De cara al próximo ciclo electoral, el panorama político del Cesar comienza a moverse. Tres nombres aparecen como posibles protagonistas de una renovación en la Asamblea Departamental, con nuevos liderazgos que buscan abrirse espacio en la política regional.
En este especial de La Calle, presentamos sus perfiles y el papel que podrían desempeñar en la disputa por una curul.

José Alberto Morillo: Liderazgo, Visión Empresarial e Independencia Política
Hace cuatro años, el nombre de José Alberto Morillo Olivella irrumpió en la escena pública para convertirse en un referente indiscutible en toda la región. Reconocido como Mejor Concejal, Morillo ha consolidado un proyecto político independiente que se distingue por un control político sólido en debates clave sobre educación integral, salud mental, habitantes de calle, emprendimiento y seguridad.
Su liderazgo no solo se mide en las urnas, sino también en el sector productivo: es un empresario con alta responsabilidad social, destacándose como directivo en una de las instituciones de educación para el trabajo y el desarrollo humano más emblemáticas y generadoras de empleo del departamento.
La independencia y coherencia de su gestión le han permitido liderar con criterio propio, garantizándole por segunda vez un lugar en la Mesa Directiva del Concejo Municipal (2027) como segundo vicepresidente.
Hoy, con esa misma fuerza y compromiso, José Alberto Morillo reafirma su firme propósito de llegar a la Asamblea del Cesar. Su aspiración es la continuidad de un trabajo que lo ha caracterizado: servir con transparencia, impulsar el desarrollo económico y social , y representar con dignidad y de manera clara la voz de la ciudadanía.
“El Cesar necesita líderes que trabajen de frente con la gente, que conviertan las necesidades en acciones reales. Mi intención es clara: llegar a la Asamblea del departamento del Cesar con la misma seriedad y compromiso que me ha caracterizado y que me ha permitido transformar realidades en Valledupar y sus corregimientos”, expresó José Morillo.

Wilber Hinojosa, el nombre del Equipo Azul que suena para la Asamblea
El panorama político del Cesar comienza a moverse de cara a las próximas elecciones y uno de los nombres que empieza a sonar con fuerza para la Asamblea departamental es el de Wilber Hinojosa. Con tres periodos en el Concejo de Valledupar, una estructura política construida desde el trabajo territorial y el respaldo del Equipo Azul, el dirigente aparece en las conversaciones políticas como un posible candidato del Partido Conservador a la Duma departamental.
Su nombre no surge de la noche a la mañana. Durante su trayectoria en el Concejo, Hinojosa ha construido una relación política con las comunidades, especialmente en los corregimientos de Valledupar, donde ha mantenido presencia y contacto directo con sus habitantes. Ese trabajo territorial, sumado a los grupos y liderazgos que acompañan su recorrido, hace parte del capital político con el que podría asumir el reto de proyectarse hacia el escenario departamental.
Tres periodos en el cabildo municipal le han permitido conocer las dinámicas de la administración pública, participar en los debates de ciudad y poner sobre la mesa asuntos como los servicios públicos, la seguridad, la inversión rural y las necesidades de los corregimientos. Su paso por la Presidencia del Concejo también hace parte de una trayectoria que ha contribuido a consolidar su presencia en la política vallenata.
Uno de los aspectos que rodean su posible aspiración es precisamente la estructura que ha venido construyendo. El respaldo del Equipo Azul y la relación con sectores políticos y comunitarios de Valledupar representan elementos centrales en el escenario que comienza a configurarse.
Para una eventual candidatura a la Asamblea, el desafío estaría en articular esas bases y extender su presencia hacia otros municipios del Cesar, donde se disputará el respaldo electoral para conformar la próxima Duma.
A ese recorrido político se suma su preparación profesional. Hinojosa es abogado, especialista en Derecho Administrativo, especialista en Gobierno y Gestión Pública y magíster en Alta Dirección de la Gerencia Pública. Además, cuenta con más de 16 años de experiencia en el sector público, una trayectoria que complementa su trabajo político y su conocimiento de las instituciones.
Por ahora, su nombre se suma a las fichas que comienzan a sonar en el reacomodo político del departamento. La carrera por la Asamblea empieza a tomar forma y el dirigente vallenato aparece entre los nombres que vale la pena seguir en este nuevo capítulo de la política cesarense.
¡AJÁ! Un liderazgo que conoce el territorio

Juez, concejal, empresario, ciclista y hombre de familia. Una trayectoria construida desde el terreno, con los pies en la región y la mirada puesta en lo que viene.
Hay líderes que hablan del Cesar desde un escritorio. Y hay otros que lo han recorrido, lo han escuchado y lo han vivido desde adentro. José Amiro Aramendiz Sierra pertenece a los segundos. Abogado de la Universidad Simón Bolívar, especialista en Derecho Administrativo y en Gobierno y Políticas Públicas, suma más de 18 años de experiencia en el sector público y administrativo: casi dos décadas conociendo cómo funcionan, y cómo deberían funcionar, las instituciones que le responden a la gente.
Su hoja de vida está escrita en el territorio. Fue juez promiscuo municipal de Pueblo Bello, donde vio de frente lo que significa la justicia para una comunidad; asesor jurídico del INCODER, cerca de los retos del campo y de quienes lo trabajan; personero auxiliar y concejal de Valledupar, espacios donde las necesidades de la gente dejan de ser estadísticas y se convierten en rostros, nombres y urgencias. Y como si fuera poco, es empresario: sabe lo que cuesta abrir una puerta cada mañana, pagar una nómina y sacar adelante un proyecto.
Pero a José Amiro no se le entiende solo por sus títulos. Es, ante todo, un hombre de familia: ahí encuentra su motor, su afecto y su razón para seguir adelante. Y tiene una pasión que lo retrata: el ciclismo. Quien pedalea sabe que no hay atajos, que las subidas se ganan con disciplina y que llegar a la meta exige no rendirse en la mitad del camino. Esos mismos valores los lleva a su vida profesional, y en las rutas del Cesar ha aprendido a conocer y querer su tierra kilómetro a kilómetro.
Cuando habla del departamento, no esquiva las verdades: seguridad, desempleo, hambre, salud, educación, el campo y las oportunidades para los jóvenes son los grandes desafíos. Pero tampoco se queda en el diagnóstico. Ve un Cesar con una riqueza cultural inmensa, con zonas rurales llenas de potencial productivo y con un futuro que puede impulsarse desde el comercio, el turismo y el emprendimiento.
Hay una convicción que marca su manera de ver la región: el hambre no tiene color político. El desempleo tampoco. Ni la salud, ni el deporte, ni las oportunidades para las familias. Son realidades que no esperan discusiones ideológicas; exigen compromiso, acción y soluciones. Por eso cree en recuperar la confianza, escuchar a las comunidades, administrar con responsabilidad los recursos y construir puntos de encuentro.
Formación jurídica. Experiencia institucional. Visión empresarial. Raíces familiares. Disciplina de deportista. En José Amiro Aramendiz Sierra se juntan las piezas de un liderazgo que conoce el Cesar no por referencias, sino por recorrido. Porque al final, el verdadero liderazgo no se mide en cargos, sino en la capacidad de escuchar, comprender y convertir las oportunidades en realidades.
¡AJÁ! El Cesar se mueve. Y José Amiro pedalea con él.
