publicidad

publicidad

CERCENANDO A LA JUSTICIA

Por: JULIE PAOLA PALMA ARAZO 

Las decisiones judiciales se basan en el análisis jurídico, y procedimientos necesarios para que el juez tome decisiones, las cuales además de ese tinte jurídico llevan un ingrediente político, que inciden al darle resolución al debate jurídico.  Los jueces en ocasiones omiten sus deberes, no adoptan las medidas conducentes para evitar la paralización y dilación de los procesos, no procuran   por la celeridad procesal, que a gritos pide la parte interesada, en un proceso de cualquier especialidad.

Sigue en el ojo del huracán el caso en contra del expresidente, pero ¿Qué hace el caso tan cuestionable? En un Estado Social de Derecho garantista y protector de los derechos fundamentales, “Opera para todos”; Esta vez, no sería la excepción; Luego de ese juego de cartas y ases bajo la manga, por “vicios jurídicos” el proceso cambió de competencia por la renuncia del incriminado a su cargo de senador pasando a manos de la Fiscalía, situación que tiene al país polarizado.

La Fiscalía, puso de relieve algunas “ faltas al debido proceso” asumidas por la Corte al momento  imponerle la medida de aseguramiento, lo que dio cabida a que se  suspendiera tal medida  basados  en argumentos  como,  que no hubo  una mínima precisión frente a los delitos que se le enrostraron al investigado “lo que contraviene la legalidad y dificulta el derecho a la defensa”, por otra parte que por no  estar bajo la competencia de la Corte la privación de la libertad no se ajustaba a derecho. A pesar de la suspensión de la medida el incriminado sigue vinculado al proceso, el ente acusador, podrá imputar cargos diferentes a soborno y fraude procesal, o delitos menos graves, y las consecuencias penales podrían ser diferentes, así que deberá seguir recogiendo pruebas en el caso, para conocer si llama o no a juicio al exmandatario, lo que sin duda pondrá en jaque nuevamente al país.

Con base al proceder de la Fiscalía, muchos consideran que ya existía “un libreto e interés”, por una de las partes, que además   no hay garantía para los derechos de las víctimas; Esta es otra institución pública más que pierde credibilidad, debido a que algunos casos quedan mal sentenciados, por el mal procedimiento   por parte de la policía, lo que hace incurrir en fallas al ente investigador. Si la fiscalía presenta una acusación y no gana, es un fracaso; La Fiscalía es el abogado de la sociedad, ¿En el caso que nos ocupa, podríamos   decir que ganó la justicia? Muchos afirman que tal decisión era de esperarse, si a diario se ve impunidad en la libertad por vencimiento de términos, detenciones domiciliarias injustificadas, no es que los abogados sean ‘archimagos’, es que existe una falla estructural en la justicia y Fiscalía, sumado a las exigencias que recaen sobre ésta última para presentar cierto número de imputaciones.

El sistema colapsa cada vez más, las malas prácticas seguirán en aumento, pocos casos llegan a juicio, los casos de flagrancia terminan en absolución, ya que ésta por sí sola no es suficiente para una condena. Existe un régimen demasiado garantista con los derechos del delincuente esto permite que queden libres. Hay que tener mejores investigaciones con pruebas contundentes, de nada sirve capturar a expendedores de droga o ladrones de celulares, si no se llega a las grandes redes criminales y a los últimos eslabones, hay que lograr el objetivo de la justicia, que es asegurar el bien común y establecer el castigo frente a los delitos cometidos.

publicidad

publicidad