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Alienados

Una de las pocas cosas que más obliga a una persona a pensar en el ¿por qué y para qué? de todo lo que hace, suele ser la carencia de placer o satisfacción personal que encuentra en todo lo que hace. Sin embargo, en la sociedad hay los siguientes paradigmas colectivos que nos obligan a buscar en el placer el propósito de todo lo que hacemos:

  • Si no te hace feliz o te satisface entonces por ahí no es.
  • Haga lo que su corazón le indique.
  • Si te hace sentir bien aquello que haces, entonces eso es lo correcto.

Y todo esto ha sido el motivo que ha llevado a la sociedad actual a ser un tanto hedonista y extremadamente sensual, y por tanto más estúpida. Una sociedad un poco parecida al cuento del Flautista de Hamelin, donde un montón de ratas iban seducidas o inducidas caminando detrás del flautista, el cual las llevaba directo a la muerte.

Ahora, es obvio suponer que dichos paradigmas sociales tienen sus implicaciones bastante negativas, como, por ejemplo: 1) Que las personas les interesen poco o nada todo aquello que trascienda a lo material, a lo cómodo y placentero (a las personas comúnmente no les gusta pensar, les gusta sentir). 2) Que haya una inclinación desmedida en la sociedad sobre cosas tan circunstanciales como las tendencias y las modas (Hay más interés en el entretenimiento que en la educación o información). 3) Y que exista una privación sugerida del sentido común, el razonamiento y la voluntad a cambio de un estatus social, y el anhelo de perseguir estándares absurdos de la felicidad. (Esta es la razón por la cual las personas tienden a ser muy frágiles ante la manipulación)

Este pensamiento latente en la sociedad que busca que el hombre actual persiga su felicidad como el que busca Quimeras, ha generado niveles de frustración tan alto que no es de sorprenderse que también haya aumentado el nivel de estrés, y por ende los suicidios, los asesinatos, los robos, la violencia y pare de contar. Y la razón de ello es que no todas las personas tienen lo que se exige para encajar en los estándares que se han impuesto para “ser feliz” y por tanto se valen de cualquier cosa para lograrlo, se valen de lo que sea, aunque sea volverse estúpidos. Y la realidad es que pareciera que el mundo persigue estos paradigmas como las ratas al flautista.

Hoy las personas están más alienadas que nunca, haciendo cuanta idiotez esté al alcance solo por mantener un estatus o por intentar encajar en estos paradigmas y patrones de la anhelada felicidad, y lo peor es que hacen todo esto sin si quiera preguntarse si realmente tales cosas tienen un significado para sí mismo, por tanto esto ha sido parte del motivo de la alienación colectiva que padece un gran porcentaje de la sociedad, puesto que llegamos al punto de buscar significado no hoy significante.

Y si el futuro es el resultado de lo que hacemos en el presente ¿qué nos deparará el mañana con las acciones de la sociedad actual? En mi experiencia sé que los jóvenes de hoy muy poco sueñan con cosas que persigan un ideal, o con cosas que se sustenten bajo una convicción o una causa noble, la mayoría de ellos solo persiguen el placer que les pueda proporcionar aquello que quieren ser. Y son precisamente nuestros jóvenes quienes más han sido afectados por la alienación de estos estándares de la “felicidad», solo hace falta echar un vistazo en las redes sociales, y observar cuantas cosas hacen solo por encajar en el paradigma, actúan fuera de sí mismos solo para hacer parte de ello. Y no solo los jóvenes, también adultos.

“Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad. El mundo solo tendrá una generación de idiotas.” –Albert Einstein

Al parecer nos vienen días oscuros mientras los superhéroes sean los de la pantalla grande y de la ciencia ficción y no los profesores, los psicólogos, los médicos, los ingenieros, los adultos y las personas que tenemos el poder de crear conciencia, sentido común y criterio propio en la generación que estamos criando. Pero mientras dejemos que sean las redes sociales y la TV la que eduquen y críen a esta generación, entonces tendremos un montón de idiotas carente voluntad, alienados por lo que consumen en los medios de comunicación.

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