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Colegios en pésimas condiciones, el meollo del ‘tira que jale’ por el retorno a clases

Desde que empezó el ‘tira que jale’ entre algunos padres de familia con la secretaría de Educación de Valledupar por el retorno a clases presenciales, dicha decisión se ha suspendido más de cinco veces, dejando en ‘vilo’ la situación de los estudiantes, quienes un día están en las aulas y otro en la virtualidad.

En medio de este meollo, el personero de Valledupar, Silvio Cuello, un mes atrás realizó un recorrido por diferentes instituciones educativas de la ciudad y encontró que muchas de ellas presentaban falencias. “En estos momentos la mayoría de las instituciones públicas en el municipio no cumplen con los protocolos de bioseguridad, estamos haciendo una serie de recomendaciones a la secretaría de Educación, debido a que, en los colegios, las baterías sanitarias no funcionan, no tienen agua y están en mal estado para que los alumnos vuelvan a las aulas de clases”, aseguró Cuello.

Teniendo como punto de partida Valledupar, se indagó en varios municipios y se encontró que padecen por lo mismo, al punto que en algunos han optado por dar clases en las canchas, o en su efecto arrendar viviendas.

Codazzi

Una denuncia dejó en evidencia la forma en que estudiantes de la Institución Educativa Nacional Agustín Codazzi, Sede Santa Rita, reciben clases, según se conoció algunos cursos de este colegio reciben clases en las canchas porque las aulas no cuentan con las condiciones necesarias para recibir al estudiantado.

Pelaya

Pasando al sur del Cesar, dos municipios se unen al relicario de quejas por falta de infraestructura, entre esos el Colegio Nacional Integrado de Pelaya, que tiene tres sedes, pero no se encuentran en buen estado para recibir a los estudiantes en prespecialidad, mientras que el colegio Francisco Canosa lo están adecuando con pintura, esto en el marco de los 1.000 empleos de la gobernación del Cesar.

La Gloria

En este municipio, el mismo alcalde Jorge Toro manifestó que tanto el área rural como la urbana presentan falencias en infraestructura educativa, sobre todo en unidades sanitarias, lavamanos, recursos necesarios para poder regresar a clases presenciales en medio de la pandemia. Según manifestó, en el corregimiento de Simaña, la infraestructura no sirve, y pese a que el gobernador priorizó la intervención del colegio, la administración municipal optó por arrendar una vivienda a la que se le están haciendo unas adecuaciones para que los estudiantes vean las clases en ese lugar.

En La Mata,  corregimiento de este municipio, el colegio también presenta dificultades, “Hemos destinado un recurso de 150 millones de pesos para invertirle para garantizar los requisitos que se tienen para regresar a clases tanto en las sedes principales como en las rurales, recurso que se rinde con uno que ellos tienen destinado para invertir”, dijo el mandatario Jorge Toro.

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