona con recursos del municipio.
“El proyecto Valledupar Ciudad Verde es con recursos del municipio a través de los contribuyentes que somos todos los ciudadanos, y tiene un costo de $200.000 millones durante los 16 años de duración”.
Asimismo, el funcionario municipal indicó que para la intervención de un árbol inicialmente es por cuenta de un agrónomo e ingeniero forestal para el diagnóstico y de ahí la toma de decisiones.
Resaltó que en el municipio hay un Comité de Gestión de Riesgo que tiene una matriz y es analizada mes a mes para definir las intervenciones de erradicación y de podas.
Es de indicar que esta Concesión tiene un censo preliminar de 700 árboles en la ciudad que necesitan intervención fitosanitaria y de poda.
‘Las actividades no se superponen: Aseo del Norte
Desde Aseo del Norte, su gerente Mauricio Muriel respondió que las actividades de Ciudad Verde no se superponen con las que realiza el operador del servicio público de aseo.
“Es importante precisar que las actividades que desarrolla Ciudad Verde no se superponen con las que realiza el operador del servicio público de aseo en materia de poda de árboles. Son actividades diferentes y, en la práctica, complementarias”.
La empresa explicó que la poda que realiza hace parte del servicio público de aseo y tiene como objetivo principal despejar el espacio público.
“La poda que realizamos como parte del servicio público de aseo corresponde a una actividad de limpieza urbana, contemplada dentro de los componentes complementarios del servicio. Su objetivo principal es realizar el realce del árbol, es decir, intervenir el follaje y las ramas que puedan generar afectaciones a las personas que transitan por el espacio público o a los vehículos que circulan por las vías, garantizando condiciones adecuadas de seguridad y movilidad”, manifestó Muriel.
Explicó con un ejemplo de cuando una rama invade el espacio de circulación de un vehículo, un camión, un peatón o afecta la visibilidad o el tránsito, su intervención está orientada específicamente a resolver esa situación mediante la poda correspondiente.
La empresa también diferenció esta actividad de las intervenciones realizadas por Ciudad Verde:
“El trabajo de Ciudad Verde tiene un alcance diferente. Ellos realizan un diagnóstico integral del árbol, en el que pueden determinar si requiere una poda específica, una tala, o alguna intervención orientada a mejorar sus condiciones fitosanitarias”.
Aseo del Norte agregó que su programación está establecida en el PGIRS.
“Adicionalmente, nuestra programación de poda está establecida en el PGIRS y contempla dos intervenciones al año. Sin embargo, las condiciones particulares de los árboles y su crecimiento hacen que, en muchos casos, requieran intervenciones adicionales durante el año. Es precisamente allí donde las actividades de Ciudad Verde pueden complementar las intervenciones realizadas por el operador del servicio de aseo”.
Finalmente, la empresa insistió en que no considera que exista duplicidad de funciones.
“Por eso, más que existir una duplicidad o superposición de funciones, lo que existe es una complementariedad entre actividades con alcances diferentes: el operador del servicio de aseo atiende la poda dentro de sus obligaciones de limpieza urbana, principalmente para garantizar el despeje y la seguridad del espacio público, mientras que Ciudad Verde desarrolla intervenciones de carácter más integral sobre el arbolado, de acuerdo con el diagnóstico y las necesidades específicas de cada árbol”.

