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Carbón: contaminación ambiental y hambre

Por: Francisco Cuello Duarte

Según un estudio realizado por el Ministerio de Minas y Energía (La cadena del carbón), Colombia es el país con mayores reservas de carbón en América Latina y el sexto exportador del mundo, asegurando así unos 120 años de producción. El 90% de ese mineral se encuentra en los departamentos de La Guajira y Cesar. Y, en menor proporción, en Córdoba, Norte de Santander, Cundinamarca, Boyacá, Antioquia, Valle del Cauca y Cauca. En materia de regalías, genera un ingreso para el Estado equivalente al 1% de PIB. El carbón es la segunda fuente de energía de consumo mundial, después del petróleo, siendo los mayores consumidores China, EE UU, India, Sud África y Japón. El producto se exporta por los puertos de Puerto Bolívar (La Guajira); Prodeco, Drummond, Carbosan y la Sociedad Porturaria Puerto Nuevo (Magdalena).

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Estudios científicos nos demuestran que el carbón está formado por carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno y azufre. El carbón contamina el ambiente y particularmente las fuentes de agua y el sitio de los puertos. Y por estas circunstancias las empresas que lo explotan y lo exportan pagan al Estado unas regalías como compensación a ese daño ambiental. Esos ingresos son de una cuantía considerablemente atractiva en dólares.

Los ingresos billonarios generados por esas regalías las manejan desde Bogotá a través del Fondo Nacional de Regalías. Nada más, en el período 1994 a 2009, se distribuyeron los siguientes recursos: para los departamentos productores de carbón, 20.5 billones de pesos; municipios productores, 9.8 billones; municipios portuarios, 3 billones y para el FNR, 8.9 billones de pesos. El manejo de esos recursos no ha sido transparente y según la Contraloría General de la República, después de 40 años de explotación del carbón, La Guajira sigue siendo el tercer departamento más pobre del país, donde Albania, Barrancas y Hatonuevo son más pobres que Villanueva, Fonseca y San Juan del Cesar, que no tienen carbón, sino agricultura tradicional, comercio y ganadería.

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Pero lo peor está por llegar, pues se nos viene el ocaso del carbón, como

dice Amilkar Acosta, por la descarbonización de la economía mundial por efectos del Acuerdo de Paris y el compromiso de las principales potencias de reducir el consumo de carbón y petróleo. Ya se fue Prodeco que producía 300.000 millones de pesos anuales en regalías. El Cerrejón comenzó su plan restrictivo y después seguirá la Drummond.

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