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Aseo del Norte está pasado de piña, ya no hay bolsillo que aguante

Prendidas están las alarmas en Valledupar por los aparentes abusos de la empresa Aseo del Norte, encargada de la recolección de residuos en la zona rural y urbana, donde los recibos demuestran que la tarifa desde el año 2020 ha aumentado en un 20%. Según se conoció, los incumplimientos están a la orden del día.

Un relicario de quejas adorna el nombre la empresa Aseo del Norte, la cual desde el año anterior presenta de manera exorbitante aumento en el cobro del servicio, al punto que, en algunos casos, supera al de la energía eléctrica. Aunque los casos más latentes se han conocido en el área urbana de la ciudad, por el lado del área rural la situación es mucho mayor.

El panorama es tan desalentador, que anteriormente el servicio de aseo en el área rural se prestaba en 13 corregimientos por prestación empresarial, es decir de forma gratuita, hoy se presta en 23, pero bajo tarifa; la situación cambió de una manera inesperada y sin socialización dejando un aumento de la del costo del servicio sin justificación alguna.

Wilber Hinojosa

“Del 2020 al 2021, la tarifa ha subido en un 21%, según expresaron los vocales de control, hubo un aumento de la tarifa sin justificación y nadie dice nada. El pasado 29 de septiembre realizamos una mesa de trabajo en el auditorio de Indupal, en la que asistieron el gerente de Aseo del Norte, Mauricio Muriel Escobar, concejales de Valledupar, los vocales de control, inspectores de los corregimientos, presidentes de juntas de acción comunal, personería municipal, entre otros, pero lo que vemos es que se están incumpliendo los compromisos”, afirmó el corporado Wilber Hinojosa.

Por su parte María del Rosario García, miembro de la mesa de usuarios de servicios públicos de Valledupar, afirmó que el aumento de la tarifa es algo que han ido viendo creciendo a través del calendario. “Desde hace unos tres meses venimos haciendo una reclamación porque las empresas de servicios públicos no están cumpliendo con lo que dice la Constitución Política, y mucho menos los entes de control. Mes a mes se incrementa la facturación, viene totalmente elevada. Aseo del Norte no está diferenciado la tarifa de los estratos uno, dos y tres”, dijo la mujer.

¡No hay donde quejarse!

Lo peor del caso es que, al parecer, los usuarios no tienen otra opción que tragar entero, toda vez que, si antes por lo menos contaban con una oficina PRQ, hoy de esta no queda ni el rastro.  “Hoy Aseo del Norte tiene la oficina en el 25 de diciembre y no lo atiende nadie, un celador que está para otras cosas. Antes había una oficina de PQR, ubicada en el ‘callejón de los tinteros’, hoy ya no está…”, mencionó el concejal Wilber Hinojosa.

Lo más complejo de esto, es que mientras en la ciudad no hay un espacio establecido para que los usuarios realicen sus peticiones, quejas y reclamos, los entes competentes brillan por su ausencia, según manifestó el concejal, Jorge Pérez, la presencia de las entidades reguladores se requiere con urgencia, de seguir así la situación, no habrá bolsillo que aguante.

Concejal Jorge Pérez

“Se necesita con urgencia la presencia de la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA), así como la Superintendencia de Servicios Públicos para revisar las condiciones de precio, cobertura, calidad, continuidad y eficiencia del servicio público de aseo. Hoy presentamos unos precios injustificables y deben darle cuentas a la ciudadanía de por qué estos incrementos, también necesitamos mayor subsidio para los estratos uno, dos y tres, toda vez que no existe una igualdad para estos”, dijo el corporado Jorge Pérez.

¿Qué está en el aire con Aseo del Norte?

Que Aseo del Norte haga de las suyas y ande suelto de madrina tiene sus propios responsables, en este caso son las Empresas de Servicios Públicos de Valledupar – Emdupar y la secretaría de Desarrollo Económico, Medio Ambiente y Turismo, quienes tienen en sus manos la tarea de supervisar la ejecución de dicho contrato y todos sus lineamientos, entre esos las utilidades del 10% de los recursos que se perciben, y de los que hoy no se conocen cuál ha sido su destino.

Otro de los puntos donde la situación le pone el dedo en la llaga es el porcentaje del subsidio, toda vez actualmente está en un 22%. El Concejo de Valledupar está a la espera que la administración de Mello Castro presente un proyecto de acuerdo que le apunte al aumento de un 40 o 50% a los usuarios de la zona urbana y en un 70% a los de la zona rural.

De igual forma hay una solicitud que resultó de la mesa de trabajo, en la que la corporación municipal pide a la CRA, le aplique a Aseo del Norte el régimen de calidad y descuento establecida en la resolución 720 del 2015. “Hoy Interaseo debe compensar a la ciudadanía de Valledupar por la deficiencia en la prestación del servicio público de aseo, tenemos claro que tienen unas funciones de recolección, barrido, limpieza, disposición final y atención de reclamaciones, pero creemos que lo que establecen como cobro de la tarifa no garantiza en su totalidad estas funciones, por eso debe compensar a los usuarios”, dijo Jorge Pérez.

En el listado de fallas que presenta la empresa, María del Rosario García se refirió a la intervención de las áreas comunes, las cuales al parecer son omitidas por los trabajadores de Aseo del Norte. “Ellos deben limpiar las áreas comunes y zonas de cesión, pero si usted revisa se encuentra que lo están haciendo solamente en la parte norte, pero si se va a la zona sur uno se encuentra que por ejemplo la avenida que Mercabastos está toda enmontada”, dijo la mujer.

La pepa que le faltaba a la maraca

Todo indica que las cosas por Aseo del Norte están muy mal, al parecer, desde que llegó al cargo Mauricio Muriel Escobar, encargado de las seccionales Cesar y Guajira, todo va a pique. Si fuera de la empresa llueve, al interior no escampa, así lo dio a conocer la emisora Radio Guatapurí al dejar en evidencia una denuncia donde algunos trabajadores manifestaron que en la compañía se vienen presentando irregularidades que atentan contra el buen ambiente laboral como exceso de trabajo y acoso laboral, reflejado en el recorte de personal, principalmente para laborar los domingos, por lo que los que aún siguen trabajando les asignan más rutas, que deben de cumplir en las ocho horas de jornada.

«La misma gente que está va a cubrir toda la demanda de basura que se va generar estos días de festividades, que se triplica a la habitual. A nosotros no nos pagan horas extras, todo lo tenemos que hacer en las ocho horas de la jornada laboral; aparte de eso tenemos supervisores acosándonos impresionantemente», dijo el trabajador anónimo.

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