Cafeteros del Cesar preocupados ante la crisis que golpea al sector

Después del cultivo de palma, el del café es la segunda producción más importante del Cesar, en el departamento de los 25 municipios, 19 son cafeteros, y de aquí sale el 2.12% de la producción nacional; sin embargo, la baja en el precio internacional estaría por golpear a los cafeteros de la región. Actualmente no se han visto afectados porque la cosecha del semestre pasado, como es habitual, se vende antes de salir, es decir en el papel. El departamento del Cesar tiene alrededor de 8.920 caficultores.

Desde hace más de 100 años el Cesar es una región cafetera, Astrea, El Paso, Gamarra, San Diego y Bosconia, son los únicos municipios que no lo producen, mientras que entre los que más producción tienen están Agustín Codazzi con 6.600 hectáreas, Pueblo Bello con 5.300, La Paz con 4.700 La Jagua de Ibirico con 2.800 y Valledupar con 2.010. El Cesar cuenta con un total de 27 mil hectáreas cultivadas en café.

La caída del precio del café

Por debajo de un dólar está la libra de café, esto debido a que el precio del café en la bolsa de Nueva York cayó drásticamente, situación que tiene con las alarmas prendidas a las directivas de la Federación Nacional de Cafeteros, el director ejecutivo del Comité de Cafeteros del Cesar, Álvaro Osorio Cuencas, habló con La Calle sobre cómo aterriza esta situación en la región. “Estamos en un periodo de dificultades, el precio del café está por debajo de los 700 mil pesos la carga, y eso es muy grave porque no alcanzamos a cubrir los costos de producción, los cafeteros están trabajando a pérdida en este momento”, dijo.

Una carga de café representa 125 kilos de café pergamino seco, que por lo general se vende a 750 mil pesos, cifras que, aunque cubre gastos de producción son irrisorias; según Soto Cuencas, lo ideal sería que se pagara dos millones de pesos por esto. La producción de café en Colombia termina beneficiando a las tiendas del exterior que compran a bajos costos y es vendido por ellos a un precio mayor.

“El café se negocia en la bolsa de Nueva York y este es un mercado especulativo, hay unos grandes inversionistas que compran el café en papel y eso infla el mercado, cuando ellos salen a vender sus papeles, el precio se deprime. En la última reunión del comité nacional que se dio la semana pasada, se está evaluando la posibilidad de no vender el café colombiano y el de otros países en la bolsa, porque este es un mercado injusto, toda vez que mientras un kilo de café se lo pagan al productor a $5.200 pesos, una taza de café en las tiendas de Nueva York vale 5 dólares”, expresó el director ejecutivo del Comité de Cafeteros del Cesar.

Según los datos conocidos, de un kilo de café salen 50 tazas, lo que representa más de 750 mil pesos colombianos. “El gran inversionista es el que se está quedando con esas grandes utilidades, reviértale al caficultor un precio justo que le permita cubrir sus costos y tener una rentabilidad, pero no se ha podido, por eso se está pensando seriamente en no vender más el café colombiano en la bolsa de Nueva York. Ya es insostenible, van a acabar con los cafeteros”, dijo Osorio Cuencas.

Así se mueve la economía

Como ya se dijo, el Cesar tiene más de 27 mil hectáreas cultivadas en café, lo que indica que como mínimo genera cerca 27.300 empleos directos por año, cifra que aumenta en tiempo de cosecha a raíz de los jornales que se requieren para el proceso de recolección, beneficio y secado, lo cual se da en un término de tres meses y se termina convirtiendo en más de 100 mil jornales. La cosecha en el Cesar se da desde octubre al mes de enero y deja como resultado alrededor de 16 mil toneladas de café.

“La plata que genera el café queda acá, si multiplicamos 16 mil kilos por 5 mil pesos, eso da una cifra importante de dinero, que empieza a circular en el departamento del Cesar, porque tienen que pagarle al transportador para que saque la cosecha de las fincas, en recolección genera una mano de obra, las tiendas de los pueblos también se quedan con una parte y los compromisos con los bancos”, asegura el líder departamental de extensión del Comité de Cafeteros del Cesar, La Guajira y Bolívar, Ramit Martínez Padilla.

La gran preocupación de ahora es la cosecha del semestre venidero, toda vez que con la baja de precio se estaría pensando en disminuir la producción, “la cosecha es una amenaza porque esta caída de precios asusta a los cafeteros, los recursos que obtienen de esta cosecha que tienen que manejarlo hasta el resto del año, empiezan a prevenirse y a disminuirle inversiones al cultivo”, aseguró Martínez Padilla.

¿Invierten en el gremio cafetero?

Según cuenta el director ejecutivo del Comité de Cafeteros del Cesar, el gobierno que más los ha apoyado fue el del expresidente Juan Manuel Santos, con una inversión de alrededor de 4 billones de pesos en sus ocho años de administración. Aterrizándolo a lo local, de los 19 municipios cafeteros, solo tres se han comprometido con el gremio, estos son Pueblo Bello, donde el alcalde Juan Francisco Villazón, en su calidad de caficultor, además de las alcaldías de Manaure y La Jagua de Ibirico.

“El impacto social de la caficultura es muy alto, de ahí que el gobierno siempre nos apoya cuando entramos en crisis y es que son 550 mil familias que viven del café”, dijo Osorio Cuencas.

Pese a los recursos que se reciben del gobierno, aseguran que en infraestructura hay deficiencia, falta maquinaria para los cafeteros de la región. “Estamos fallos en infraestructura de beneficio secado, y esto afecta la calidad de la cosecha porque nos coincide con la época más lluviosa del año, y el café lo secan al sol y a no haber en La Sierra tienen que bajarlo, corriendo el riesgo que se les fermente”, dijo Ramit Martínez Padilla.

Para contrarrestar esto, el Comité tiene las esperanzas puestas en un proyecto que se está jalonando desde la casa departamental por más de 15 mil millones de pesos, en el que el gobierno de Franco Ovalle aportaría 12 mil proveniente del Sistema General de Regalías. “El gobernador nos viene apoyando, estamos gestionando un proyecto muy importante para la caficultura del Cesar que es para vender el café por atributos de taza, para mejorar la infraestructura de secado”, afirmó Álvaro Osorio Cuencas.


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