Lunes 28 de septiembre
Hebreos 12: 2 dice que Jesús, por el gozo de obtener el premio de la otra cara de la cruz: la resurrección, soportó el dolor. Como Jesús, tenemos que soportar cosas difíciles.
Si somos golpeados por una circunstancia inesperada, sufriendo por hacer algo mal o por resistir la tentación y pecar por hacer lo correcto, tenemos que pasar por cosas. Pero esperando por ti en la otra cara de la moneda está el gozo de obtener el premio, el buen resultado.
Hoy, anímate por la manera en que Jesús manejó las pruebas. Él sabía el gozo que estaba delante de Él y perseveró hasta el final. Él te da el poder de hacer lo mismo.
Martes 29 de septiembre
A veces olvidamos quiénes somos porque escuchamos demasiado las voces que intentan definirnos. Pero Dios nunca ha necesitado que demuestres tu valor para amarte. Antes de que hicieras algo, antes de que alcanzaras una meta, antes de que otros reconocieran lo que hay en ti, Él ya te había escogido y amado.
Cuando recuerdes quién eres para Él, muchas de las voces que hoy te hacen dudar perderán fuerza. No necesitas convertirte en alguien más para ser digno de amor. En Dios puedes volver a encontrarte, recordar tu identidad y caminar con la certeza de que eres suyo.
Promesa: Dios te ayudará a recordar quién eres cuando el mundo intente convencerte de lo contrario. En Él encontrarás la seguridad para caminar desde tu verdadera identidad.
Miércoles 30 de septiembre
Hay procesos que parecen silenciosos, temporadas en las que sientes que nada está cambiando y momentos en los que quisieras ver inmediatamente el fruto de todo lo que has sembrado. Pero que no veas movimiento no significa que Dios esté ausente.
Las raíces crecen en silencio antes de que aparezcan las flores. Así también Dios puede estar trabajando profundamente en ti mientras esperas.
No te desesperes por florecer antes de tiempo. Confía en el proceso, cuida tu corazón y permanece cerca de Él. Lo que hoy parece una espera puede estar preparando la belleza de lo que viene.
Promesa: A su tiempo, Dios hará florecer aquello que hoy estás aprendiendo a confiar en sus manos.
Jueves 01 de octubre
Hay días en los que buscamos sentirnos amados en lugares que nunca podrán llenar completamente nuestro corazón.
Esperamos palabras, atención, reconocimiento o aprobación de personas que también están aprendiendo a amar. Y cuando no recibimos lo que esperábamos, comenzamos a preguntarnos si somos suficientes.
Pero el amor de Dios no depende de tu desempeño ni cambia con tus días buenos o malos. Él te conoce por completo y aun así te ama.
Cuando entiendes que ya eres profundamente amado por Dios, dejas de perseguir desesperadamente aquello que solo Él puede darte. Su amor no viene a completar una versión perfecta de ti; viene a encontrarte tal como estás y recordarte que nunca has estado fuera de su mirada.
Viernes 02 de octubre
Hay cosas que quizás pensaste que nunca volverían a ser iguales.
Una herida, una pérdida, una relación rota, un sueño que no salió como esperabas. Algunas experiencias dejan marcas que no desaparecen de un día para otro. Pero Dios no se intimida ante lo que para ti parece imposible de reconstruir.
Él sabe entrar en los lugares que todavía duelen y comenzar allí su obra. A veces la restauración no significa volver exactamente a lo que era antes, sino permitir que Dios haga algo nuevo con aquello que un día se rompió.
No tienes que tener todo resuelto para acercarte a Él. Puedes venir con tus pedazos, con tus preguntas y con todo aquello que todavía no sabes cómo sanar.
Promesa: Dios sigue siendo capaz de restaurar. Lo que hoy parece roto no está fuera del alcance de sus manos.
Sábado 03 de octubre
La fe no siempre significa tener respuestas. A veces significa seguir caminando cuando todavía no las tienes.
Hay momentos en los que Dios no muestra todo el camino, solamente el siguiente paso. Y aunque quisiéramos saber cómo terminará la historia, Él nos invita a confiar en quien sostiene cada página.
No necesitas entenderlo todo para confiar. No necesitas saber cuándo llegará la respuesta para seguir creyendo. La fe también crece cuando decides permanecer, incluso en medio de la incertidumbre.
Quizás hoy no puedas ver lo que Dios está haciendo, pero puedes descansar en quién es Él.
Domingo 04 de octubre
Hay temporadas que parecen prolongarse más de lo que imaginábamos.
Esperamos una respuesta, un cambio, una puerta que se abra o una situación que finalmente termine. Y en medio de la espera, es fácil pensar que nada está sucediendo.
Pero la esperanza no nace de tener todo resuelto; nace de saber en quién hemos puesto nuestra confianza.
Dios puede estar obrando en lugares que todavía no puedes ver. Puede estar preparando algo mientras tú solamente ves espera. Por eso, no permitas que una temporada difícil te haga olvidar las promesas que Dios ha puesto en tu corazón.
Todavía hay razones para esperar. Todavía hay cosas que Dios puede hacer.

