
Mientras el equipo recibe respaldo institucional, dispone de escenarios deportivos y encuentra en Valledupar nuevas oportunidades económicas, sus resultados siguen dejando mucho que desear. La afición se pregunta cuándo llegará el verdadero protagonismo futbolístico.
Alianza FC parece tenerlo todo para triunfar en Valledupar, menos los resultados. El equipo que llegó a la capital del Cesar despertando ilusiones entre los aficionados hoy enfrenta cuestionamientos por su pobre rendimiento deportivo, mientras disfruta de condiciones que muchos clubes del fútbol colombiano quisieran tener; Las cifras deportivas hablan por sí solas. Con apenas 12 puntos en 13 partidos disputados, tres victorias, tres empates y siete derrotas, el conjunto vallenato ocupaba la casilla 15 de la Liga BetPlay, una posición que se aleja mucho de las expectativas que acompañaron su llegada a la ciudad. Su diferencia de gol negativa de 12 tantos reflejan las dificultades de un equipo que no consigue consolidar una campaña competitiva.
Pero mientras los resultados escasean, las oportunidades económicas parecen multiplicarse. Alianza encontró en Valledupar una nueva plaza futbolística “Complejo Omar Geles ”, con una afición que ha respondido en las tribunas y mejores perspectivas de recaudo frente a las que tenía cuando jugaba en Barrancabermeja. Según declaraciones conocidas de su dirigencia, los ingresos del club llegaron a triplicarse durante su primer año en la capital del Cesar. A esto se suma el respaldo institucional de la Alcaldía de Valledupar y la Gobernación del Cesar, entidades que han acompañado la llegada y permanencia del fútbol profesional en la ciudad. La disponibilidad del estadio Armando Maestre Pavajeau, las inversiones en infraestructura y el proyecto de un complejo deportivo para el equipo forman parte de las condiciones que han rodeado esta nueva etapa.
Y como si fuera poco, también está el millonario negocio de la televisión, el sistema de distribución de derechos audiovisuales del fútbol colombiano representa ingresos importantes para los clubes profesionales. Para Alianza FC se ha planteado una estimación cercana a 1,2 millones de dólares anuales bajo el esquema vigente, mientras la negociación del nuevo contrato abre la discusión sobre mayores recursos. La cifra definitiva que recibiría el club en el próximo acuerdo todavía está por establecerse; La pregunta es inevitable: ¿cómo explicar que un equipo con estas oportunidades económicas, infraestructura disponible y respaldo institucional siga sin responder con resultados deportivos?
No se trata de desconocer las dificultades propias de una competencia exigente, sino de reclamar coherencia entre las condiciones que rodean al club y su desempeño en el campeonato. Porque mientras la dirigencia administra un proyecto profesional con importantes posibilidades de ingresos, los aficionados siguen esperando un equipo capaz de competir por los primeros lugares, también resulta necesario conocer cuáles son los compromisos concretos de Alianza FC con Valledupar, qué inversiones realiza para fortalecer su nómina y qué beneficios recibe la ciudad a cambio del respaldo institucional que ha acompañado al club desde su llegada.
La capital del Cesar merece un proyecto futbolístico serio, competitivo y con aspiraciones reales. No basta con tener un estadio, recibir el acompañamiento de las autoridades y contar con oportunidades económicas si todo ello no se traduce en una mejor actuación sobre el terreno de juego; Porque hasta ahora, Alianza FC parece haber encontrado en Valledupar una plaza de primera para hacer fútbol profesional, pero sus resultados siguen siendo de segunda y mientras las oportunidades llegan, las victorias continúan siendo la gran deuda con la afición vallenata.


