Después de haber sido sentenciado a pagar más de 1.200 millones de pesos al departamento del Cesar, Gustavo Gnecco Oñate salió favorecido con el fallo que emitió el Consejo de Estado en el que ordena revocar todas las sentencias proferidas por un proceso que inició en 1982, cuando era gerente de Empocesar.
La demanda fue interpuesta por Jorge Saade Acosta, a quien para la fecha le entregaron el matadero del municipio de La Paz, para que lo pusiera en funcionamiento. Luego de un año de haberle entregado el sitio a Saade, éste demandó a la empresa al afirmar que no se le había entregado la licencia de funcionamiento y allí inició el proceso; indicó Gnecco
En ese momento condenaron a Empocesar y embargaron las cuentas del departamento que para el año 2003 terminó pagando 1.200 millones de pesos, en el gobierno de Guillermo Castro, que presentó un recurso de acción de repetición en contra de Gustavo Gnecco por ser el representante legal de la entidad.
Gnecco Oñate se defendió y perdió la demanda, condenado a pagar el mismo valor; sin embargo, apeló ante el Consejo de Estado, que tres años después falló a su favor.
El fallo de la acción de repetición se presentó en junio de 2003 ante el tribunal, pero solo tres años después se le notificó a Gnecco.


