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Bancada del centro democrático, ejerciendo un verdadero control político en el Cesar

Dos de los once diputados que conforman la Asamblea del Cesar, han ejercido un verdadero control político a las actuaciones de la administración departamental, ellos son Claudia Margarita Zuleta y Ricardo Quintín Quintero, quienes conforman la bancada del Centro Democrático, y pese a que muchos de los debates que han propuesto han sido hundidos por la arrasadora mayoría de diputados gobiernistas, han logrado dejar al descubierto decenas de irregularidades y falta de planificación administrativa.

Las asambleas departamentales tienen como objetivo ser el filtro y ejercer un control político serio frente al trabajo que debe realizar el gobernador; Sin embargo, en el Cesar esa tarea ha recaído sobre los hombros de la bancada del Centro Democrático que está conformada por los diputados Claudia Margarita Zuleta y Ricardo ‘Quintín’ Quintero.

Los diputados Zuleta y Quintero se han tomado en serio su papel en el ejercicio del control político, y han honrado la misión que democráticamente les ha sido encomendada, proponiéndose que en la Duma se haga, cómo debe ser, un control al poder del gobernador. Es así como, gracias a su gestión y sus denuncias, los cesarenses han podido conocer un cúmulo de irregularidades que han dejado en evidencia la falta de planificación y posibles casos de corrupción al interior de la administración departamental en cabeza de Luis Alberto Monsalvo.

Desde que comenzó el año, dicha bancada ha denunciado situaciones que van en contravía de la administración pública. Comenzando con la escogencia del contralor departamental Delwin Jiménez, quien tiene fuerte lazos familiares con el gobernador Monsalvo, y por ende con su familia.

En su momento, la diputada Zuleta fue enfática en advertir que dicha cercanía sería contraproducente para el control que Jiménez debía realizar, puesto que el contralor debe vigilar que los recursos públicos sean invertidos de manera correcta, función que, evidentemente, no ha cumplido como se debe puesto a que a la fecha no se conocen informes de su gestión pese a los escándalos que han golpeado a la actual administración departamental.

Posteriormente, Zuleta y Quintero alzaron su voz ante lo impertinente que era para las finanzas del Cesar solicitar un empréstito por valor de 13 mil millones de pesos para adquirir un nuevo banco de maquinarias, ya que el que se había sacado en la primera administración de Luis Alberto Monsalvo no cumplió con el fin que se había comprado. Pese a ello, el empréstito se aprobó y hoy por hoy no se tiene claro qué pasó con la antigua maquinaría amarilla. Pero la preocupación más grande gira en torno a que se le está dando el mismo uso que la antigua con el mismo operador que es el CDT Ganadero, por lo que estas nuevas máquinas podrían terminar igual que las primeras, arrumadas en un parqueadero a sol y agua pudriéndose.

La seguidilla de denuncias por la mala planificación del gobierno departamental también tocó otro de los programas insignias de la primera administración de Luis Alberto Monsalvo, ese no es otro que el bastante promocionado ‘plan totuma’, proyecto con el que la administración aseguró que iba a llevar agua potable y saneamiento básico a la mayoría de los municipios del Cesar, propuesta que como es de conocimiento público sucumbió.

Al respecto, los diputados mencionados llevaron a debate de control político a Aguas del Cesar, entidad que fue creada para tal fin, pero no ha dado la talla en la misión por la cual fue creada, con documentos y pruebas en mano lograron demostrar que esa política fue un fracaso y que se debe reordenar dicha entidad.

Hay más, y se trata del tema que quizás más fuerte ha golpeado la imagen del gobernador Monsalvo este año y tiene que ver con las denuncias que hizo el diputado Quintero frente a los sobrecostos en los mercados que se entregaron en el marco del confinamiento por la pandemia.

Con la lista de precios en mano, ‘Quintín’ demostró que los valores de los productos que contenía cada mercado comprado por la gobernación era muy superior a lo que normalmente se consigue en cualquier tienda o almacén de cadena.

Por estas denuncias, la secretaria General de Monsalvo, Lorena Paola Hernández, fue suspendida en mayo pasado por la Procuraduría tras encontrar graves irregularidades en la celebración y ejecución de cinco contratos por más de $2.600 millones de pesos para la compra de los mencionados mercados.

Estas actuaciones, y muchas más, demuestran que la bancada del Centro Democrático al interior de la Duma del Cesar ha ejercido este primero año un verdadero ejercicio de control político.

 

 

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