publicidad

publicidad

Al desnudo quedó la realidad de Idecesar

«El nivel de preocupación se exacerba cuando revisamos la situación del Instituto de Desarrollo del Cesar – Idecesar», así calificó la diputada de la Asamblea departamental, Claudia Margarita Zuleta, en su columna titulada ‘Si por los hospitales llueve, por Idecesar no escampa, las falencias de este ente descentralizado que busca apoyar, gestionar y financiar proyectos de desarrollo en los municipios del Departamento del Cesar.

El Instituto para el Desarrollo del Cesar es un instituto descentralizado de fomento, promoción y desarrollo organizado como establecimiento público, de carácter departamental, creado mediante Ordenanza No.032 del 11 de diciembre de 2004, modificada por las Ordenanzas No. 055 de 03 de agosto de 2012 y la No 081 de 23 de agosto de 2013.

Fue creado para convertirse en una entidad que impulse el desarrollo económico de la región, en la que mejor interprete las vocaciones del departamento en materia productivas e impulse la formulación y ejecución de proyectos encaminados a impactar en la realidad socio económica del territorio. El apalancamiento financiero sería una de sus principales apuestas, podría hacerlo a proyectos públicos, a pequeñas y medianas empresas, e incluso a proyectos de personas naturales con iniciativa empresarial y para lo cual podría financiarse con recursos públicos, privados o ser canal entre los emprendedores y otras instancias de financiamiento.

En reciente debate sobre la reactivación económica del departamento que lideraron los diputados Claudia Margarita Zuleta y ‘Quintín’ Quintero en la Asamblea departamental: «Idecesar dejó ver su escasez, la ausencia de visión de desarrollo, la carencia de recursos y apuestas ambiciosas para los cesarenses y, sobre todo, la desnaturalización de facto, de su objeto misional», indicó Zuleta.

Quien además agregó: «Solos dos programas está desarrollando la entidad: el primero, el de otorgamiento de libranzas a funcionarios públicos. Más de $1.700 millones de pesos asignados entre 2020 y 2021 a funcionarios de las siguientes entidades: Gobernación del Cesar, Contraloría departamental, Instituto de transito del Cesar, Asamblea Departamental y alcaldía de Pueblo Bello, casualmente municipio de origen del director».

Otro de los programas que la diputada cuestionó se denomina Credicesar, cuyo objetivo es otorgar microcréditos. «Para esto, se dispuso un fondo de $3.100 millones de pesos. Como siempre, intereses oscuros se apoderaron de la iniciativa, y, para empezar, le otorgaron a través de contratación directa a una empresa denominada Finsocial la operación del programa. Es decir, los recursos de los cesarenses, se convirtieron en el capital de trabajo para que una empresa privada, de origen barranquillero, negociara con la necesidad de nuestra gente», sostuvo.

publicidad

publicidad