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A Luchito se le puso el ‘barro duro’, en la alcaldía no le copian

A rey muerto, rey puesto, dice un dicho muy popular y con el que se podría referenciar lo que le terminó pasando al alcalde de Agustín Codazzi, Luis Peñaloza Fuentes, quien, tras su salida de la casa municipal por orden de la Procuraduría el pasado mes de abril, está en el anonimato. Pese a que el jugado mandatario pretendía seguir gobernando en cuerpo ajeno, el tiro le salió por la culata.

Todo empezó a finales de marzo cuando la Procuraduría Regional del Cesar confirmó en fallo de segunda instancia la suspensión del cargo por un término de seis meses para el alcalde ‘Luchito’ Peñaloza, y en este caso no hubo forma que esta decisión fuera reversada. El alcalde, de quien se creía no acataría la orden tal y como estaba acostumbrado, no tuvo otra opción, después de esto la casa municipal fue encargada provisionalmente. Posterior a ello, el 12 de abril, el gobernador Francisco Ovalle encargó de manera oficial, y por el tiempo que al mandatario local esté fuera del cargo, a Ricardo Fernández Urbina.

Cuando Fernández Urbina llegó al cargo se especularon muchas cosas, entre esas que el hombre llegaba por directriz del alcalde Peñaloza y que este le obedecería, toda vez que era parte del partido Cambio Radical y le había trabajado a la campaña de ‘Luchito’, palabras más palabras menos, sería su marioneta mientras transcurría el tiempo de suspensión, hipótesis que el mismo burgomaestre al parecer creía, sin embargo, otro fue el panorama que se empezó a vivir en este municipio con la llegada del nuevo ‘mandamás’.

Antes de contar los cambios y situaciones que se han dado en estos tres meses de mandato de Ricardo Fernández como alcalde encargado, se debe decir que en los corrillos políticos se dice que este logró quedarse con este encargo por una supuesta relación de amistad que existe entré él y el mandatario de los cesarenses. Es decir, por influencias políticas.

Las pretensiones de ‘Luchito’

Tras su salida, el alcalde ‘Luchito’ no se ha dejado ver más por el palacio municipal, se conoció que el hombre se ha dedicado a sus fincas y poco lo han visto por las calles del municipio; sin embargo, el gabinete seguía recibiéndole órdenes, es decir le estaban siendo leales, mientras que, a su llegada, Ricardo Fernández lo que hizo fue tratar de organizar un desorden contractual que se encontró. Las cuentas habrían quedado en cero, por lo que le ha tocado trabajar con recursos propios.

Según dijo una fuente fidedigna, el actual mandatario en encargo empezó por cancelar varios contratos de mínima cuantía con los que, al parecer, ‘Luchito’ estaba haciendo previa campaña política a su tía Ibeth Lafaurie. Contratos que, según se dice, eran de papel y con los que solo se estaban pagando favores políticos. Pero eso fue solo el inicio, toda vez que lo que empezó con la ‘parada del chorro’ de salida de recursos, terminó con un remesón al interior del palacio municipal que dejó a dos secretarios sin puestos.

Pese a que Lafaurie se ha estado moviendo en medio de la comunidad, su tío estaría por respaldar la campaña de Jorge Bernard.

Según se conoció, dentro de los funcionarios que le copiaban a ‘Luchito’ y no recibían órdenes del alcalde encargado estaban la exsecretaría de Tránsito Cindy Zeddan, quien fue remplazada por Laura Contreras, de este cambio en el pueblo hablan cosas positivas; el otro cambio fue con la exsecretaria de Hacienda, Cristina Orozco, a quien también la sucedieron. La decisión se da por parte del actual mandatario a raíz que los exfuncionarios, al parecer, querían manejar las cosas con el exmandatario a control remoto, es decir por llamadas telefónicas y a él, pasárselo por la faja.

Lo cierto es que, con estos dos cambios, los demás funcionarios decidieron caminar derechito y por la orillita, recibiendo las directrices del alcalde encargado, quien demostró que no era ninguna marioneta de Peñaloza Fuentes.

Otro de los hechos que han adornado esta suspensión es el supuesto mensajero que tiene el alcalde y que cada semana llega a la alcaldía a ‘prender al avispero’ manifestando que ‘Luchito’ está que vuelve, por supuesto el anuncio al inicio revolucionaba la administración entera, pero terminó siendo como el pastorcito mentiroso, ya nadie le cree. Cabe resaltar que, frente a esto, el exalcalde no se ha quedado quiero y ha intentado por todas las instancias legales regresar, pero no ha habido recurso jurídico que se lo permita.

El declive de la campaña de su tía

Como era de esperarse, la suspensión trajo consigo el entierro de ‘Luchito’ y todo lo que le rodea, el hombre que ya venía mal políticamente, con esto prácticamente enterró las aspiraciones de su tía Ibeth Lafaurie a la alcaldía de Codazzi. Pese a que la mujer no arrancó con mayor fuerza, tenía de su lado la maquinaria, sin embargo, con su sobrino fuera del palacio municipal la cosa se le ha complicado. El alcalde deberá volver a su puesto a finales del mes de septiembre, es decir 27 días antes del debate electoral que elegirá a los nuevos mandatarios del Cesar.

Que ‘Luchito’ intentó en repetidas ocasiones alcanzar la alcaldía del municipio es algo que todos saben y por ende no se quedará de brazos cruzados, según se conoció estaría contemplando la posibilidad de respaldar a Jorge Bernard Castro como aspirante a la alcaldía. Bernard fue su contrincante en el pasado debate.

El actuar de alcalde encargado

Además del orden que el acalde Ricardo Fernández ha querido implementar en la polémica administración de Luchito Peñaloza, se conoció que también organizó la situación con los concejales en oposición, el conocido G8, quienes en la instalación en las sesiones ordinarias del mes de mayo invitaron al mandatario, y pese a que este no fue envió un invitado. Sin embargo, a la fecha no ha presentado un solo proyecto de acuerdo para que sea estudiado por la corporación municipal.

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